<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-8686114783822675042</id><updated>2012-02-16T09:42:44.593-08:00</updated><category term='texto resumen.'/><category term='texto resumen'/><category term='AVISOS.'/><title type='text'>El capital de Marx</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>El capital de Marx</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10633261992113283749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-J6dN8OcYxkA/TkSvK8zV6aI/AAAAAAAAAAY/tnXYU0wFrOM/s220/marx.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>39</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8686114783822675042.post-7372603193613842522</id><published>2011-12-04T16:15:00.000-08:00</published><updated>2011-12-04T16:15:58.874-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='texto resumen.'/><title type='text'>Resumen Primer tomo, sección cuarta, Capitulo 12(parte IV)</title><content type='html'>&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;4.&amp;nbsp; La fábrica&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Hemos estudiado, al comenzar este capítulo, el &lt;b&gt;cuerpo &lt;/b&gt;de la fábrica, el organismo del sistema maquinista. Vimos después cómo la maqui-&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.345)&lt;/span&gt;naria amplía el material humano de explotación mediante la apropiación del trabajo de la mujer y del niño; cómo confisca la vida entera del obrero, al dilatar en proporciones desmedidas la jornada de trabajo, y cómo sus progresos, que permiten fabricar una masa gigantesca de productos en un período cada vez menor, acaban convirtiéndose en un &lt;b&gt;medio &lt;/b&gt;sistemático para &lt;b&gt;movilizar más trabajo en cada momento o explotar la fuerza de trabajo de un modo cada vez más intensivo&lt;/b&gt;. Pasemos ahora a estudiar la &lt;b&gt;totalidad de la fábrica&lt;/b&gt;, tomando ésta en su manifestación más perfecta.&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.346)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText2" style="margin-bottom: .0001pt; margin: 0cm; mso-layout-grid-align: auto; mso-pagination: widow-orphan; text-autospace: ideograph-numeric ideograph-other;"&gt;Con el instrumento de trabajo, pasa también del obrero a la máquina la virtuosidad en su manejo. La capacidad de rendimiento de la herramienta se emancipa de las trabas personales que supone la fuerza humana de trabajo. Con esto, &lt;b&gt;queda superada la base técnica sobre la que descansa la división del trabajo en la manufactura&lt;/b&gt;. He aquí por qué en la fábrica automática la &lt;b&gt;jerarquía &lt;/b&gt;de los obreros especializados, característica de la manufactura, es sustituida por la &lt;b&gt;tendencia a la equiparación o nivelación de los distintos trabajos&lt;/b&gt; encomendados a los auxiliares&amp;nbsp; de la maquinaria y las diferencias de carácter artificial entre unos y otros obreros parciales se ven desplazadas predominantemente por las tendencias naturales de edad y sexo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Cuando reaparece en la fábrica automática la &lt;b&gt;división del trabajo&lt;/b&gt;, es siempre con el carácter primordial de &lt;b&gt;distribución de los obreros entre las máquinas especializadas&lt;/b&gt; y de asignación de masas de obreros, que no llegan a formar verdaderos grupos orgánicos, a los diversos departamentos de la fábrica, donde trabajan en máquinas-herramientas iguales o parecidas, alineadas las unas junto a las otras, en régimen de &lt;b&gt;simple cooperación&lt;/b&gt;. &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.347)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Como se ve, esta división del trabajo es &lt;b&gt;puramente técnica&lt;/b&gt;. Todo trabajo mecánico re-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;quiere un aprendizaje temprano del obrero, que le enseñe a adaptar sus movimientos propios a los movimientos uniformemente continuos de un autómata.&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.348) &lt;/span&gt;La maquinaria se utiliza &lt;b&gt;abusivamente&lt;/b&gt; para convertir al propio obrero, desde la infancia, en parte de una máquina parcial. De este modo, no sólo se disminuyen considerablemente los gastos necesarios para su propia reproducción, sino que además, se consuma su supeditación impotente a la unidad que forma la fábrica. Y, por tanto, al capitalista. Como siempre, hay que distinguir entre la productividad debida al desarrollo del proceso social de producción y la mayor productividad debida a la explotación capitalista. En la manufactura, los obreros son otros tantos miembros de un mecanismo vivo. En la fábrica, existe por encima de ellos un mecanismo muerto, al que se les incorpora como apéndices vivos.&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.349)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Nota común a toda producción capitalista, considerada no sólo como &lt;b&gt;proceso de trabajo&lt;/b&gt;, sino también como &lt;b&gt;proceso de explotación&lt;/b&gt;&amp;nbsp; de capital, es que, lejos de ser el obrero quien maneja las condiciones de trabajo, son éstas las que le manejan a él; pero esta inversión no cobra realidad &lt;b&gt;técnicamente tangible&lt;/b&gt; hasta la era de la maquinaria. Al convertirse en un autómata, el instrumento de trabajo se enfrenta &lt;b&gt;como capital&lt;/b&gt;, durante el proceso de trabajo, con el propio obrero; se alza frente a él como trabajo muerto que domina y absorbe la fuerza de trabajo viva. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La supeditación técnica del obrero a la marcha uniforme del instrumento de trabajo y la composición característica del organismo de trabajo, formado por individuos de ambos sexos y diversas edades, crean una disciplina cuartelaria, que se desarrolla hasta integrar el &lt;b&gt;régimen fabril perfecto&lt;/b&gt;, dando vuelos al &lt;b&gt;trabajo de vigilancia&lt;/b&gt; a que nos hemos referido más atrás y, por tanto, a la &lt;b&gt;división de los obreros&lt;/b&gt; en obreros manuales y capataces obreros, en soldados rasos y suboficiales del ejército &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.350) &lt;/span&gt;de la industria. El látigo del capataz de esclavos deja el puesto al reglamento penal del vigilante. Como es lógico, todas las penas formuladas en este código se traducen en multas y deducciones de salario, el ingenio legislativo del Licurgo fabril se las arregla de modo que la infracción de sus leyes sea más rentable para el capitalista, si cabe, que su observancia.&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.351)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La tendencia a &lt;b&gt;economizar los medios sociales de producción&lt;/b&gt;, tendencia que bajo el sistema fabril, madura como planta de estufa, se convierte, en manos del capital, en un &lt;b&gt;saqueo sistemático contra las condiciones de vida del obrero durante el trabajo&lt;/b&gt;, en un robo organizado de espacio, de luz, de aire y medios personales de protección contra los procesos de producción malsanos e insalubres, y no hablemos de los aparatos e instalaciones para comodidad del obrero.&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.353)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;5.&amp;nbsp; Lucha entre el obrero y la máquina&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La lucha entre el capitalista y el obrero asalariado se inicia al comenzar el capitalismo. Esta lucha se desarrolla &lt;b&gt;a lo largo de todo el período manufacturero&lt;/b&gt;. Sin embargo, el obrero no lucha contra el mismo instrumento de trabajo, es decir, contra la &lt;b&gt;modalidad material de existencia del capital&lt;/b&gt;, hasta la introducción &lt;b&gt;de la maquinaria&lt;/b&gt;. Se subleva &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;contra esta forma concreta que revisten los &lt;b&gt;medios&amp;nbsp; de producción&lt;/b&gt;, como base material&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;del &lt;b&gt;régimen de producción capitalista&lt;/b&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Fue casi toda Europa la que, en el transcurso del siglo&amp;nbsp; XVII, presenció una serie de revueltas obreras contra el llamado “molino de cintas”...máquina destinada a tejer cintas y galones.&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.354)&lt;/span&gt; Cuando Everet construyó en 1758 la primera máquina de esquilar movida por agua, ésta fue quemada por unos cuantos cientos de obreros, a quienes el invento venía a privar de trabajo. Hubo de pasar&amp;nbsp; tiempo y acumularse experiencia antes &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;de que el obrero supiese&amp;nbsp; distinguir&amp;nbsp; la&amp;nbsp; maquinaria&amp;nbsp; de&amp;nbsp; su&amp;nbsp; empleo capitalista,&amp;nbsp; acostum- &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;brándose por tanto a desviar sus ataques de los medios materiales de producción para dirigirlos contra su forma social de explotación. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Si, por ejemplo, se dice que en Inglaterra harían falta 100 millones de hombres para hilar, con las viejas ruecas, la cantidad de algodón que ahora hilan 500.000 obreros con las máquinas, no se quiere decir...que la máquina ocupe el puesto de aquellos millones de hombres, que jamás existieron. Se quiere decir sencillamente, que &lt;b&gt;para suplir a la máquina de hilar&lt;/b&gt; harían falta muchos millones de obreros.&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.355)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;En su forma de máquina, el &lt;b&gt;instrumento de trabajo&lt;/b&gt; se convierte en seguida en &lt;b&gt;competidor del propio obrero&lt;/b&gt;. El aumento del capital por medio de la máquina se halla en razón directa al número de obreros cuyas condiciones de vida anula ésta. Todo el sistema de la producción capitalista descansa sobre el hecho de que el obrero vende su fuerza de trabajo como una mercancía. La división del trabajo reduce esa fuerza de trabajo a la pericia puramente detallista del obrero en el manejo de una herramienta parcial. Al pasar el manejo de la herramienta a cargo &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.356)&lt;/span&gt; de la máquina, la fuerza de trabajo pierde su valor de uso, y con él su valor de cambio. El obrero no encuentra salida en el mercado, queda privado de valor, como el papel-moneda retirado de la circulación.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La parte de la clase obrera que la maquinaria convierte de este modo &lt;b&gt;en población sobrante, es decir, inútil por el momento para los fines de explotación del capital&lt;/b&gt;, sigue dos derroteros: de una parte, se hunde en la lucha desigual entablada por la vieja doctrina manual y manufacturera contra la industria maquinizada; de otra parte, inunda todas las ramas industriales fácilmente accesibles, abarrota el mercado de trabajo de mano de obra y hace, con ello, que el precio de la fuerza de trabajo descienda por debajo de su valor.&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.357)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;El instrumento de trabajo azota al obrero&lt;/b&gt;. Claro está que donde esta contradicción directa cobra un carácter más palmario es allí donde las nuevas aplicaciones de la maquinaria compiten con la industria manual o manufacturera tradicionales. Mas &amp;nbsp;también dentro del campo de la gran industria producen efectos análogos los constantes&amp;nbsp; progresos de la maquinaria y del desarrollo del sistema automático.&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.358)&lt;/span&gt; Un fabricante de Manchester declara: “ En vez de 75 máquinas de cardar, ahora sólo empleamos 12, que nos suministran la misma cantidad de productos, con una calidad igual o superior...Ahorramos en jornales &lt;st1:metricconverter productid="10 libras" w:st="on"&gt;10 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; esterlinas a la semana y el 10% en desperdicios de algodón. ”&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.359)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Como &lt;b&gt;potencia hostil al obrero&lt;/b&gt;, la maquinaria es proclamada&amp;nbsp; y&amp;nbsp; manejada de un modo &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;tendencioso y ostentoso por el capital. Las máquinas se convierten en &lt;b&gt;el arma poderosa&lt;/b&gt; para reprimir las sublevaciones obreras periódicas, las huelgas y demás movimientos desatados contra la &lt;b&gt;autocracia del capital&lt;/b&gt;.&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.361)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText3"&gt;&lt;b&gt;6. La teoría de la compensación, aplicada a los obreros&amp;nbsp;desplazados por las máquinas.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Toda una serie de economistas burgueses, como James Mill, Mac-Culloch, Torrens, Se-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;nior, J.St.Mill y otros, afirman que la maquinaria, al desplazar a los obreros, permite y&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;obliga al mismo tiempo a movilizar el capital adecuado para dar empleo a los mismos&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;obreros desplazados o a otros idénticos.&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.363)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Pero aun suponiendo que la construcción de la nueva maquinaria diese trabajo a un número mayor de mecánicos, ¿ qué &lt;b&gt;compensación &lt;/b&gt;supondría esto para los alfombreros lanzados al arroyo ? En el mejor de los casos, la fabricación de las nuevas máquinas dará siempre trabajo a menos obreros de los desplazados por su empleo.&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.364)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Los hechos reales, que el optimismo de ciertos economistas pretenden disfrazar, son éstos: los obreros desplazados por la maquinaria se &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.365)&lt;/span&gt; ven lanzados del taller al mercado de trabajo, donde van a aumentar el censo de las fuerzas de trabajo disponibles para la explotación capitalista.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Los antagonismos y las contradicciones inseparables del empleo capitalista de la maquinaria no brotan de la maquinaria misma, sino de su empleo capitalista&lt;/b&gt;. Y puesto que la &lt;b&gt;maquinaria&lt;/b&gt;, &lt;b&gt;de por sí&lt;/b&gt;, acorta el tiempo de trabajo, mientras que empleada por el capitalista lo alarga; puesto que de suyo facilita el trabajo, mientras que aplicada al servicio del capi-&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.366)&lt;/span&gt;talismo refuerza más todavía su intensidad; puesto que de por sí representa un triunfo del hombre sobre las fuerzas de la naturaleza, pero, al ser empleada por el capitalista hace que el hombre sea sojuzgado por las fuerzas naturales; puesto que de por sí incrementa la riqueza del productor, pero dado su empleo capitalista, lo empobrece, etc.,etc., el economista burgués declara lisa y llanamente que el &lt;b&gt;examen&amp;nbsp; de la maquinaria como tal&lt;/b&gt;&amp;nbsp; demuestra de un modo preciso que todas aquellas contradicciones palpables son una simple &lt;b&gt;apariencia&lt;/b&gt; de la realidad vulgar, pero que no existe &lt;b&gt;de por sí&lt;/b&gt;, ni por tanto tampoco &lt;b&gt;en la teoría&lt;/b&gt;. En vista de eso, no se molesta en quebrarse más la cabeza y, encima, achaca al adversario la necesidad de no combatir el &lt;b&gt;empleo capitalista de la maquinaria&lt;/b&gt;, sino la &lt;b&gt;maquinaria misma&lt;/b&gt;.&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.367)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Con la máquina nace una nueva clase de obreros: sus productores. Ya sabemos que la maquinización se adueña de esta rama de producción de donde nacen las mismas máquinas en una escala cada vez más intensa. &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.368)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Al crecer la masa de materias primas, artículos a medio fabricar, instrumentos de trabajo, etc., producidos con un número relativamente pequeño de obreros por la industria maquinizada, la fabricación de estas primeras materias y artículos a medio elaborar se &lt;b&gt;desglosa&lt;/b&gt; en una serie innumerable de categorías y variantes, con lo que se desarrolla la variedad de las ramas sociales de producción. La maquinización impulsa la división &lt;b&gt;social &lt;/b&gt;del trabajo mucho más que la manufactura,&amp;nbsp; puesto que&amp;nbsp; aumenta en&amp;nbsp; una &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;proporción mucho mayor la fuerza productiva de las industrias en que se implanta.&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.369)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El resultado más inmediato de la maquinaria es el aumento de la &lt;b&gt;plusvalía&lt;/b&gt; y, con ella, de la masa de producción en que toma cuerpo; por tanto, al mismo tiempo que incrementa la sustancia de que vive la clase capitalista, con todo su cuerpo, hace aumentar el contingente de estas capas sociales. Su creciente riqueza y el descenso constante relativo del número de&amp;nbsp; obreros&amp;nbsp; necesario&amp;nbsp; para&amp;nbsp; la&amp;nbsp; producción de artículos de&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;primera necesidad, crean, a la par que nuevas necesidades de lujo, nuevos medios para su satisfacción. Una parte mayor del producto social se convierte en plusproducto, un volumen más considerable de éste se produce y consume, a su vez, en formas más refinadas y variadas. Dicho en otros términos: crece la &lt;b&gt;producción de lujo&lt;/b&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La tendencia&amp;nbsp; hacia el refinamiento y&amp;nbsp; la variedad de los productos brota también&amp;nbsp; de&amp;nbsp; las&amp;nbsp;nuevas relaciones internacionales creadas por la gran industria. No sólo se desarrolla el intercambio de artículos extranjeros de consumo por productos indígenas, sino que la industria nacional va utilizando, como medios de producción, una cantidad cada vez mayor de materias primas, ingredientes, artículos a medio fabricar, etc., importados del extranjero. Estas relaciones internacionales provocan un alza de la demanda de trabajo en la industria del transporte, haciendo que ésta se desdoble en numerosas variedades nuevas.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText2" style="margin-bottom: .0001pt; margin: 0cm; mso-layout-grid-align: auto; mso-pagination: widow-orphan; text-autospace: ideograph-numeric ideograph-other;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El número de obreros empleados en estas ramas nuevas de producción crece en razón directa a la medida en que se reproduce la necesidad de los trabajos manuales más toscos. Como industrias principales de este género pueden citarse, en la actualidad, las fábricas de gas, el telégrafo, la fotografía, la navegación a vapor y los ferrocarriles.&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.370)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8686114783822675042-7372603193613842522?l=elcapitaldemarx.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/feeds/7372603193613842522/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/12/resumen-primer-tomo-seccion-cuarta_04.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/7372603193613842522'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/7372603193613842522'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/12/resumen-primer-tomo-seccion-cuarta_04.html' title='Resumen Primer tomo, sección cuarta, Capitulo 12(parte IV)'/><author><name>El capital de Marx</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10633261992113283749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-J6dN8OcYxkA/TkSvK8zV6aI/AAAAAAAAAAY/tnXYU0wFrOM/s220/marx.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8686114783822675042.post-90332032688751061</id><published>2011-12-01T07:53:00.000-08:00</published><updated>2011-12-01T07:53:28.238-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='texto resumen.'/><title type='text'>Resumen Primer tomo, sección cuarta, Capitulo 13(Parte III)</title><content type='html'>&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;3. Consecuencias inmediatas de la industria maquinizada para el obrero&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La gran industria tiene su punto de arranque...en la revolución operada en los instrumentos de trabajo, y...los instrumentos de trabajo transformados cobran su configuración más acabada en el sistema articulado de maquinaria de la fábrica. Pero, antes de ver cómo se alimenta este organismo objetivo con material humano, hemos de examinar algunas de las repercusiones generales de esa revolución sobre el propio obrero.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;a&lt;/b&gt;) Apropiación por el capital de las fuerzas de trabajo excedentes.&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;El trabajo de la mujer y del niño&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La maquinaria, al hacer inútil la fuerza del músculo, &lt;b&gt;permite&lt;/b&gt; emplear &lt;b&gt;obreros sin fuerza muscular&lt;/b&gt; o sin un desarrollo físico completo, que posean, en cambio, una gran flexibilidad en sus miembros. El &lt;b&gt;trabajo de la mujer y del niño&lt;/b&gt; fue...el primer grito de la aplicación &lt;b&gt;capitalista&lt;/b&gt; de la maquinaria. De este modo, aquel&amp;nbsp;&amp;nbsp; instrumento gigantesco&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.323) &lt;/span&gt;creado para eliminar trabajo y obreros, se convertía inmediatamente en medio de &lt;b&gt;multiplicación del número de asalariados&lt;/b&gt;, colocando a todos los individuos de la familia obrera, sin distinción de edad ni sexo, bajo la dependencia inmediata del capital.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El &lt;b&gt;valor de la fuerza de trabajo&lt;/b&gt; no se determina ya por el tiempo de trabajo necesario para el sustento del obrero adulto individual, sino por el tiempo de trabajo indispensable para el sostenimiento de la familia obrera. La maquinaria, al lanzar al mercado de trabajo a todos los individuos de la familia obrera, distribuye entre toda su familia el valor de la fuerza de trabajo de su jefe. Lo que hace, por tanto, es &lt;b&gt;depreciar&lt;/b&gt; la fuerza de trabajo del individuo.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Como se ve, la maquinaria amplía, desde el primer momento, no sólo el &lt;b&gt;material humano de explotación&lt;/b&gt;, la verdadera cantera del capital, sino también su &lt;b&gt;grado de explotación&lt;/b&gt;.&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.324)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Las máquinas revolucionan también radicalmente la base formal sobre la que descansa el régimen capitalista: el &lt;b&gt;contrato&lt;/b&gt; entre el patrono y el obrero.&amp;nbsp; Antes, el obrero vendía su propia fuerza de trabajo, disponiendo de ella como individuo formalmente libre. Ahora, vende a su mujer y a su hijo. Se convierte en esclavista. En efecto, la demanda de trabajo infantil se asemeja, incluso en la forma, a la demanda de esclavos negros y a los anuncios que solían publicar los periódicos norteamericanos.&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.325)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La revolución operada por la maquinaria en punto a la &lt;b&gt;relación jurídica&lt;/b&gt; entre comprador y vendedor de la fuerza de trabajo, haciendo perder a esta transacción hasta la &lt;b&gt;apariencia de un contrato&lt;/b&gt; entre personas libres, habría de brindar más tarde al parlamento inglés la &lt;b&gt;excusa &lt;/b&gt;jurídica para justificar la intromisión del estado en el régimen de las fábricas.&amp;nbsp; Cada&amp;nbsp; vez que la ley fabril interviene&amp;nbsp; para&amp;nbsp; limitar&amp;nbsp; a 6 horas la &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;duración del trabajo infantil en&amp;nbsp; ramas&amp;nbsp; industriales&amp;nbsp; que hasta entonces venían siendo li-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText2" style="margin-bottom: .0001pt; margin: 0cm; mso-layout-grid-align: auto; mso-pagination: widow-orphan; text-autospace: ideograph-numeric ideograph-other;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;bres, el fabricante clama lastimeramente: Muchos padres quitan a sus hijos de las industrias reglamentadas para venderlos a aquellas en las que impera todavía la “libertad de trabajo”. ..Pero, como el capital es por naturaleza un &lt;b&gt;nivelador&lt;/b&gt;, como impone en todas las esferas de producción, como derecho humano innato, la&lt;b&gt; igualdad &lt;/b&gt;en las condi&lt;/span&gt;ciones de explotación del trabajo; la restricción legal del trabajo infantil implantada en una rama industrial determina inmediatamente su implantación en todas las demás.&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.326)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;b&lt;/b&gt;)&amp;nbsp; Prolongación de la jornada de trabajo&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Si la maquinaria es el instrumento más formidable que existe para intensificar la productividad del trabajo, es decir, para &lt;b&gt;acortar el tiempo de trabajo&lt;/b&gt; necesario en la producción de una mercancía, como &lt;b&gt;depositaria del capital&lt;/b&gt;, comienza siendo, en las industrias de que se adueña directamente, el medio más formidable para &lt;b&gt;prolongar la jornada de trabajo&lt;/b&gt; haciéndola rebasar todos los límites naturales. De una parte, crea &lt;b&gt;nuevas condiciones&lt;/b&gt;, que permiten &lt;b&gt;al capital&lt;/b&gt; dar rienda suelta a esta tendencia constante suya, y de otra, &lt;b&gt;nuevos motivos&lt;/b&gt; que acicatean su avidez de trabajo ajeno.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;En primer lugar, en la maquinaria cobran independencia la dinámica y el funcionamiento del &lt;b&gt;instrumento de trabajo frente al obrero&lt;/b&gt;. Aquél se convierte...en un &lt;b&gt;perpetuum mobile&lt;/b&gt;, que produciría y seguiría produciendo ininterrumpidamente si no tropezase con ciertas barreras naturales en sus auxiliares humanos: su debilidad física y su obstinación. &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.331)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Como sabemos, la productividad de la maquinaria está en razón inversa a la magnitud de la parte de valor que transfiere al producto. Cuanto mayor sea el período durante el que funciona, tanto mayor será también la masa de productos entre los que se distribuya el valor por ella incorporado, y menos la parte que añada a cada mercancía. Ahora bien; es evidente que el período activo de vida de la maquinaria depende de la &lt;b&gt;magnitud de la jornada de trabajo &lt;/b&gt;o duración del proceso diario de trabajo, multiplicada por el &lt;b&gt;número de días&lt;/b&gt; durante los cuales se repite este proceso.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El desgaste material de toda máquina es doble. Uno proviene del uso, como en el caso de las monedas, que se desgastan al circular de mano en mano; otro procede de su inacción, como la espada inactiva, que se oxida en la vaina. Este segundo desgaste responde a la acción corrosiva de los elementos. El primero está más o menos en razón directa con el uso de la máquina; el segundo, hasta cierto punto, opera en razón inversa.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Pero, además del desgaste material, toda máquina se halla sujeta a lo que podemos llamar &lt;b&gt;desgaste moral&lt;/b&gt;. Las máquinas&amp;nbsp; pierden en &lt;b&gt;valor de cambio&lt;/b&gt; en la medida en que pueden reproducirse máquinas de la misma construcción a un precio más barato o construirse otras mejores que les hagan competencia. Tanto en uno como en otro caso, el valor de &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.332) &lt;/span&gt;una máquina, por nueva y fuerte que sea todavía, no se determina ya por el tiempo de trabajo efectivamente materializado en ella, sino por el tiempo de trabajo necesario para reproducirla o para reproducir otra máquina mejor. Es decir, que la máquina queda más o menos &lt;b&gt;depreciada&lt;/b&gt;. Cuanto más corto sea el período durante el cual se reproduzca su valor total,&amp;nbsp; menor será el riesgo de su desgaste moral y cuanto más larga sea la jornada de trabajo, más corto será aquel período. Por eso es durante el &lt;b&gt;primer&lt;/b&gt; período de su vida cuando &lt;b&gt;este motivo especial&lt;/b&gt; de prolongación de la jornada de trabajo actúa de un modo más agudo.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Prolongando la jornada de trabajo&lt;/b&gt;, se extiende la escala de la producción sin alterar la&amp;nbsp; parte de capital&amp;nbsp; invertida&amp;nbsp; en&amp;nbsp; maquinaria&amp;nbsp; y&amp;nbsp; edificios. Por tanto,&amp;nbsp; no&amp;nbsp; sólo aumenta la&amp;nbsp;plusvalía, sino que disminuyen &lt;b&gt;los desembolsos&lt;/b&gt; necesarios para su explotación.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;En efecto, al desarrollarse la industria explotada a base de maquinaria hace que, de un lado, aumente cada vez más el capital invertido en una forma que, de una parte, hace que sea constantemente &lt;b&gt;valorizable&lt;/b&gt;, mientras que de otra pierde valor &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.333)&lt;/span&gt;&amp;nbsp; de uso y valor de cambio tan pronto se interrumpe su contacto con el trabajo vivo.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El volumen cada vez mayor de la maquinaria hace “&lt;b&gt;deseable&lt;/b&gt;”, como advierte el profesor adoctrinado por el fabricante, una &lt;b&gt;prolongación &lt;/b&gt;creciente de la &lt;b&gt;jornada de trabajo&lt;/b&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La máquina produce &lt;b&gt;plusvalía relativa&lt;/b&gt; no sólo porque &lt;b&gt;deprecia&lt;/b&gt; directamente la fuerza de trabajo, abaratándola además indirectamente, al abaratar las mercancías que entran en su reproducción, sino también porque en sus primeras aplicaciones esporádicas convierte el trabajo empleado por su poseedor en trabajo &lt;b&gt;potenciado&lt;/b&gt;, exalta&amp;nbsp; el valor social del producto de la máquina por encima de su valor individual y permite así al capitalista suplir el valor diario de la fuerza de trabajo por una &lt;b&gt;parte&lt;/b&gt; más pequeña de valor de su producto diario. Durante este &lt;b&gt;período de transición&lt;/b&gt;, en que la explotación de las máquinas constituye una especie de monopolio, las ganancias tienen un carácter extraordinario, y el capitalista procura, como es lógico, apurar bien esta “luna de miel”, &lt;b&gt;prolongando la jornada de trabajo&lt;/b&gt; todo lo posible. Cuanto más se gana, más crece el hambre de ganancia.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Al &lt;b&gt;generalizarse&lt;/b&gt; la maquinaria en una rama de producción, el valor social del producto elaborado por medio de máquinas desciende al nivel de su valor individual y se impone la ley de que &lt;b&gt;la plusvalía no brota de las fuerzas de trabajo que el capitalista suple por medio de la máquina, sino de aquellas que la atienden&lt;/b&gt;. La plusvalía sólo nace de la &lt;b&gt;parte variable del capital&lt;/b&gt;, y ya sabemos que la &lt;b&gt;masa de plusvalía&lt;/b&gt; está determinada por dos factores: la &lt;b&gt;cuota de plusvalía&lt;/b&gt; y el &lt;b&gt;número de obreros simultáneamente empleados&lt;/b&gt;.&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.334)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText2" style="margin-bottom: .0001pt; margin: 0cm; mso-layout-grid-align: auto; mso-pagination: widow-orphan; text-autospace: ideograph-numeric ideograph-other;"&gt;Ahora bien, es evidentemente que el empleo de máquinas, cualquiera que sea la medida en que, intensificando la fuerza productiva del trabajo prolongue el trabajo excedente a costa del trabajo necesario, sólo consigue este resultado &lt;b&gt;disminuyendo el número&lt;/b&gt; de los obreros colocados por un &lt;b&gt;determinado capital&lt;/b&gt;. Convierte una parte del capital que venía siendo &lt;b&gt;variable&lt;/b&gt;, es decir, que venía invirtiéndose en fuerza de trabajo viva, en maquinaria...en capital constante que, por serlo, no rinde plusvalía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;De dos obreros, por ejemplo, no podrá sacarse jamás tanta plusvalía como de 24. Aunque cada uno de estos 24 obreros sólo aporte una hora de trabajo excedente&amp;nbsp; de las 12 de la jornada, todos ellos juntos aportarán 24 horas de trabajo excedente , es decir, el mismo número de horas a que asciende el trabajo total de&amp;nbsp; los&amp;nbsp; dos obreros. Como&amp;nbsp; se ve&amp;nbsp;&amp;nbsp; la&amp;nbsp; aplicación&amp;nbsp; de&amp;nbsp; la&amp;nbsp; maquinaria&amp;nbsp; para &amp;nbsp;la&amp;nbsp; producción&amp;nbsp; de&amp;nbsp; plusvalía&amp;nbsp; adolece de una &lt;b&gt;contradicción inmanente&lt;/b&gt;, puesto que de los dos factores de la plusvalía que supone un &lt;b&gt;capital de magnitud dada&lt;/b&gt;, uno de ellos, la cuota de plusvalía, sólo &lt;b&gt;aumenta&lt;/b&gt; a fuerza de &lt;b&gt;disminuir&lt;/b&gt; el otro, el número de obreros. Esta contradicción inmanente se manifiesta tan pronto como, al generalizarse el empleo de la maquinaria en una rama industrial, el valor de las mercancías producidas&amp;nbsp; mecánicamente&amp;nbsp; se&amp;nbsp; convierte en valor social regulador de todas las mercancías del mismo género; y esta contradicción es la que empuja, a su vez, al capital, sin que él mismo lo sepa, a &lt;b&gt;prolongar&lt;/b&gt; violentamente &lt;b&gt;la jornada de trabajo&lt;/b&gt;, para &lt;b&gt;compensar&lt;/b&gt; la disminución del &lt;b&gt;número proporcional&lt;/b&gt; de obreros explotados con el aumento, no sólo del trabajo excedente relativo, sino también del &lt;b&gt;trabajo excedente absoluto&lt;/b&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Por tanto, si, de una parte, el &lt;b&gt;empleo capitalista de la maquinaria&lt;/b&gt; crea motivos poderosos que determinan la prolongación desmedida de la jornada de trabajo, a la par que revoluciona los mismos&lt;b&gt; métodos de trabajo y el carácter del organismo social de trabajo&lt;/b&gt; en términos que rompen la &lt;b&gt;resistencia&lt;/b&gt; que a esta tendencia se opone, de otra parte, poniendo a disposición del capital sectores de la clase obrera que antes le eran inaccesibles y dejando en la calle a los obreros desplazados por la máquina, produce una &lt;b&gt;población obrera sobrante&lt;/b&gt;, que no tiene más remedio que someterse a la ley impuesta por el capital.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Así se explica ese singular fenómeno que nos revela la historia de la industria moderna, consistente en que la máquina eche por tierra todas las barreras morales y naturales de la jornada de trabajo. Y así se explica también la paradoja económica de que el recurso más formidable que se conoce para &lt;b&gt;acortar &lt;/b&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.335) &lt;/span&gt;&lt;b&gt;la jornada de trabajo&lt;/b&gt; se trueque en el medio más infalible para convertir &lt;b&gt;toda la vida&lt;/b&gt; del obrero y de su familia en tiempo de trabajo disponible para la explotación&amp;nbsp; del capital.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;“ Si las herramientas – soñaba Aristóteles, el más grande de los pensadores de &lt;st1:personname productid="la Antig￼edad" w:st="on"&gt;la Antigüedad&lt;/st1:personname&gt; –, obedeciendo a nuestras órdenes o leyendo en nuestros deseos, pudiesen ejecutar los trabajos que les están encomendados, como los artefactos de Dédalo, que se movían por sí solos...; &lt;b&gt;si las canillas de los tejedores tejiesen ellas solas&lt;/b&gt;, como esos mecanismos, el maestro no necesitaría auxiliares ni el señor esclavos”. Y Antipatros, un poeta griego de la época de Cicerón, saludaba el invento del &lt;b&gt;molino de agua&lt;/b&gt; para triturar el trigo, forma elemental de la maquinaria de producción, como al libertador de las esclavas y creador de la edad de oro. No sabían, entre otras cosas, que la máquina era el recurso más infalible para prolongar la jornada de trabajo.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;c&lt;/b&gt;)&amp;nbsp; Intensificación del trabajo&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La &lt;b&gt;prolongación desmedida de la jornada de trabajo&lt;/b&gt; que trae consigo la maquinaria puesta en manos del capital, provoca al cabo de cierto tiempo, como hemos visto, una &lt;b&gt;reacción &lt;/b&gt;de la sociedad, amenazada en su nervio vital, y esta reacción acaba imponiendo una &lt;b&gt;jornada normal de trabajo limitada por la ley&lt;/b&gt;. Y ésta, a su vez, hace que se desarrolle y adquiera importancia decisiva un fenómeno con el que ya hubimos de encontrarnos más atrás, a saber: la &lt;b&gt;intensificación del trabajo&lt;/b&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Cuando analizábamos la plusvalía absoluta, nos preocupábamos primordialmente &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.336) &lt;/span&gt;de la &lt;b&gt;magnitud extensiva&amp;nbsp; del trabajo&lt;/b&gt;, dando por supuesto su grado de intensidad.&amp;nbsp; Aquí, veremos&amp;nbsp; cómo&amp;nbsp; la&amp;nbsp; magnitud&amp;nbsp; extensiva&amp;nbsp; se&amp;nbsp; &lt;b&gt;trueca &lt;/b&gt;&amp;nbsp;en &lt;b&gt;intensiva &lt;/b&gt;o en &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;magnitud de grado&lt;/b&gt;. Es evidente que, al progresar la maquinaria, y con ella la experiencia de una clase especial de obreros mecánicos, aumenta, por &lt;b&gt;impulso natural&lt;/b&gt;, la velocidad y, por tanto, la intensidad del trabajo.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Tan pronto como el movimiento creciente de rebeldía de la clase obrera obligó al estado a acortar por la fuerza la jornada de trabajo, comenzando por dictar una jornada de trabajo normal para las fábricas; a partir del momento en que se cerraba el paso para siempre a la producción intensiva de plusvalía mediante la &lt;b&gt;prolongación de la jornada de trabajo&lt;/b&gt;, el capital se lanzó con todos sus bríos y con plena conciencia de sus actos a producir &lt;b&gt;plusvalía relativa&lt;/b&gt;, acelerando los progresos del sistema maquinista.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Al mismo tiempo, se produce un cambio en cuanto al carácter de la plusvalía relativa. En general, el método de producción de la plusvalía consiste en hacer que el obrero, intensificando la fuerza productiva del trabajo, pueda producir más &lt;b&gt;con el mismo desgaste de trabajo y en el mismo tiempo&lt;/b&gt;. &lt;b&gt;El mismo tiempo de trabajo&lt;/b&gt; añade al producto global, antes y después, &lt;b&gt;el mismo valor&lt;/b&gt;, aunque este valor de cambio invariable se traduzca ahora en una cantidad mayor de valores de uso, &lt;b&gt;disminuyendo&lt;/b&gt; con ello el valor de cada mercancía.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText2" style="margin-bottom: .0001pt; margin: 0cm; mso-layout-grid-align: auto; mso-pagination: widow-orphan; text-autospace: ideograph-numeric ideograph-other;"&gt;Mas la cosa cambia tan pronto como la reducción de la jornada de trabajo impuesta por la ley, con el impulso gigantesco que imprime al &lt;b&gt;desarrollo de la fuerza productiva&lt;/b&gt; y a la &lt;b&gt;economía de las condiciones de producción&lt;/b&gt;, impone a la par un &lt;b&gt;desgaste mayor de trabajo durante el mismo tiempo&lt;/b&gt;, una &lt;b&gt;tensión&lt;/b&gt; redoblada &lt;b&gt;de la fuerza de trabajo&lt;/b&gt;, tupiendo más densamente los poros del tiempo de trabajo, es decir, obligando al obrero a condensar el trabajo hasta un grado que sólo es posible sostener &lt;b&gt;durante una jornada de trabajo corta&lt;/b&gt;. Esta condensación de una masa mayor de trabajo en un período de tiempo dado, es considerada ahora como lo que en realidad es, como una cantidad mayor de trabajo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Por tanto, ahora hay que tener en cuenta, además de la medida del tiempo de trabajo como&amp;nbsp; “ magnitud extensa ”, la medida de su &lt;b&gt;grado de condensación&lt;/b&gt;. La hora intensiva de una jornada de trabajo &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.337) &lt;/span&gt;de diez horas encierra tanto o más trabajo, es decir, &lt;b&gt;fuerza de trabajo desgastada&lt;/b&gt;, que la hora más porosa de una jornada de doce horas de trabajo.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Ahora bien, ¿ cómo se &lt;b&gt;intensifica &lt;/b&gt;el trabajo ? &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El primer efecto de la &lt;b&gt;jornada de trabajo reducida&lt;/b&gt; descansa en la ley evidente de que la capacidad de rendimiento de la fuerza de trabajo está en razón inversa al tiempo durante el cual actúa. Dentro de ciertos límites, lo que se pierde en duración del trabajo se gana en intensidad.&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.338)&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Tan pronto como &lt;b&gt;la ley impone la reducción de la jornada de trabajo&lt;/b&gt;, que crea ante todo la condición &lt;b&gt;subjetiva &lt;/b&gt;para la condensación del trabajo, a saber, la capacidad del obrero para desplegar más fuerza dentro de un tiempo dado, la&amp;nbsp; máquina se&amp;nbsp; convierte, en&amp;nbsp; manos del capital, en un &lt;b&gt;medio objetivo y&amp;nbsp; sistemáticamente&amp;nbsp; aplicado&lt;/b&gt;&amp;nbsp; para&amp;nbsp; estrujar más trabajo dentro del mismo tiempo. Esto se consigue de un doble modo: &lt;b&gt;aumentando la velocidad de las máquinas y extendiendo el radio de acción&lt;/b&gt; de la maquinaria que ha de vigilar el mismo obrero, o sea, el radio de trabajo de éste. &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.339)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El 27 de Abril de 1863, el diputado Ferrand declaraba en &lt;st1:personname productid="la C￡mara" w:st="on"&gt;la  Cámara&lt;/st1:personname&gt; de los Comunes:&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; “... Mientras antes un obrero, ayudado por otros, atendía a dos telares, hoy atiende a tres&amp;nbsp;sin ayuda de ningún género, y no es nada de extraordinario que tenga a su cargo cuatro y aún más. De los hechos expuestos&amp;nbsp; se deduce que en la actualidad se condensan &lt;b&gt;doce horas de trabajo en menos de diez&lt;/b&gt;.”&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.344)&lt;/span&gt; No cabe la menor duda de que la tendencia del capital a resarcirse elevando sistemáticamente el grado de intensidad del trabajo tan pronto como la ley le cierra de una vez para siempre el camino de alargar la jornada, convirtiendo todos los progresos de la maquinaria en otros tantos medios para obtener una absorción mayor de fuerza de trabajo, empujarán de nuevo a la industria a una situación decisiva, en que no tenga más remedio que volver a reducir el número de horas de trabajo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8686114783822675042-90332032688751061?l=elcapitaldemarx.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/feeds/90332032688751061/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/12/resumen-primer-tomo-seccion-cuarta.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/90332032688751061'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/90332032688751061'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/12/resumen-primer-tomo-seccion-cuarta.html' title='Resumen Primer tomo, sección cuarta, Capitulo 13(Parte III)'/><author><name>El capital de Marx</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10633261992113283749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-J6dN8OcYxkA/TkSvK8zV6aI/AAAAAAAAAAY/tnXYU0wFrOM/s220/marx.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8686114783822675042.post-580842654319156653</id><published>2011-11-30T08:12:00.000-08:00</published><updated>2011-11-30T08:12:40.229-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='texto resumen.'/><title type='text'>Resumen Primer tomo, sección cuarta, Capitulo 13(Parte II)</title><content type='html'>&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;2.&amp;nbsp; Transferencia de valor de la maquinaria al producto&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Como hemos visto, las fuerzas productivas que brotan de la cooperación y de la división del trabajo no le cuestan nada al capital. Son &lt;b&gt;fuerzas naturales del trabajo social&lt;/b&gt;. Tampoco cuestan nada las fuerzas naturales de que se apropia para los procesos productivos: el vapor, el agua, etc. Pero, así como necesita un pulmón para respirar, el hombre, para poder consumir productivamente las fuerzas de la naturaleza, necesita también algún artefacto “hecho por su mano”. Para utilizar la fuerza motriz del agua se necesita una rueda hidráulica, para emplear la elasticidad del vapor una máquina de vapor, etc.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Y lo mismo que con las fuerzas naturales, acontece con la ciencia. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Una vez descubierta, la ley sobre las desviaciones de la aguja magnética dentro del radio de acción de una corriente eléctrica o la de la producción del fenómeno del magnetismo en el hierro circundado de una corriente de electricidad, no cuesta un céntimo.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Pero, para explotar estas leyes al servicio de la telegrafía, etc., hace falta un aparato complicado y costosísimo.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La máquina no desplaza, como veíamos, a la &lt;b&gt;herramienta&lt;/b&gt;. Ésta, creciendo y multiplicándose, se convierte de instrumento diminuto del organismo humano en instrumento de un mecanismo creado por el hombre. En vez de hacer trabajar al obrero con su herramienta, el capital le hace trabajar ahora con una máquina que maneja ella misma su instrumental.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Por tanto, a primera vista es evidente que la gran industria, incorporando al proceso de producción las enormes fuerzas de la naturaleza y las ciencias naturales, tiene que reforzar extraordinariamente la productividad del trabajo; lo que ya no es tan evidente...es que esta&amp;nbsp; fuerza productiva reforzada se logre a costa de una intensificación redoblada de trabajo por la otra parte.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La maquinaria, como todo lo que forma parte del &lt;b&gt;capital constante&lt;/b&gt;, no crea valor; se limita a transferir el valor que ella encierra al producto que contribuye a fabricar. &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.316)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Conviene, en primer término, advertir que la &lt;b&gt;maquinaria &lt;/b&gt;es absorbida siempre íntegramente por el &lt;b&gt;proceso de trabajo&lt;/b&gt; y sólo de un modo parcial por el &lt;b&gt;proceso de valorización&lt;/b&gt;. No añade nunca más valor que el que pierde por término medio mediante el desgaste. Pero, en la maquinaria, esta &lt;b&gt;diferencia &lt;/b&gt;entre el uso y el desgaste es mucho&amp;nbsp; mayor que en la herramienta, ya que aquélla, por estar hecha de materiales sólidos, es de más larga duración; su empleo, presidido por leyes rigurosamente científicas, permite una mayor economía en el desgaste de sus elementos y medios de consumo; y, finalmente, su campo de producción es &lt;b&gt;incomparablemente&lt;/b&gt; mayor que el de la herramienta.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Si deducimos de ambas, maquinaria y herramienta, su gasto diario medio, o sea, la parte de valor que añaden al producto por el desgaste medio diario y el consumo de materias auxiliares: aceite, carbón, etc., vemos que ambas actúan &lt;b&gt;gratis&lt;/b&gt;, como si se tratase de simples fuerzas naturales sin mezcla de trabajo humano. Por tanto, cuanto mayor sea el radio productivo de acción de la maquinaria, comparado con el de la herramienta, mayor será también su margen de funcionamiento gratuito. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Al llegar a la gran industria, el hombre aprende a hacer funcionar &lt;b&gt;gratis &lt;/b&gt;en gran escala, como una fuerza natural, el producto de su trabajo pretérito, ya materializado.&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.317)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Al estudiar la cooperación y la manufactura, veíamos que ciertas condiciones generales de producción, como los edificios, etc, se &lt;b&gt;economizaban &lt;/b&gt;por el empleo en común, comparadas con&amp;nbsp; las&amp;nbsp; condiciones fragmentarias de producción del obrero aislado, y que,&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;por tanto, encarecían menos al producto. En la maquinaria, no es sólo el cuerpo de &lt;b&gt;una máquina &lt;/b&gt;de trabajo el que se usa&amp;nbsp; y &lt;b&gt;consume &lt;/b&gt;&amp;nbsp;por&amp;nbsp; muchas&amp;nbsp; herramientas, sino la misma&amp;nbsp;máquina motriz, con una parte del mecanismo de transmisión, la que se pone al servicio de &lt;b&gt;muchas máquinas de trabajo conjuntamente&lt;/b&gt;.&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.318)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Dada la proporción de valor transferido por la maquinaria al producto, la magnitud de esta parte depende de su &lt;b&gt;propia magnitud de valor&lt;/b&gt;. Cuanto menos trabajo encierre, menos valor transferirá al producto. Y cuanto menos valor transfiera, más productiva será la máquina y, por tanto, más se acercará su rendimiento al de las fuerzas naturales. La &lt;b&gt;producción de maquinaria mediante maquinaria&lt;/b&gt; reduce, en efecto, su valor, en proporción a su volumen y eficacia.&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.319)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText2" style="margin-bottom: .0001pt; margin: 0cm; mso-layout-grid-align: auto; mso-pagination: widow-orphan; text-autospace: ideograph-numeric ideograph-other;"&gt;Si la producción de una máquina costase tanto trabajo como el que su empleo ahorra, es evidente que con ello no se haría más que operar un simple desplazamiento de trabajo, es decir, que la suma global del trabajo necesario para la producción de una mercancía no disminuiría, ni aumentaría tampoco la fuerza productiva del trabajo. Sin&amp;nbsp; embargo, la diferencia entre el trabajo que la máquina cuesta y el trabajo que ahorra, o el grado de su productividad, no depende, evidentemente, de la diferencia entre su propio valor y el valor de la herramienta que suple. La diferencia subsiste mientras el costo de trabajo de las máquinas, y, por tanto, la parte de valor incorporada por ellas al producto, sean inferiores al valor que el obrero añadiría al objeto trabajado manejando su herramienta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Por consiguiente, la productividad de las máquinas se mide por &lt;b&gt;el grado en que suplen la fuerza humana de trabajo&lt;/b&gt;. Allí donde el viejo método del ...estampado de percal a mano se sustituye por el estampado a máquina, una sola máquina, asistida por un hombre o un chico, estampa en una hora, a cuatro colores, la misma cantidad de tela que antes 200 hombres en el mismo espacio de tiempo.&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.320)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Por tanto, suponiendo que una máquina cueste tanto como los salarios anuales de los 150 obreros desplazados por ella, digamos &lt;st1:metricconverter productid="3.000 libras" w:st="on"&gt;3.000  libras&lt;/st1:metricconverter&gt; esterlinas, estas &lt;st1:metricconverter productid="3.000 libras" w:st="on"&gt;3.000 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; esterlinas no son, ni mucho menos, la expresión en dinero del trabajo desplegado e incorporado por los 150 obreros al objeto sobre que este trabajo versa, sino solamente de una parte de su trabajo anual, o sea, aquella que se representa para ellos mismos en los jornales. En cambio, el valor en dinero de la máquina, las &lt;st1:metricconverter productid="3.000 libras" w:st="on"&gt;3.000  libras&lt;/st1:metricconverter&gt; esterlinas, expresa todo el trabajo invertido durante su producción, cualquiera que sea la proporción en que este trabajo cree salario para los obreros y plusvalía para el capitalista. Por tanto, si la máquina cuesta lo mismo que la fuerza de trabajo que viene a suplir, el trabajo materializado en ella será siempre mucho más pequeño que el trabajo vivo que suple.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Considerada exclusivamente como &lt;b&gt;medio de abaratamiento&amp;nbsp; del pro-&lt;/b&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.321)&lt;/span&gt;&lt;b&gt;ducto&lt;/b&gt;, el &lt;b&gt;límite &lt;/b&gt;de aplicación de la maquinaria reside allí donde su propia producción cuesta menos trabajo que el trabajo que su empleo viene a suplir. Sin embargo, para el &lt;b&gt;capital&lt;/b&gt;, este límite es más estricto. Como el capital no paga el &lt;b&gt;trabajo invertido&lt;/b&gt;, sino el valor de la fuerza de trabajo aplicada, para él el empleo de la maquinaria tiene su límite en la &lt;b&gt;diferencia entre el valor&amp;nbsp; de&amp;nbsp; la&amp;nbsp; máquina&amp;nbsp; y&amp;nbsp; el valor de la fuerza de trabajo suplida por ella&lt;/b&gt;.... diferencia....que&amp;nbsp; determina el&amp;nbsp; costo de producción de&amp;nbsp; la mercancía&amp;nbsp; &lt;b&gt;para&lt;/b&gt;&amp;nbsp; el propio capitalista y la que actúa sobre él, mediante las leyes coactivas de la concurrencia.&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.322)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8686114783822675042-580842654319156653?l=elcapitaldemarx.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/feeds/580842654319156653/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/11/resumen-primer-tomo-seccion-cuarta_30.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/580842654319156653'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/580842654319156653'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/11/resumen-primer-tomo-seccion-cuarta_30.html' title='Resumen Primer tomo, sección cuarta, Capitulo 13(Parte II)'/><author><name>El capital de Marx</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10633261992113283749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-J6dN8OcYxkA/TkSvK8zV6aI/AAAAAAAAAAY/tnXYU0wFrOM/s220/marx.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8686114783822675042.post-643639646291980048</id><published>2011-11-28T08:31:00.000-08:00</published><updated>2011-11-28T08:31:59.640-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='texto resumen.'/><title type='text'>Resumen Primer tomo, sección cuarta, Capitulo 13(Parte I)</title><content type='html'>&lt;div class="MsoTitle" style="text-align: center;"&gt;CAPÍTULO XIII&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoSubtitle" style="text-align: center;"&gt;MAQUINARIA Y GRAN INDUSTRIA&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; margin-left: 18.0pt; margin-right: 0cm; margin-top: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;1.&amp;nbsp; Desarrollo histórico de las máquinas&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;En sus &lt;b&gt;Principios de Economía política&lt;/b&gt;, dice John Stuart Mill: “ Cabría preguntarse si todos los inventos mecánicos aplicados hasta el presente han facilitado en algo los esfuerzos cotidianos de algún hombre.” Pero la maquinaria empleada por el capitalismo no persigue ni mucho menos, semejante objetivo. Su finalidad, como la de todo otro desarrollo de la fuerza productiva del trabajo, es simplemente rasar las mercancías y &lt;b&gt;acortar&lt;/b&gt; la parte de la jornada en que el obrero necesita trabajar para si, y, de ese modo, alargar la parte de la jornada que entrega gratis al capitalista. Es sencillamente, un medio para la producción de &lt;b&gt;plusvalía&lt;/b&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;En la manufactura, la revolución operada en el régimen de producción tiene como punto de partida la &lt;b&gt;fuerza de trabajo&lt;/b&gt;; en la gran industria, el &lt;b&gt;instrumento de trabajo&lt;/b&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText2" style="margin-bottom: .0001pt; margin: 0cm; mso-layout-grid-align: auto; mso-pagination: widow-orphan; text-autospace: ideograph-numeric ideograph-other;"&gt;Hemos de investigar, por tanto, qué es lo que convierte al instrumento de trabajo de herramienta en máquina y en qué se distingue ésta del instrumento que maneja el artesano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Los matemáticos y los mecánicos...definen la herramienta como una máquina simple y la máquina como una herramienta compuesta. No encuentran diferencias esenciales entre ambas y dan el nombre de máquinas hasta a las potencias mecánicas más simples, tales como la palanca, el plano inclinado, el tornillo, la cuña, etc. Sin embargo, desde el punto de vista económico, esta definición es inaceptable, pues no tiene en cuenta el elemento &lt;b&gt;histórico&lt;/b&gt;.&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.302)&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Toda maquinaria un poco desarrollada se compone de tres partes sustancialmente distintas: el &lt;b&gt;mecanismo de movimiento&lt;/b&gt;, el &lt;b&gt;mecanismo de transmisión&lt;/b&gt; y la&lt;b&gt; máquina-herramienta &lt;/b&gt;o&lt;b&gt; máquina de trabajo&lt;/b&gt;.&lt;b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText2" style="margin-bottom: .0001pt; margin: 0cm; mso-layout-grid-align: auto; mso-pagination: widow-orphan; text-autospace: ideograph-numeric ideograph-other;"&gt;La máquina motriz es la fuerza propulsora de todo el&amp;nbsp; mecanismo.&amp;nbsp; Esta máquina puede engendrar su propia fuerza motriz como hace la máquina de vapor, la máquina de aire caliente, la máquina electro-magnética, etc.,&amp;nbsp; o recibir el impulso de una fuerza natural dispuesta al efecto, como la rueda hidráulica del salto de agua, las aspas del viento, etc.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El mecanismo de transmisión, compuesto por volantes, ejes, ruedas dentadas, espirales, fustes, cuerdas, correas, comunicaciones y artefactos de la más diversa especie, regula el &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;movimiento, lo hace cambiar de for-&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.303)&lt;/span&gt;ma cuando es necesario, transformándolo por ejemplo de perpendicular en circular, lo distribuye y transporta a la máquina instrumental. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Estas dos partes del mecanismo que venimos describiendo tienen por función comunicar a la máquina-herramienta el movimiento por medio del cual ésta sujeta y modela el objeto trabajado. De esta parte de la maquinaria, de la máquina-herramienta, es de donde&amp;nbsp; arranca la revolución industrial del siglo XVIII. Y es de aquí donde tiene todavía&amp;nbsp;su diario punto de partida la transformación constante de la industria manual o manufacturera en industria mecanizada.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Si observamos un poco de cerca la &lt;b&gt;máquina-herramienta&lt;/b&gt;,...la verdadera &lt;b&gt;máquina de trabajo&lt;/b&gt;, vemos reaparecer en ella, en rasgos generales,...los aparatos y herramientas con que trabajan el obrero manual y el obrero de la manufactura, con la diferencia de que, en vez de ser herramientas en manos de un hombre, ahora son herramientas mecánicas, engranadas en un mecanismo.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La &lt;b&gt;herramienta&lt;/b&gt; se convierte de simple herramienta en &lt;b&gt;máquina &lt;/b&gt;cuando pasa de manos del hombre a pieza de un mecanismo. Y la diferencia salta inmediatamente a la vista, aun cuando el hombre siga siendo el motor primordial.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El &lt;b&gt;número de instrumentos de trabajo&lt;/b&gt; con que el hombre puede operar al mismo tiempo, está circunscrito por el número de los instrumentos naturales de producción con que cuenta, es decir, por el número de sus órganos físicos propios.&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.304)&lt;/span&gt; Así, por ejemplo, en la rueca, el pie sólo interviene como fuerza motriz, mientras que la mano que trabaja en el huso lo hace girar, tuerce la hebra y ejecuta la verdadera operación de hilado. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La misma máquina de &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.305)&lt;/span&gt; vapor, tal y como fue inventada a fines del siglo XVII, durante el período de la manufactura, y en la forma en que persistió hasta el año 1880, aproximadamente, no provocó ninguna revolución industrial. Fue, por el contrario, la creación de las máquinas-herramientas la que obligó a revolucionar la máquina de vapor. La máquina de que arranca la revolución industrial sustituye al obrero que maneja una sola herramienta por un mecanismo que opera con una &lt;b&gt;masa &lt;/b&gt;de herramientas iguales o parecidas a la vez y movida por una sola fuerza motriz, cualquiera que sea la forma de ésta. En esto consiste &lt;b&gt;la máquina&lt;/b&gt;, con la que nos encontramos aquí como elemento simple de la producción maquinizada. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Al ampliarse el volumen de la máquina de trabajo y multiplicarse el número de herramientas con que opera simultáneamente, se hace necesario un mecanismo motor más potente, y a su vez, este mecanismo, para poder vencer y dominar su propia resistencia, exige&amp;nbsp; una fuerza motriz más potente que la humana; aparte de que el hombre es un instrumento muy imperfecto de producción, cuando se trata de conseguir movimientos uniformes y continuos. De todas las grandes fuerzas motrices que nos lega el período manufacturero, la más imperfecta de todas es el caballo; por varias razones: porque los caballos no son siempre disciplinados, por su carestía y por el radio limitado de aplicación de estos animales en las fábricas. A &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.306) &lt;/span&gt;pesar de todo esto, el caballo fue la fuerza motriz más extendida durante los años de la infancia de la gran industria, como lo atestigua...el hecho de que la fuerza mecánica se siga valorando hasta hoy en caballos de fuerza.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El viento era demasiado inconstante e incontrolable; en Inglaterra, cuna de la gran industria, el empleo de la fuerza hidráulica predominaba ya durante el período manufacturero. Ya en siglo XVII se había intentado accionar con &lt;b&gt;una &lt;/b&gt;sola rueda hidráulica dos torniquetes y dos molinos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Sin embargo, también el empleo de la fuerza hidráulica como fuerza motriz predominante llevaba aparejadas ciertas dificultades. No podía aumentarse a voluntad ni se podía tampoco subvenir a su escasez, fallaba en ocasiones y, sobre todo, se hallaba sujeta a un sitio fijo. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Fue la segunda máquina de vapor de Watt, la llamada &lt;b&gt;máquina doble&lt;/b&gt;, la que introdujo el primer motor cuya fuerza motriz se engendraba en su propio seno, alimentándola con carbón y agua y cuya potencia era controlable en un todo por el hombre; una máquina móvil, que brindaba un medio de locomoción, susceptible de ser utilizada en las ciudades y no sólo en el campo, como la rueda hidráulica, que permitía concentrar la producción en los centros urbanos en vez de dispersarla por el campo &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.307) &lt;/span&gt;como aquélla, máquina universal por sus posibilidades tecnológicas de aplicación y relativamente poco supeditada en su aspecto geográfico a circunstancias de orden local.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El gran genio de Watt se acredita en la especificación de la patente expedida a su favor en abril de 1784, en la que su máquina a vapor no se presenta como un invento con fines especiales, sino como un &lt;b&gt;agente general de la gran industria&lt;/b&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Ahora, &lt;b&gt;una&lt;/b&gt; &lt;b&gt;sola&lt;/b&gt; máquina motriz puede accionar &lt;b&gt;muchas&lt;/b&gt; máquinas de trabajo al mismo tiempo. Al llegar aquí, hay que distinguir dos cosas: la cooperación de muchas máquinas semejantes y el sistema de maquinaria. &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.308) &lt;/span&gt;Mas, para que exista verdadero &lt;b&gt;sistema de maquinaria&lt;/b&gt; y no una serie de &lt;b&gt;máquinas independientes&lt;/b&gt;, es necesario que el objeto trabajado recorra diversos procesos parciales articulados entre sí como otras tantas etapas y ejecutados por una cadena de máquinas &lt;b&gt;diferentes&lt;/b&gt;, pero relacionadas las unas con las otras y que se complementen mutuamente. Aquí, volvemos a encontrarnos con aquella cooperación basada en la división del trabajo característica de la manufactura, pero ahora como &lt;b&gt;combinación de diferentes máquinas parciales&lt;/b&gt;.&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.309)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La máquina de trabajo combinada, que ahora es un sistema orgánico de &lt;b&gt;diversas&lt;/b&gt; máquinas y &lt;b&gt;grupos&lt;/b&gt; de máquinas, es tanto más perfecta cuanto más continuo es el proceso total, es decir, cuanto menores son las interrupciones que se deslizan en el tránsito de la materia &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.310) &lt;/span&gt;prima desde la primera fase hasta la última y, por tanto, cuanto menor es la intervención de la mano del hombre en este proceso y la mayor la del mismo mecanismo, desde la fase inicial hasta la fase final.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Si en la &lt;b&gt;manufactura &lt;/b&gt;el aislamiento de los procesos diferenciados es un principio dictado por la propia división del trabajo, en la &lt;b&gt;fábrica&lt;/b&gt; ya desarrollada impera el principio de la &lt;b&gt;continuidad&lt;/b&gt; de los procesos específicos.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Todo sistema de maquinaria, ya se base en la simple cooperación de máquinas de trabajo &lt;b&gt;de la misma clase&lt;/b&gt;, como ocurre en las fábricas textiles, o en la combinación de máquinas &lt;b&gt;distintas&lt;/b&gt;,&amp;nbsp; como en las fábricas de hilado, constituye ...un gran &lt;b&gt;autómata&lt;/b&gt;.&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.311)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La base técnica inmediata de la &lt;b&gt;gran industria&lt;/b&gt; se halla...en la &lt;b&gt;manufactura&lt;/b&gt;. Fue ella la que introdujo la maquinaria con que ésta pudo desplazar a la&amp;nbsp; industria&amp;nbsp; manual y manufacturera, en las ramas de producción de que primero se adueñó. Al llegar a una determinada fase de &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.312) &lt;/span&gt;desarrollo, la gran industria se hizo, además, &lt;b&gt;técnicamente&lt;/b&gt; incompatible con su base manual y manufacturera. La manufactura no podía lanzar al mercado, por ejemplo, máquinas como la moderna prensa de imprimir, el telar a vapor moderno y la moderna máquina de cardar.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Al&amp;nbsp; revolucionarse el régimen de producción en una rama industrial, ésta arrastra consigo a las otras. La revolución experimentada&amp;nbsp; por el régimen de producción agrícola e industrial determinó, a su vez, un cambio revolucionario en cuanto a las condiciones &lt;b&gt;generales&lt;/b&gt; del proceso social de producción... en cuanto a los &lt;b&gt;medios de comu&lt;/b&gt;-&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.313)&lt;/span&gt;&lt;b&gt;nicación&amp;nbsp; y&amp;nbsp; transporte&lt;/b&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Por todas estas razones, la gran industria no tuvo más remedio que apoderarse de su medio&amp;nbsp; característico de producción, de la máquina, y producir &lt;b&gt;máquinas por medio de máquinas&lt;/b&gt;. De este modo, se creó su base técnica adecuada y se levantó sobre sus propios pies. En efecto, en los primeros decenios del siglo XIX, al desarrollarse la industria maquinizada, &lt;b&gt;la maquinaria se fue adueñando&lt;/b&gt; paulatinamente de la &lt;b&gt;fabricación de máquinas-herramientas&lt;/b&gt;. Sin embargo, fue en estos últimos tiempos cuando la construcción de los grandes ferrocarriles y la navegación transoceánica provocaron la creación de esas &lt;b&gt;máquinas ciclópeas empleadas para construir los grandes mecanismos motores&lt;/b&gt;.&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.314)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Al convertirse en maquinaria, los instrumentos de trabajo adquieren una modalidad material de existencia que exige la sustitución de la fuerza humana por las fuerzas de la naturaleza y de la rutina nacida de la experiencia por una aplicación consciente de las ciencias naturales.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;En la manufactura, la división y articulación del proceso social del trabajo es &lt;b&gt;puramente subjetiva&lt;/b&gt;, una simple &lt;b&gt;combinación &lt;/b&gt;de obreros parciales; en el sistema basado en la maquinaria, la gran industria posee un organismo perfectamente &lt;b&gt;objetivo &lt;/b&gt;de producción con que el obrero se &lt;b&gt;encuentra&lt;/b&gt; como una condición material lista y acabada.&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.315)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Por tanto, ahora es &lt;b&gt;la propia naturaleza del instrumento de trabajo&lt;/b&gt; la que impone como una &lt;b&gt;necesidad técnica&lt;/b&gt; el &lt;b&gt;carácter cooperativo&lt;/b&gt; del proceso de trabajo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8686114783822675042-643639646291980048?l=elcapitaldemarx.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/feeds/643639646291980048/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/11/resumen-primer-tomo-seccion-cuarta_28.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/643639646291980048'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/643639646291980048'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/11/resumen-primer-tomo-seccion-cuarta_28.html' title='Resumen Primer tomo, sección cuarta, Capitulo 13(Parte I)'/><author><name>El capital de Marx</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10633261992113283749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-J6dN8OcYxkA/TkSvK8zV6aI/AAAAAAAAAAY/tnXYU0wFrOM/s220/marx.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8686114783822675042.post-2235786342988826247</id><published>2011-11-27T09:18:00.000-08:00</published><updated>2011-11-27T09:20:24.903-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='texto resumen.'/><title type='text'>Resumen Primer tomo, sección cuarta, Capitulo 12.</title><content type='html'>&lt;div class="MsoTitle" style="text-align: center;"&gt;CAPÍTULO XII&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: center;"&gt;DIVISIÓN DEL TRABAJO Y MANUFACTURA&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: .0001pt; margin: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; margin-left: 36.0pt; margin-right: 0cm; margin-top: 0cm; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 36.0pt; text-align: center; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;b&gt;1.&lt;span style="font: normal normal normal 7pt/normal 'Times New Roman';"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;Doble origen de la manufactura&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" style="margin-bottom: .0001pt; margin: 0cm; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La cooperación basada en la división del trabajo cobra forma clásica en la &lt;b&gt;manufactura&lt;/b&gt;. Como forma característica del proceso capitalista de producción, este sistema impera durante el verdadero &lt;b&gt;período manufacturero,&lt;/b&gt;...va desde mediados del siglo XVI hasta el último tercio de siglo XVIII.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La &lt;b&gt;manufactura surge&lt;/b&gt; históricamente de dos modos.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Uno consiste en &lt;b&gt;reunir&lt;/b&gt; en &lt;b&gt;un solo&lt;/b&gt; taller bajo el mando del mismo capitalista a los obreros de &lt;b&gt;diversos&lt;/b&gt; oficios independientes, por cuyas manos tiene que pasar el producto hasta su terminación. Así...un coche es el producto colectivo de los trabajadores de toda una serie de artesanos independientes: carreros, talabarteros, costureros, cerrajeros, latoneros, torneros, tapiceros, vidrieros, pintores, barnizadores, doradores, etc. La &lt;b&gt;manufactura de coches&lt;/b&gt; reúne en un taller todos estos oficios y los entrelaza.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;En un principio, la manufactura de coches no es más que una &lt;b&gt;combinación de oficios independientes&lt;/b&gt;. Poco a poco, se va convirtiendo en un sistema de &lt;b&gt;división de la producción de coches en las diversas operaciones especiales que la integran&lt;/b&gt;, cada una de las cuales se erige en función exclusiva de un obrero, siendo ejecutadas en conjunto por la &lt;b&gt;colectividad de estos obreros parciales&lt;/b&gt;. Del mismo modo, mediante la combinación de diversos oficios bajo el mando del mismo capital, surgieron la manufactura de paños y toda otra serie de manufacturas.&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.273)&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Pero la manufactura puede también nacer por un camino &lt;b&gt;inverso&lt;/b&gt;, cuando &lt;b&gt;el mismo&lt;/b&gt; capital &lt;b&gt;reúne simultáneamente en el mismo taller a muchos&lt;/b&gt; oficiales que ejecutan el &lt;b&gt;mismo&lt;/b&gt; trabajo o un trabajo &lt;b&gt;análogo&lt;/b&gt;, que hacen, por ejemplo, papel o tipos de imprenta o agujas. Es un caso de cooperación en su forma más simple. Hasta que sobrevienen diversas causas externas, que obligan a utilizar de otro modo la concentración de los obreros en el mismo local y la simultaneidad de sus trabajos. Se requiere, por ejemplo, entregar dentro de un plazo una cantidad más o menos grande de mercancías terminadas. Para lograrlo, se &lt;b&gt;distribuye&lt;/b&gt; el trabajo. En vez de hacer que un mismo oficial ejecute, unas tras otras, todas las operaciones, éstas se desglosan, se aíslan y separan en el espacio, confiándose cada una de ellas a un oficial distinto, para que entre todos, en régimen de cooperación, fabriquen la mercancía deseada.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Esta &lt;b&gt;distribución&lt;/b&gt; que comienza siendo casual, se repite, acredita ventajas especiales, y, poco a poco, va cristalizando en sistema, bajo la forma de &lt;b&gt;división del trabajo&lt;/b&gt;. De producto &lt;b&gt;individual&lt;/b&gt; de un artesano independiente, que lo hace todo, la mercancía se convierte en producto &lt;b&gt;social&lt;/b&gt; de una colectividad de artesanos, especializados cada uno de ellos en una operación parcial distinta.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Como se ve, los orígenes de la manufactura y su derivación del artesanado son dobles.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;De una parte, la manufactura brota de la &lt;b&gt;combinación de diversos oficios independientes&lt;/b&gt;, que mantienen su &lt;b&gt;independencia&lt;/b&gt; y su aislamiento hasta el instante en que se convierten en otras tantas operaciones parciales y entrelazadas del proceso de producción de una misma &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.273)&lt;/span&gt; mercancía. De otra parte, la manufactura brota de la &lt;b&gt;cooperación de artesanos afines&lt;/b&gt;, atomizando su oficio individual en las diversas operaciones que lo integran y aislando éstas y haciéndolas &lt;b&gt;independientes&lt;/b&gt; hasta que cada una de ellas se convierte en función&amp;nbsp; exclusiva y específica de un obrero.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Pero cualquiera que sea su punto de partida, su forma final es siempre la misma: la de &lt;b&gt;un mecanismo de producción cuyos órganos son hombres&lt;/b&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Para comprender bien el alcance de la división del trabajo en la manufactura, es esencial no perder de vista los siguientes puntos. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;En primer lugar, el &lt;b&gt;análisis del proceso de producción en sus fases especiales &lt;/b&gt;coincide aquí por entero con la &lt;b&gt;descomposición&lt;/b&gt; &lt;b&gt;de un oficio manual en las diversas operaciones parciales que lo integran&lt;/b&gt;. Pero sean simples o complejas la ejecución de estas operaciones conserva su carácter &lt;b&gt;manual&lt;/b&gt;, dependiendo por tanto de la fuerza, la destreza, la rapidez y la seguridad del obrero individual en el manejo de su herramienta.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El oficio manual sigue siendo la base de todo. Esta &lt;b&gt;base técnica estrecha&lt;/b&gt; excluye un análisis verdaderamente científico del proceso de producción, ya que todo proceso parcial recorrido por el producto ha de ser necesariamente susceptible de ser ejecutado como trabajo parcial manual. Y esto, el hecho de que la pericia manual del operario forme aquí la base del proceso de producción, hace que cada obrero sólo se &lt;b&gt;asimile&lt;/b&gt; una función parcial y que su fuerza de trabajo se convierta en órgano vitalicio de esta función. Finalmente, esta división del trabajo es una modalidad especial de cooperación, muchas de cuyas ventajas se derivan, no de esta forma específica de cooperación, sino de su carácter general.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;2.&amp;nbsp; El obrero parcial y su herramienta&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Si nos detenemos a analizar de cerca y en detalle este proceso, vemos ante todo que el obrero, reducido a ejecutar de por vida la misma sencilla operación, acaba por ver convertido todo su organismo en órgano automático y limitado de esta operación, la cual hace que necesite, para ejecutarla, &lt;b&gt;menos tiempo&lt;/b&gt; que el oficial obligado a ejecutar por turno toda una serie de operaciones distintas. El &lt;b&gt;obrero total&lt;/b&gt; combinado que forma el mecanismo viviente de la manufactura es, en realidad, una suma de obreros parciales y limitados de este tipo. Comparada con los oficios independientes la división del trabajo permite, pues, producir &lt;b&gt;más en menos tiempo&lt;/b&gt;, o lo que es lo mismo, potencia la fuerza productiva del trabajo.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Además, los métodos del trabajo parcial se perfeccionan, al hacerse &lt;b&gt;inde&lt;/b&gt;-&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.274)&lt;/span&gt;&lt;b&gt;pendientes&lt;/b&gt;, como otras tantas funciones exclusivas de diversos obreros. La repetición constante de las mismas operaciones concretas y la concentración de la mente en ellas enseñan, según lo demuestra la experiencia, a conseguir el efecto útil perseguido con el mínimo desgaste de fuerzas. Y como en la misma manufactura conviven y trabajan juntas siempre varias generaciones de obreros, los secretos técnicos del arte descubierto por unas van consolidándose, acumulándose y se transmiten a las&amp;nbsp;siguientes. La manufactura crea...el virtuosismo del obrero especializado, reproduciendo y llevando a sus últimos límites, de un modo sistemático, en el interior del taller, la diferenciación elemental de las industrias con que se encuentra en la sociedad.&lt;b&gt;&lt;span style="color: red;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.275)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Aquí, la mayor productividad se debe, bien al mayor gasto de fuerza de trabajo en un espacio de tiempo dado, es decir, a la &lt;b&gt;mayor intensidad del trabajo&lt;/b&gt;, bien a la &lt;b&gt;disminución del empleo improductivo de fuerza de trabajo&lt;/b&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El rendimiento del trabajo no depende sólo del virtuosismo del obrero, sino que depende también de la perfección de &lt;b&gt;las herramientas&lt;/b&gt; con que trabaja. La &lt;b&gt;diferenciación &lt;/b&gt;de los instrumentos de trabajo, gracias a la cual instrumentos de la misma clase adquieren formas fijas especiales para cada aplicación concreta, y su &lt;b&gt;especialización&lt;/b&gt;, que hace que estos instrumentos especiales sólo adquieren plena eficacia y den todo su rendimiento en manos de operarios parciales especializados, son dos rasgos característicos de la manufactura.&lt;b&gt;&lt;span style="color: red;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.276)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Con esto, la manufactura crea una de las &lt;b&gt;condiciones materiales&lt;/b&gt; para el empleo de maquinaria, que no es más que una combinación de instrumentos simples.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El obrero especializado y su herramienta forman los elementos simples de la manufactura. Estudiemos ahora esta forma de producción vista en su &lt;b&gt;conjunto&lt;/b&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText3" style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;3. Las dos formas fundamentales de la manufactura: manufactura heterogénea y manufactura orgánica.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La organización de la manufactura presenta &lt;b&gt;dos formas fundamentales&lt;/b&gt; que, aunque a veces aparezcan combinadas, representan dos tipos esencialmente distintos y desempeñan un papel radicalmente distinto también, sobre todo por lo que se refiere a la transformación ulterior de la manufactura en la gran industria basada en el mecanismo. Este doble carácter responde a la naturaleza de los trabajos realizados. Unas veces, el objeto fabricado está compuesto por un conjunto puramente mecánico de productos parciales independientes; otras veces, es el resultado de una serie sucesiva de manipulaciones y procesos enlazados entre si.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Una locomotora...está formada por más de 5.000 piezas independientes. El reloj que comenzó siendo producto individual de un artesano de Nuremberg, fue convirtiéndose en el producto social de un conjunto de obreros parciales, encargados respectivamente de fabricar las piezas en bruto, los muelles, la esfera, el espiral, los agujeros en que van las piedras y las palancas con rubíes, las manillas, la caja, los tornillos y el dorado, trabajos que luego se subdividían en una larga serie de &lt;b&gt;variedades&lt;/b&gt;...&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.277)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El segundo tipo de manufactura, que es su forma más perfecta, produce artículos que recorren toda una serie de fases y procesos gradua- &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.278)&lt;/span&gt;les, como ocurre por ejemplo con el alambre en las manufacturas de agujas, que pasa por las manos de 72 y hasta 92 obreros parciales especializados. Comparada con el &lt;b&gt;artesanado&lt;/b&gt;, esta forma de producción supone un&amp;nbsp; aumento de&amp;nbsp; fuerza productiva, aumento que tiene su origen en el &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;carácter&amp;nbsp; cooperativo&amp;nbsp; general&lt;/b&gt;&amp;nbsp; de&amp;nbsp; la&amp;nbsp; manufactura. El&amp;nbsp; obrero&amp;nbsp; colectivo,&amp;nbsp; formado por &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;la combinación de obreros detallistas, tira del alambre con una parte de sus muchas manos, armadas de instrumentos, a la par que con otras manos y otras herramientas lo estira, lo corta, lo aguza, etc. Esto permite suministrar más mercancías &lt;b&gt;acabadas&lt;/b&gt; en el mismo tiempo.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Es cierto que aquella simultaneidad responde a la forma cooperativa general del proceso colectivo de trabajo, pero la manufactura no se limita a recoger y continuar las condiciones&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.279)&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;de la cooperación tal y como las encuentra, sino que en parte las &lt;b&gt;crea&lt;/b&gt; desglosando el trabajo artesanal. Por otra parte, si consigue esta organización social del proceso de trabajo, es a costa de encadenar siempre al mismo obrero a la ejecución del mismo detalle. El resultado del trabajo de unos forma el punto de partida del resultado del trabajo de otros. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La experiencia se encarga de señalar el tiempo de trabajo necesario para la consecución del efecto útil apetecido en cada proceso parcial, y el &lt;b&gt;mecanismo total de la manufactura&lt;/b&gt; descansa sobre la premisa de que en &lt;b&gt;un tiempo de trabajo dado&lt;/b&gt; se puede alcanzar &lt;b&gt;un resultado dado&lt;/b&gt;. Sin esta premisa, no podrían interrumpirse ni empalmarse en el tiempo y en el espacio los diversos procesos de trabajo que se complementan los unos a los otros.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Es evidente que esta &lt;b&gt;interdependencia directa&lt;/b&gt; de los trabajos y, por tanto, de los obreros que los ejecutan, obliga a éstos a no invertir en su función más que el tiempo estrictamente necesario para realizarla, con lo que se establecen una continuidad, una uniformidad, una regularidad, una reglamentación, y sobre todo una &lt;b&gt;intensidad del trabajo&lt;/b&gt; completamente distintas a las de los oficios independientes e incluso a las de la cooperación simple.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;En el régimen de producción de mercancías, la concurrencia impone como norma imperativa la de que en la fabricación de una mercancía no se invierta nunca más que el &lt;b&gt;tiempo de trabajo socialmente necesario&lt;/b&gt; para su producción, puesto que, para decirlo en términos superficiales, cada productor tiene que vender sus mercancías a los &lt;b&gt;precios del mercando&lt;/b&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;En la manufactura, la fabricación de una determinada cantidad de productos en un tiempo determinado es una &lt;b&gt;ley técnica del propio proceso de producción&lt;/b&gt;. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Sin embargo, diversas operaciones exigen &lt;b&gt;distinto tiempo&lt;/b&gt; y suministran, por tanto, en el mismo tiempo, cantidades distintas de productos parciales. Por consiguiente, para que el mismo obrero pueda ejecutar día tras día la misma operación, es necesario que, tratándose de operaciones distintas, se emplee &lt;b&gt;un número proporcional &lt;/b&gt;y distinto &lt;b&gt;de obreros&lt;/b&gt;; por ejemplo, en una manufactura de tipos de imprenta, en la que el fundidor funde 2.000 tipos a la hora, l rompedor rompe 4.000 y el frotador pule 8.000, la proporción deberá ser de 4 fundidores y 2 rompedores por 1 frotador.&lt;b&gt;&lt;span style="color: red;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.280)&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&amp;nbsp;Este régimen desarrolla, a la par con la &lt;b&gt;ramificación cualitativa, la regla cuantitativa y la proporcionalidad del proceso social del trabajo&lt;/b&gt;.&lt;b&gt;&lt;span style="color: red;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.281)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Pero a pesar de las muchas ventajas que la manufactura &lt;b&gt;combinada&lt;/b&gt; supone, ésta no llega a adquirir jamás, sobre sus propias bases, una verdadera unidad técnica. Para ello, tiene que transformarse en industria maquinizada.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Durante el período manufacturero, que en seguida de aparecer proclama como &lt;b&gt;principio consciente&lt;/b&gt; la reducción del tiempo de trabajo necesario para la producción de una mercancía, va desarrollándose esporádicamente el empleo de &lt;b&gt;máquinas&lt;/b&gt;, sobre todo para ciertos &lt;b&gt;procesos primarios simples&lt;/b&gt;, susceptibles de ser ejecutados en masa y con gran despliegue de fuerzas. Así, por ejemplo, en las manufacturas papeleras se introducen muy pronto los &lt;b&gt;molinos de papel&lt;/b&gt;, destinados a triturar los trapos, y en la industria metalúrgica los llamados &lt;b&gt;molinos quebranta&lt;/b&gt;-&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.282)&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;b&gt;dores&lt;/b&gt;, destinados a triturar el mineral.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La época del artesanado nos entrega las grandes invenciones la &lt;b&gt;brújula&lt;/b&gt;, la &lt;b&gt;pólvora&lt;/b&gt;, la &lt;b&gt;imprenta&lt;/b&gt; y el &lt;b&gt;reloj&lt;/b&gt; automático. Pero en líneas generales, la maquinaria desempeña todavía en esta época aquella función secundaria que Adam Smith le asigna a &lt;b&gt;la par de la división del trabajo&lt;/b&gt;. La &lt;b&gt;maquinaria específica del período de la manufactura&lt;/b&gt; es, desde luego, el mismo &lt;b&gt;obrero colectivo&lt;/b&gt;, producto de la combinación de muchos obreros parciales.&lt;b&gt;&lt;span style="color: red;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.283)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La limitación y hasta la imperfección del obrero parcial son las que determinan su perfección como miembro o parte integrante del organismo obrero total. Como las funciones del obrero colectivo son unas veces más sencillas y otras más complicadas, más primitivas o más desarrolladas, reclaman de sus órganos, de los obreros individuales, grados muy distintos de desarrollo, razón por la cual éstos poseen un &lt;b&gt;valor &lt;/b&gt;muy diverso. De este modo, la manufactura va creando una &lt;b&gt;jerarquía de fuerzas de trabajo&lt;/b&gt;, a la que corresponde una escala o gradación de salarios.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La manufactura crea, pues, en todos los oficios, una clase especial de obreros, la de los llamados &lt;b&gt;peones&lt;/b&gt;, que no tenían cabida en la industria artesana. A la par que fomenta hasta el virtuosismo las especialidades parciales y detallistas a costa de la capacidad conjunta de trabajo, convierte en especialidad la ausencia de toda formación. La escala jerárquica del trabajo se combina con la división pura y simple de los obreros en obreros &lt;b&gt;especializados &lt;/b&gt;y &lt;b&gt;peones&lt;/b&gt;. Los gastos de educación de éstos desaparecen; los de los primeros disminuyen respecto&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.284) &lt;/span&gt;al artesanado, al simplificarse sus funciones. El resultado, en ambos casos, es la disminución del &lt;b&gt;valor &lt;/b&gt;de la fuerza de trabajo.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Hay, sin embargo, una excepción, que se da cuando el desdoblamiento del proceso de trabajo crea nuevas funciones complejas, que no se daban o no podían darse con la misma extensión en la industria artesana. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText3"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;4. División del trabajo dentro de la manufactura y división del trabajo dentro de la sociedad.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Hemos estudiado...los orígenes de la manufactura, luego sus elementos simples, el obrero parcial y su herramienta, y finalmente su mecanismo de conjunto. Ahora, examinaremos rápidamente la relación que existe&amp;nbsp; entre la división del trabajo &lt;b&gt;en la manufactura&lt;/b&gt; y la división del trabajo &lt;b&gt;en la sociedad&lt;/b&gt;, como base general de la producción de mercancías. Si nos fijamos en el &lt;b&gt;trabajo mismo&lt;/b&gt;, podemos considerar la división de la producción social en sus grandes sectores, la agricultura, la industria, etc., &lt;b&gt;como división del trabajo&lt;/b&gt; en general, la clasificación de estos sectores en categorías y subcategorías como &lt;b&gt;&amp;nbsp;división&amp;nbsp; del&amp;nbsp; trabajo en particular&lt;/b&gt;, y la división del trabajo establecida dentro de un taller como &lt;b&gt;división del trabajo en el caso concreto&lt;/b&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La división del trabajo &lt;b&gt;dentro de la sociedad&lt;/b&gt;, con la consiguiente adscripción de los individuos a determinadas órbitas profesionales, se desarrolla, al igual que la división del trabajo dentro de la manufactura, arrancando de puntos de partida contrapuestos. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Dentro de la familia,&lt;b&gt;&lt;span style="color: red;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.285) &lt;/span&gt;y más tarde, al desarrollarse ésta, dentro de la tribu, surge una división natural del trabajo, basada en las diferencias de edades y de sexo, es decir, en causas puramente &lt;b&gt;fisiológicas&lt;/b&gt;, que, al dilatarse la comunidad, al crecer la población y, sobre todo, al surgir los conflictos entre diversas tribus, con la sumisión de unas por otras, va extendiéndose su radio de acción.De otra parte, brota...el &lt;b&gt;intercambio de productos&lt;/b&gt; en aquellos puntos en que entran en contacto diversas familias, tribus y comunidades, pues en los orígenes de la civilización no son los individuos los que tratan, sino las familias, las tribus, etc. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Diversas comunidades descubren en la &lt;b&gt;naturaleza circundante&lt;/b&gt; diversos medios de producción y diversos medios de sustento. Por tanto, su modo de producir, su modo de vivir y sus productos varían. Estas diferencias naturales son las que, al entrar en contacto unas comunidades con otras, determinan el intercambio de los productos respectivos y, por tanto, la gradual transformación de estos productos en mercancías.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;No es el cambio el que crea la diferencia entre las varias órbitas de producción; lo que hace el cambio es relacionar estas órbitas distintas las unas de las otras; convirtiéndolas así en ramas de una producción global &lt;b&gt;de la sociedad&lt;/b&gt; unidas por lazos más o menos estrechos de interdependencia.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Allí donde la &lt;b&gt;división fisiológica del trabajo&lt;/b&gt; sirve de punto de partida, los órganos especiales de una unidad cerrada y coherente se desarticulan los unos de los otros, se fraccionan – en un proceso de desintegración impulsado primordialmente por el intercambio de mercancías&amp;nbsp; con otras comunidades – y se independizan hasta un punto en que el cambio de los productos como &lt;b&gt;mercancías &lt;/b&gt;sirve de agente mediador de enlace entre los diversos trabajos.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La base de todo régimen de división del trabajo un poco desarrollado y condicionado por el intercambio de mercancías&amp;nbsp; es &lt;b&gt;la separación entre la ciudad y el campo&lt;/b&gt;. Puede decirse que toda la historia económica de la sociedad se resume en la dinámica de este antagonismo, en cuyo análisis no podemos detenernos aquí.&lt;b&gt;&lt;span style="color: red;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.286)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Como la producción y circulación de mercancías son la premisa de todo régimen capitalista de producción, la división manufacturera del trabajo requiere que la división del trabajo dentro de la sociedad haya alcanzado ya cierto grado de madurez. A su vez, la división del trabajo en la manufactura repercute en la división del trabajo dentro de la sociedad, y la impulsa y multiplica. Al diferenciarse los instrumentos de trabajo, se diferencian cada vez más las industrias que los producen. La explotación manufacturera, encargada de fabricar todas las especialidades, da un nuevo impulso a la &lt;b&gt;división territorial del trabajo&lt;/b&gt;, que circunscribe deter-&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.287)&lt;/span&gt;minadas ramas de producción a determinadas regiones de un país.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La expansión del mercado mundial y el sistema colonial, que figuran entre las condiciones generales del sistema, suministran al período manufacturero material abundante para el régimen de división del trabajo dentro de la sociedad. Sin embargo, a pesar de las grandes analogías y de la concatenación existentes entre la división del trabajo dentro de la sociedad y la división del trabajo dentro de un taller, media entre ambas una diferencia no solo de &lt;b&gt;grado&lt;/b&gt;, sino de &lt;b&gt;esencia&lt;/b&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Donde más palmaria aparece la analogía es allí donde un vínculo interno une a varias ramas industriales. Así...el ganadero produce pieles, el curtidor las convierte en cuero y el zapatero hace de éste botas. Como se ve, cada uno de estos tres industriales fabrica&amp;nbsp; un producto gradual distinto y la mercancía final resultante es el producto combinado de sus trabajos específicos.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Pero, ¿ qué es lo que enlaza los trabajos independientes del ganadero, el curtidor y el zapatero ? El hecho de que sus productos respectivos tengan &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.288)&lt;/span&gt; la consideración de &lt;b&gt;mercancías&lt;/b&gt;.¿ Qué caracteriza, en cambio, a la división manufacturera del trabajo ? El hecho de que el obrero parcial no &lt;b&gt;produce mercancías&lt;/b&gt;. Lo que se convierte en &lt;b&gt;mercancía&lt;/b&gt; es el &lt;b&gt;producto común&lt;/b&gt; de todos ellos.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La división del trabajo dentro de la sociedad se opera por medio de la compra y venta de los productos de las diversas ramas industriales; los trabajos parciales que integran la manufactura se enlazan por medio de la venta de diversas fuerzas de trabajo a un capitalista, que las emplea como una fuerza de trabajo combinada.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La división manufacturera del trabajo supone la &lt;b&gt;concentración&lt;/b&gt; de los medios de producción en manos de &lt;b&gt;un&lt;/b&gt; capitalista; la división social del trabajo supone el &lt;b&gt;fraccionamiento&lt;/b&gt; de los medios de producción entre muchos productores de mercancías independientes los unos de los otros.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Claro está que las diversas esferas de producción procuran mantenerse constantemente en equilibrio...Pero esta tendencia constante de las diversas esferas de producción a mantenerse en equilibrio sólo se manifiesta como reacción contra el desequilibrio constante. La norma que en el régimen &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.289) &lt;/span&gt;de división del trabajo dentro del taller se sigue &lt;b&gt;a priori&lt;/b&gt;, como un plan establecido, en la división del trabajo dentro de la sociedad sólo rige a&amp;nbsp; &lt;b&gt;posteriori&lt;/b&gt;, como una ley natural interna, muda, perceptible tan sólo en los cambios barométricos de los precios del mercado y como algo que se impone al capricho y a la arbitrariedad de los productores de mercancías.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La división del trabajo en la manufactura supone la &lt;b&gt;autoridad&lt;/b&gt; incondicional del capitalista sobre hombres que son otros tantos miembros de un mecanismo global de su propiedad; la división social del trabajo enfrenta a los productores independientes de mercancías que no reconocen más autoridad que la de la &lt;b&gt;concurrencia&lt;/b&gt;, la coacción que ejerce sobre ellos la presión de sus mutuos intereses...Por eso la misma conciencia burguesa, que festeja la división manufacturera del trabajo, la anexión de por vida del obrero a faenas de detalle y la supeditación incondicional de estos obreros parcelados al &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;capital como una organización del trabajo que incrementa la fuerza productiva de éste, denuncia con igual clamor todo lo que suponga una reglamentación y fiscalización consciente de la sociedad&amp;nbsp; en el&amp;nbsp; proceso&amp;nbsp; social de producción como si se tratase de una&amp;nbsp;usurpación de los derechos inviolables de propiedad, libertad y libérrima “genialidad” del capitalista individual. En la sociedad del régimen capitalista de producción, la anarquía de la división &lt;b&gt;social &lt;/b&gt;del trabajo y el despotismo de la división del trabajo &lt;b&gt;en la manufactura&lt;/b&gt; se condicionan recíprocamente;...&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.290)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Mientras que la división del trabajo dentro de la estructura total de una sociedad, se hallase o no condicionada al cambio de mercancías, es inherente a los tipos económicos más diversos de sociedad, la división &lt;b&gt;manufacturera&lt;/b&gt; del trabajo constituye una creación peculiar y específica del &lt;b&gt;régimen capitalista de producción&lt;/b&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;5. Carácter capitalista de la manufactura&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La existencia de un número relativamente grande de obreros que trabajan bajo el mando &lt;b&gt;del mismo capital&lt;/b&gt; es el punto natural y primitivo de partida de la cooperación en general, y de la manufactura en particular.&lt;b&gt;&lt;span style="color: red;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.292) &lt;/span&gt;A su vez, la división manufacturera del trabajo convierte en necesidad &lt;b&gt;técnica&lt;/b&gt; la incrementación del número de obreros empleados. Ahora, es la división del trabajo reinante la que prescribe a cada capitalista el mínimo de obreros que ha de emplear.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Ahora bien; al crecer el capital &lt;b&gt;variable&lt;/b&gt;, tiene que crecer también necesariamente el capital &lt;b&gt;constante&lt;/b&gt;, y al aumentar de volumen las condiciones comunes de producción, los edificios, los hornos, etc., tienen que aumentar, y mucho más rápidamente que la nómina de obreros, las &lt;b&gt;materias primas&lt;/b&gt;. La masa de éstas, absorbida en un tiempo dado por una cantidad dada de trabajo, aumenta en la misma proporción en que aumenta, por efecto de su división, la fuerza productiva del trabajo.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Por tanto, el &lt;b&gt;volumen mínimo progresivo del capital&lt;/b&gt; concentrado en manos de cada capitalista, o sea, la &lt;b&gt;transformación progresiva de los medios de vida y de los medios de producción de la sociedad en capital&lt;/b&gt;, es una ley que brota del carácter técnico de la manufactura.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El mecanismo social de producción, integrado por muchos obreros individuales parcelados, pertenece al capitalista. Por eso la fuerza productiva que brota de la combinación de los trabajos se presenta como &lt;b&gt;virtud productiva del capital&lt;/b&gt;. Mientras que la cooperación simple deja intacto, en general, el modo de trabajar de cada obrero, la manufactura lo revoluciona desde los cimientos hasta el remate y muerde en la raíz de la fuerza de trabajo individual.&lt;b&gt;&lt;span style="color: red;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.293)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;En sus orígenes, el obrero vendía la fuerza de trabajo al capitalista por carecer de los &lt;b&gt;medios materiales para la producción&lt;/b&gt; de una mercancía; ahora, su &lt;b&gt;fuerza individual de trabajo&lt;/b&gt; se queda inactiva y ociosa si no la vende al capital. Lo que los obreros parciales pierden, se &lt;b&gt;concentra&lt;/b&gt;, enfrentándose con ellos, en el capital. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Es el resultado de la división manufacturera del trabajo al erigir frente a ellos, como &lt;b&gt;propiedad ajena y poder dominador&lt;/b&gt;, las &lt;b&gt;potencias espirituales&lt;/b&gt; del proceso material de producción. Este &lt;b&gt;proceso de disociación&lt;/b&gt; comienza con la cooperación simple, donde el capitalista representa frente a los obreros individuales la unidad y la voluntad del cuerpo social del trabajo.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El proceso sigue avanzando en la manufactura, que mutila al obrero, al convertirlo en obrero parcial. Y se remata en la gran industria, donde la &lt;b&gt;ciencia &lt;/b&gt;es separada del trabajo como potencia independiente de producción y aherrojada al servicio del capital.&lt;b&gt;&lt;span style="color: red;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.294)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La cooperación basada en la división del trabajo, o sea, la manufactura, es, en sus orígenes, una manifestación elemental. Tan pronto como cobra alguna consistencia y amplitud, se convierte en una forma consciente, reflexiva y sistemática del régimen capitalista de producción. Y si esta forma cambia, es siempre, salvo en manifestaciones secundarias, al operarse una revolución en los instrumentos de trabajo.&lt;b&gt;&lt;span style="color: red;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.296)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Como forma específicamente &lt;b&gt;capitalista &lt;/b&gt;del proceso social de producción – que, apoyándose en las bases preestablecidas, sólo podía seguirse desarrollando bajo la forma &lt;b&gt;capitalista &lt;/b&gt;– , esta organización no es más que un método especial de creación de &lt;b&gt;plusvalía relativa&lt;/b&gt;, un procedimiento para incrementar las &lt;b&gt;ganancias del capital&lt;/b&gt; – la llamada &lt;b&gt;riqueza social&lt;/b&gt;, “riqueza de las naciones”, etc. –&amp;nbsp; a costa de los obreros. Este método no sólo desarrolla la fuerza productiva social del trabajo para el capitalista exclusivamente, en vez de desarrollarla para el obrero, sino que, además, lo hace a fuerza de mutilar al obrero individual. Crea nuevas condiciones para que el capital domine sobre el trabajo. Por tanto, aunque por un lado represente un progreso histórico y una etapa necesaria en el proceso económico de formación de la sociedad, por otro lado es un medio de explotación civilizada y refinada.&lt;b&gt;&lt;span style="color: red;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.297)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La diferenciación entre las ramas de producción social hace que las mercancías se fabriquen mejor; los diversos instintos y talentos de los hombres buscan campo apropiado para desenvolverse, y, sin restringirse es imposible hacer nunca nada importante. Por tanto, la división del trabajo &lt;b&gt;perfecciona&lt;/b&gt; el producto y el productor.&lt;b&gt;&lt;span style="color: red;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.298)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Como la &lt;b&gt;pericia manual del operario&lt;/b&gt; es la base de la manufactura y el mecanismo total que en ella funciona no posee un esqueleto &lt;b&gt;objetivo &lt;/b&gt;independiente de los propios obreros, el capital tiene que luchar constantemente con la insubordinación de los asalariados. Además, la manufactura no podía abarcar la producción social en toda su extensión, ni revolucionarla en su entraña. Su obra de artificio económico se vio coronada por la vasta red del artesanado urbano y de la industria doméstica local. Al alcanzar cierto grado de desarrollo, su propia base técnica, estrecha, hízose incompatible con las necesidades de la producción que ella misma había creado. &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.300)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Uno de los frutos más acabados era el taller de fabricación de los &lt;b&gt;propios instrumentos de trabajo&lt;/b&gt;, y sobre todo de los &lt;b&gt;aparatos mecánicos &lt;/b&gt;complicados, que ya comenzaban a emplearse. Este producto de la división manufacturera del trabajo producía, a su vez, &lt;b&gt;máquinas&lt;/b&gt;. Y la máquina pone fin a la actividad manual artesana como principio normativo de la producción social. De este modo se consiguen dos cosas. Primero, desterrar la base técnica en que apoyaba la anexión de por vida del obrero a una función parcial. Segundo, derribar los diques que este mismo principio oponía al imperio del capital.&lt;b&gt;&lt;span style="color: red;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.301)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8686114783822675042-2235786342988826247?l=elcapitaldemarx.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/feeds/2235786342988826247/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/11/resumen-primer-tomo-seccion-cuarta_27.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/2235786342988826247'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/2235786342988826247'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/11/resumen-primer-tomo-seccion-cuarta_27.html' title='Resumen Primer tomo, sección cuarta, Capitulo 12.'/><author><name>El capital de Marx</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10633261992113283749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-J6dN8OcYxkA/TkSvK8zV6aI/AAAAAAAAAAY/tnXYU0wFrOM/s220/marx.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8686114783822675042.post-4679782238741692909</id><published>2011-11-23T10:25:00.000-08:00</published><updated>2011-11-23T10:25:28.143-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='texto resumen.'/><title type='text'>Resumen Primer tomo, sección cuarta, Capitulo 11.</title><content type='html'>&lt;div class="MsoTitle" style="text-align: center;"&gt;CAPÍTULO XI&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 14.0pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt;"&gt;COOPERACIÓN&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;Como veí&lt;span lang="ES-CL"&gt;amos, la producción capitalista comienza, en realidad, allí donde &lt;b&gt;un capital&lt;/b&gt; individual emplea simultáneamente un numero relativamente grande de obreros; es decir, allí donde el proceso de trabajo presenta un radio extenso de acción, lanzando al mercado productos en una escala &lt;b&gt;cuantitativa&lt;/b&gt; relativamente grande.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;La &lt;b&gt;producción capitalista&lt;/b&gt; tiene, histórica y lógicamente, su &lt;b&gt;punto de partida&lt;/b&gt; en la reunión de un número relativamente grande de obreros que trabajan al mismo tiempo, en el mismo sitio ( o, si se prefiere, en el mismo campo de trabajo ), en la fabricación de la misma clase de mercancías y bajo el mando del mismo capitalista.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Por lo que se refiere al &lt;b&gt;régimen de producción&lt;/b&gt;, vemos que la &lt;b&gt;manufactura&lt;/b&gt;, por ejemplo, apenas se distingue en sus orígenes de la industria gremial del artesanado más que por el número de obreros empleados al mismo tiempo y por el mismo capital, número que en la manufactura es mayor. No se ha hecho más que ampliar el taller del maestro artesano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Por tanto, en un principio, la diferencia es meramente &lt;b&gt;cuantitativa&lt;/b&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Veíamos que la &lt;b&gt;masa de plusvalía&lt;/b&gt;&amp;nbsp; producida por un capital dado era igual a la plusvalía rendida por cada obrero multiplicada por el número de obreros simultáneamente empleados. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El número de obreros no altera para nada...la &lt;b&gt;cuota de plusvalía &lt;/b&gt;o grado de explotación de la fuerza de trabajo. Y, desde el punto de vista de la producción de &lt;b&gt;valor de mercancías &lt;/b&gt;en general, parece que los cambios &lt;b&gt;cualitativos&lt;/b&gt; operados en el proceso de trabajo debieran ser indiferentes. Así se desprende de la naturaleza del valor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Si representamos por 6 chelines una jornada de trabajo de 12 horas, 1.200 jornadas de trabajo de 12 horas se representarán por 6 chelines&amp;nbsp; x&amp;nbsp; 1.200. En el segundo caso, se incorporan al producto 12 x 1.200 horas de trabajo; en el primer caso, sólo se incorporan 12. En la producción de &lt;b&gt;valor&lt;/b&gt; los muchos sólo cuentan como la &lt;b&gt;suma&lt;/b&gt; de factores adicionados. Para estos efectos, lo mismo da, pues, que 1.200 obreros produzcan &lt;b&gt;aislada&lt;/b&gt; o &lt;b&gt;conjuntamente&lt;/b&gt;, bajo el mando del &lt;b&gt;mismo &lt;/b&gt;capital.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Sin embargo, dentro de ciertos límites, la cosa cambia. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El trabajo materializado en el valor es trabajo de calidad social media, aplicación de una fuerza media de trabajo. Pero para obtener una magnitud media, es necesario reunir muchas magnitudes individuales diversas de la misma especie.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Dentro de la misma rama industrial, cada obrero individual, Pedro o Pablo, difiere más o menos del tipo medio de obrero. Estas divergencias individuales, que matemáticamente se llaman “errores”, se compensan y desaparecen&amp;nbsp; en cuanto se reúne un número relativamente grande de obreros. Y el famoso sofista y sicofante Edmund Burke llega a asegurarnos, como fruto de su experiencia práctica de colono, que basta &lt;/span&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.259)&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;&amp;nbsp; “un grupo tan insignificante” como 5 braceros para que se comprendan todas las diferencias individuales en el trabajo...No entraremos a discutir esto, pero lo cierto es que la &lt;b&gt;jornada&amp;nbsp; total&amp;nbsp; de&amp;nbsp; trabajo&lt;/b&gt; de un número relativamente grande de obreros que trabajen simultáneamente, dividida por el numero de obreros empleados, representa de por sí una &lt;b&gt;jornada de trabajo social medio&lt;/b&gt;.&lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="color: red;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.260)&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText2"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Por tanto, el empresario individual, si quiere acogerse íntegramente a la &lt;b&gt;ley de la valorización&lt;/b&gt;, tiene que producir como capitalista, poniendo en acción desde el primer momento, &lt;b&gt;trabajo social medio&lt;/b&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El empleo simultáneo de un número relativamente grande de obreros revoluciona también las &lt;b&gt;condiciones objetivas del proceso de trabajo&lt;/b&gt;, aunque el régimen de trabajo &lt;b&gt;no varíe&lt;/b&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Esto permite utilizar &lt;b&gt;colectivamente en el proceso de trabajo&lt;/b&gt; los edificios en que se congregan muchos obreros, los almacenes para las materias primas, los recipientes, los instrumentos, aparatos, etc., que prestan servicio simultáneamente o por turno; en suma, toda &lt;b&gt;una parte de los medios de producción&lt;/b&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;De un lado, el &lt;b&gt;valor de cambio&lt;/b&gt; de las mercancías, incluyendo por tanto los medios de producción, no aumenta&amp;nbsp; ni mucho menos porque se explote más intensivamente su &lt;b&gt;valor de uso&lt;/b&gt;, y de otra parte, crece la escala de los medios de producción usados colectivamente. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El taller en que trabajan 20 tejedores con sus 20 telares tiene necesariamente que ser más espacioso que el cuarto en que trabaja un tejedor por su cuenta con dos oficiales. Sin embargo, el producir un taller para 20 personas cuesta menos trabajo que el producir 10 talleres para dos personas cada uno, por tanto, el valor de los medios de producción colectivos y concentrados en masa no aumenta en proporción a su volumen ni a su utilidad. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Los medios de producción empleados colectivamente transfieren al producto individual una parte más pequeña de valor, por dos razones: porque el valor total que transfieren se reparte entre una masa mayor de productos y porque estos elementos entran en el proceso de producción con un valor que, si bien en términos absolutos es mayor, en términos relativos y ateniéndonos a su radio de acción es más reducido. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;De este modo, disminuye una parte integrante del valor del capital constante, disminuyendo también...en proporción a su magnitud, el valor total de la mercancía. El resultado es el mismo que si los medios de producción de la mercancía se produjesen más baratos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Esta &lt;b&gt;economía en el empleo de los medios de producción&lt;/b&gt; proviene exclusivamente de su &lt;b&gt;aplicación colectiva en el proceso de trabajo de muchos&lt;/b&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Y para que revistan este carácter, como &lt;b&gt;condiciones del trabajo social&lt;/b&gt; o &lt;b&gt;condiciones sociales del trabajo&lt;/b&gt;, a diferencia de los medios de producción desperdigados y relativamente costosos de toda una serie de obreros o maestros artesanales independientes, basta con que coincidan geográficamente en los mismos locales muchos obreros, sin necesidad de que trabajen al unísono. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Una parte de los &lt;b&gt;instrumentos de trabajo&lt;/b&gt; asume &lt;b&gt;carácter social&lt;/b&gt; antes de que lo asuma &lt;b&gt;el mismo proceso de trabajo&lt;/b&gt;.&lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="color: red;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.261)&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;La &lt;b&gt;economía de los medios de producción&lt;/b&gt; puede enfocarse... desde dos puntos de vista. Uno es el del &lt;b&gt;abaratamiento de las mercancías&lt;/b&gt;, reduciendo con ello el valor de la fuerza de trabajo. Otro, aquel en que modifica la &lt;b&gt;proporción entre la plusvalía y el capital total desembolsando&lt;/b&gt;, o sea, la &lt;b&gt;suma del valor&lt;/b&gt; de los elementos constantes y variables de éste. Este último punto sólo podrá ser estudiado en &lt;st1:personname productid="la Secci￳n" w:st="on"&gt;la  Sección&lt;/st1:personname&gt; primera del Libro tercero de esta obra, donde, por razones sistemáticas, trataremos de ciertos aspectos&amp;nbsp; que tendrían su lugar aquí. La marcha del&amp;nbsp; análisis&amp;nbsp; nos obliga a desarticular el&amp;nbsp;&lt;/span&gt;tema, aparte de que este descoyuntamiento refleja el espíritu de la producción capitalista.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;La &lt;b&gt;forma del trabajo de muchos&lt;/b&gt; obreros coordinados y reunidos con arreglo a un plan en &lt;b&gt;el mismo&lt;/b&gt; proceso de producción o en procesos de producción distintos, pero &lt;b&gt;enlazados&lt;/b&gt;, se llama &lt;b&gt;cooperación&lt;/b&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;...la &lt;b&gt;suma mecánica de fuerzas&lt;/b&gt; de los diversos obreros es algo sustancialmente distinto de la potencia social de fuerzas que desarrollan muchos brazos &lt;b&gt;coordinados simultáneamente en la misma operación indivisa&lt;/b&gt;: levantar un peso, hacer girar una manivela, retirar un obstáculo del camino, etc. En estos casos, el fruto del trabajo combinado no podría alcanzarse por el trabajo individual o sólo podría alcanzarse en un plazo de tiempo mucho más largo o en una escala diminuta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;La cooperación no tiende solamente a potenciar la fuerza productiva individual, sino crear una fuerza productiva nueva, con la necesaria característica de &lt;b&gt;fuerza de masa&lt;/b&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;Aparte de la nueva potencia de fuerzas que brota de la fusión de muchas energías en &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;una&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;, el simple &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;contacto social&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt; engendra en la mayoría de los trabajos productivos una emulación y una excitación especial de los espíritus vitales, que exaltan la capacidad individual de rendimiento de cada obrero, razón por la cual doce personas reunidas rinden en una jornada simultánea de trabajo de 144 horas un producto total muy su- &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.262) &lt;/span&gt;perior al que esos mismos obreros rendirían trabajando aisladamente durante 12 horas o al que tendría un obrero que trabajase 12 días seguidos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;La razón de esto reside en que el hombre es, por naturaleza, si no un animal político, como entiende Aristóteles, por lo menos un animal social.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;Aunque los muchos obreros congregados ejecutan simultáneamente &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;el mismo&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt; trabajo o un trabajo &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;de la misma clase&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;, puede ocurrir que los trabajos individuales de los distintos obreros, considerados como partes del trabajo colectivo, representen &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;diversas fases del proceso de trabajo&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;, fases que el objeto elaborado recorrerá rápidamente gracias a la cooperación. Así...cuando los peones albañiles forman una cadena de manos para subir los ladrillos desde el suelo hasta lo alto del andamio, cada peón realiza el mismo trabajo y, sin embargo, estos trabajos forman otras tantas partes continuas de una operación total, otras tantas fases que cada ladrillo tiene que recorrer en el proceso de trabajo y por medio de las cuales las 24 manos del obrero colectivo, suponiendo que sean 24, lo expiden a lo alto del andamio mucho más rápidamente de lo que lo harían&amp;nbsp; las dos manos de un solo obrero, que tuviese que subir y bajar al andamio cada vez. &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;El objeto sobre que recae el trabajo recorre el mismo trecho en un espacio de tiempo&amp;nbsp; menor&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;.&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.263)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;En los casos en que se trata de procesos de trabajo &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;complejos&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;, la simple existencia de una masa de obreros coordinados permite distribuir entre diversos brazos y, por tanto, ejecutar simultáneamente las &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;diversas operaciones&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;, acortándose con ello el tiempo de trabajo necesario para la fabricación del producto total.&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.264)&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;De una parte, la cooperación permite extender el &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;radio de acción del trabajo&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;, siendo...indispensable en toda una serie de procesos de trabajo por la concatenación geográfica del objeto sobre que el trabajo recae: desecación de tierras, canalización, irri-gación, construcción de diques, calles, líneas ferroviarias, etc. De otra parte, este régimen permite reducir&amp;nbsp; en&amp;nbsp; el&amp;nbsp; espacio la zona de producción, en proporción a la escala de ésta. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;La jornada de trabajo combinada produce cantidades mayores de valores de uso que produciría la suma de otras tantas jornadas de trabajo individuales, disminuyendo...el tiempo de trabajo necesario para conseguir una determinada finalidad útil. Unas veces, esta &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;intensificación de la fuerza productiva&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt; proviene del hecho de que la jornada combinada aumenta la potencia mecánica del trabajo; otras veces, extiende su radio de acción, o reduce el campo geográfico de producción en proporción a la escala de ésta; otras, se trata de poner en acción mucho trabajo en poco tiempo, para aprovechar los momentos críticos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;Además, este régimen de trabajo fomenta la emulación entre los obreros y pone en tensión sus energías; da a los trabajos &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;análogos&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt; de muchos un sello de continuidad y polifacetismo; permite ejecutar &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;simultáneamente distintas &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;operaciones; economiza medios de producción, permitiendo emplearlos colectivamente; imprime al trabajo individual el carácter de trabajo social medio: en resumen, la &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;fuerza productiva específica &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;de la jornada de trabajo combinada es &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;la fuerza productiva social del trabajo&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt; o &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;la fuerza productiva del trabajo social&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;Esta fuerza productiva brota de la misma cooperación. Al coordinarse de un modo sistemático con otros, el obrero se sobrepone a sus limitaciones individuales y desarrolla su capacidad de creación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;Ahora bien; si ningún obrero puede cooperar directamente con otro &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.265) &lt;/span&gt;sin trabajar junto a él, siendo por tanto la aglomeración de obreros dentro de un cierto espacio condición indispensable de la cooperación, los &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;obreros asalariados&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt; no pueden &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;cooperar &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;a menos que los emplee simultáneamente &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;el mismo capital&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;el mismo capitalista&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;, para lo cual éste ha de comprar, simultáneamente también, sus fuerzas de trabajo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;Por tanto, el número de obreros que cooperen...depende ante todo del volumen de capital que el capitalista pueda invertir en comprar fuerzas de trabajo; es decir, de la &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;medida en que cada capitalista disponga de los medios de subsistencia de muchos obreros&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;Y lo mismo que con el capital &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;variable&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;, acontece con el capital &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;constante&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;La cooperación de obreros asalariados tiene...como condición material &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;la concentración de grandes masas de medios de producción en manos de cada capitalista&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;, y el alcance de la cooperación o la escala de producción depende del grado de concentración de estos elementos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;Con la cooperación de muchos &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;obreros asalariados&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;, el mando del capital se convierte en requisito indispensable del propio proceso de trabajo, en una verdadera condición material de la producción. Hoy, las órdenes del capitalista en la fábrica son algo tan indispensable como las órdenes del general en el campo de batalla.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;Todo trabajo directamente social o colectivo en gran escala, requiere en mayor o menor medida una dirección que establezca un enlace armó-&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.266)&lt;/span&gt;nico entre las diversas actividades individuales y ejecute las &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;funciones generales&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt; que brotan de los movimientos del organismo productivo total, a diferencia de los que realizan los órganos individuales. Un violinista solo se dirige él mismo, pero una orquesta necesita&amp;nbsp; un director.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;Esta función de dirección, de vigilancia y enlace, se convierte en &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;función del capital&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt; tan pronto como el trabajo sometido a él reviste carácter cooperativo. Como función específica del capital, la función directiva asume también una importancia específica.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;El motivo propulsor y la finalidad determinante del proceso de producción capitalista son, ante todo, obtener la mayor &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;valorización posible del capital&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;, es decir, hacer que rinda la mayor plusvalía posible y que, por tanto, el capitalista pueda explotar&amp;nbsp; con la mayor intensidad la fuerza de trabajo. Al crecer la masa de obreros empleados simultáneamente, crece su fuerza de resistencia, aumentando también...la presión del capital para vencerla.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;El papel directivo del capitalista no es solamente una función especial que se desprende de la naturaleza del proceso social del trabajo...es también una &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;función de explotación en el proceso social del trabajo&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;, función determinante por el inevitable antagonismo entre el explotador y la materia prima de su explotación. Al crecer el volumen de los medios de producción que se enfrentan con el obrero asalariado como propiedad ajena, crece también la necesidad de fiscalizar su empleo, evitando que se malgasten o derrochen.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;Desde un punto de vista ideal, la coordinación de sus trabajos se les presenta a los obreros como &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;plan&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;; prácticamente, como la &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;autoridad &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;del capitalista, como el poder de una voluntad ajena que somete su actividad a los fines perseguidos por ella.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;Pero si, por su &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;contenido&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;, la dirección capitalista tiene dos filos, como los tiene el propio proceso de producción por él dirigido, los cuales son, de una parte, un proceso social de trabajo para la creación de un producto &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.267) &lt;/span&gt;y de otra parte un proceso de valorización del capital, por su forma la dirección capitalista es una dirección &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;despótica&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;Al desarrollarse la cooperación en gran escala, este despotismo va presentando sus formas peculiares y características; primero, tan pronto como su capital alcanza un límite mínimo, a partir del cual comienza la verdadera producción capitalista, el patrono se exime de su trabajo manual; luego, confía la función de vigilar directa y constantemente a los obreros aislados y a los grupos de obreros a una categoría especial de obreros asalariados. Lo mismo que los ejércitos militares, el ejército obrero puesto bajo el mando del mismo capital, reclama toda una serie de jefes ( directores, gerentes, managers ) y oficiales ( inspectores, foremen, overlookers, capataces, contramaestres), que durante el proceso de trabajo llevan el mando en nombre del capital.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;La labor de alta dirección y vigilancia va reduciéndose a su función específica y exclusiva.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;El capitalista no es tal capitalista por ser director industrial, sino al revés: es director industrial por ser capitalista.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;El alto mando sobre la industria se convierte en atributo del capital, como en la época feudal eran atributo de la propiedad territorial el alto mando en la guerra y el poder judicial.&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.268)&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;Por consiguiente, la fuerza productiva desarrollada por el obrero como &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;obrero social&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;, es &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;fuerza productiva del capital&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;. Esta &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;fuerza productiva&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;social&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt; del trabajo se desarrolla gratuitamente tan pronto como los obreros se ven sujetos a determinadas condiciones, a que el capital los somete.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;Y como la &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;fuerza productiva social del trabajo&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt; no le cuesta nada al capital, ya que además, el obrero no la desarrolla &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;antes&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt; de que su trabajo pertenezca al capitalista, parece a primera vista como si esa fuerza fuese una fuerza productiva inherente &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;por&amp;nbsp; na-turaleza&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt; al capital, la fuerza productiva innata a éste.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;La eficacia de la cooperación simple se acusa con rasgos colosales en las obras gigantescas de los antiguos asiáticos, egipcios, etruscos, etc. Para mover aquellas estatuas colosales y aquellas masas enormes, cuyo transporte causa asombro, se derrochaba trabajo humano, sin emplear apenas otro medio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;En la sociedad moderna, este poder de los reyes asiáticos y egipcios o de los teócratas etruscos pasa al capitalista, ya actúe como capitalista aislado o como capitalista colectivo, en forma de sociedad anónima.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;La cooperación en el proceso de trabajo, que es la forma imperante en los comienzos de la civilización, en los pueblos cazadores, o en &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.269)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;la agricultura de las comunidades indias se basa, de una parte, en la &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;propiedad colectiva sobre las condiciones de producción&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt; y de otra parte en el hecho que el individuo no ha roto todavía el cordón umbilical que le une a&amp;nbsp; la &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;comunidad &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;o a la &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;tribu&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;, de la que forma parte como la abeja de la colmena. Ambas cosas distinguen este régimen del de la cooperación capitalista.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;La forma capitalista presupone, por el contrario, desde el primer momento, la existencia de obreros libres y asalariados que venden su fuerza de trabajo al capital. Sin embargo, históricamente, esta forma se desarrolla &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;por oposición&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt; a la economía agraria y al artesanado independiente, tenga o no éste forma gremial.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;Y así como la &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;fuerza productiva social del trabajo&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt; se presenta como &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;fuerza productiva del capital&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;la cooperación&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt; aparece también como una &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;forma específica del proceso capitalista de producción&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;, que la distingue del proceso de producción de los obreros aislados o de los maestros artesanales independientes. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;Es el &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;primer cambio&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt; que experimenta el proceso efectivo de trabajo al ser &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;absorbido por el capital&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;. Este cambio se efectúa&amp;nbsp; de un modo elemental y espontáneo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;Su premisa, el empleo simultáneo de un número relativamente grande de obreros asalariados en el mismo proceso de trabajo, constituye el punto de arranque de la producción capitalista.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;Históricamente, este momento coincide con el nacimiento del capital. Por tanto, si el régimen capitalista de producción se nos presenta, por una parte, como una &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;necesidad histórica &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;para la transformación del proceso de trabajo en un proceso social, de otra parte esta forma social del proceso de trabajo aparece como un método empleado por el capital para explotarlo con más provecho, intensificando su fuerza productiva.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;En su &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;forma simple&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;, que es la que hasta aquí hemos venido estudiando, la cooperación coincide con la &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;producción en gran escala&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;, pero no constituye ninguna forma &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;fija &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;característica de una &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;época especial&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt; en la historia del régimen capitalista de producción.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="color: red; font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt; (pag.270)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;La cooperación simple sigue siendo la forma predominante en aquellas ramas de producción en las que el capital opera en gran escala, sin que intervenga de un modo considerable la división del trabajo ni la maquinaria.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;La &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;cooperación&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt; es la &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;forma fundamental&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt; del régimen de producción capitalista, aunque en él &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;su forma simple&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt; se presenta &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;como forma especial&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;, al lado de otras formas más complejas.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="color: red; font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt; (pag.271)&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt; text-decoration: none;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8686114783822675042-4679782238741692909?l=elcapitaldemarx.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/feeds/4679782238741692909/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/11/resumen-primer-tomo-seccion-cuarta_23.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/4679782238741692909'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/4679782238741692909'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/11/resumen-primer-tomo-seccion-cuarta_23.html' title='Resumen Primer tomo, sección cuarta, Capitulo 11.'/><author><name>El capital de Marx</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10633261992113283749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-J6dN8OcYxkA/TkSvK8zV6aI/AAAAAAAAAAY/tnXYU0wFrOM/s220/marx.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8686114783822675042.post-8340537327753284864</id><published>2011-11-22T13:27:00.000-08:00</published><updated>2011-11-22T13:27:04.171-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='texto resumen.'/><title type='text'>Resumen Primer tomo, sección cuarta, Capitulo 10.</title><content type='html'>&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="font-size: 16.0pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt;"&gt;SECCIÓN CUARTA&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;h5&gt;&lt;st1:personname productid="LA PRODUCCIÓN DE" w:st="on"&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="font-size: 16.0pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt;"&gt;LA PRODUCCIÓN DE&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="font-size: 16.0pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt;"&gt; &lt;st1:personname productid="LA PLUSVALÍA RELATIVA" w:st="on"&gt;LA PLUSVALÍA RELATIVA&lt;/st1:personname&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/h5&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;h4&gt;CAPÍTULO X&lt;/h4&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 14.0pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt;"&gt;CONCEPTO DE &lt;st1:personname productid="LA PLUSVALÍA RELATIVA" w:st="on"&gt;LA PLUSVALÍA RELATIVA&lt;/st1:personname&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Hasta aquí, hemos venido considerando la &lt;b&gt;parte de la jornada de trabajo&lt;/b&gt; que se limita a producir un equivalente del valor de la fuerza de trabajo abonado por el capital como una &lt;b&gt;magnitud constante&lt;/b&gt;, como lo es en realidad bajo determinadas condiciones de producción, al llegar a una cierta fase de desarrollo económico de la sociedad. Pero, después de cubrir este &lt;b&gt;tiempo de trabajo necesario&lt;/b&gt;, el obrero puede seguir trabajando 2, 3, 4, 6 y más horas. De la &lt;b&gt;magnitud de esta prolongación&lt;/b&gt; dependen, como veíamos, la &lt;b&gt;cuota de plusvalía&lt;/b&gt; y la &lt;b&gt;duración de la jornada de trabajo&lt;/b&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Por tanto, si el tiempo de trabajo necesario es constante, la jornada de trabajo total representa, por el contrario, una magnitud variable.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Tomemos ahora una &lt;b&gt;jornada de trabajo&lt;/b&gt; cuya &lt;b&gt;duración&lt;/b&gt; y cuya &lt;b&gt;división&lt;/b&gt; en trabajo necesario y trabajo excedente&amp;nbsp; sean factores dados. Supongamos, por ejemplo, que la línea &lt;b&gt;a c&lt;/b&gt;, o sea&amp;nbsp; &lt;b&gt;a----------b--c&lt;/b&gt; representa una jornada de trabajo de 12 horas, el segmento &lt;b&gt;a – b&lt;/b&gt; 10 horas de trabajo necesario y el segmento &lt;b&gt;b – c&lt;/b&gt; 2 horas de trabajo excedente. ¿ De qué modo se puede acrecentar la producción de plusvalía, es decir, el trabajo excedente, sin alargar más la línea &lt;b&gt;a – c&lt;/b&gt; o &lt;b&gt;independientemente&lt;/b&gt; de cualquier otra prolongación de esta línea ?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Partiendo de los límites fijos de la jornada de trabajo &lt;b&gt;a – c&lt;/b&gt;, la línea &lt;b&gt;b – c&lt;/b&gt; puede prolongarse no desplazando su punto final &lt;b&gt;c&lt;/b&gt;, que es intangible, puesto que constituye al mismo tiempo el punto final de la jornada, sino desplazando hacia atrás, hacia &lt;b&gt;a&lt;/b&gt;, su punto inicial, &lt;b&gt;b&lt;/b&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Supongamos que en la línea &lt;b&gt;a---------b`-- b---c&lt;/b&gt; el segmento &lt;b&gt;b`-- b&lt;/b&gt; equivale a la mitad de&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;b&gt;b –- c&lt;/b&gt; o a una hora de trabajo. Si en la jornada de trabajo de 12 horas representada por la línea &lt;b&gt;a – c&lt;/b&gt; el punto &lt;b&gt;b&lt;/b&gt; pasa a ocupar el puesto de &lt;b&gt;b`&lt;/b&gt;, el segmento &lt;b&gt;b -– c&lt;/b&gt; se prolongará hasta adquirir las proporciones de &lt;b&gt;b`-- c&lt;/b&gt; y el trabajo excedente aumentará en un 50%, de 2 horas a 3 horas, a pesar de mantenerse intacta, en sus 12 horas, la jornada de trabajo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Pero, para que el trabajo excedente pueda prolongarse de&amp;nbsp; &lt;b&gt;b -- c &lt;/b&gt;&amp;nbsp;a&amp;nbsp; &lt;b&gt;b´ - c&lt;/b&gt;, de 2 horas a 3, es indispensable... que el trabajo necesario se comprima de &lt;b&gt;a – b &lt;/b&gt;&amp;nbsp;a&amp;nbsp; &lt;b&gt;a – b´&lt;/b&gt;, de 10 horas a 9 horas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;En estas condiciones, la &lt;b&gt;prolongación del trabajo excedente&lt;/b&gt;&amp;nbsp; lleva aparejada la &lt;b&gt;reducción del trabajo necesario&lt;/b&gt;; es decir, exige que una parte del tiempo de trabajo que el obrero venía empleando para sí mismo se convierta en tiempo de trabajo invertido para el capitalista. Lo que &lt;/span&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.250) &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;varía no es la &lt;b&gt;longitud de la jornada de trabajo&lt;/b&gt;, sino su &lt;b&gt;división &lt;/b&gt;en trabajo necesario y trabajo excedente. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;Por otra parte, la &lt;b&gt;magnitud del trabajo excedente&lt;/b&gt; va ya implícita...en la &lt;b&gt;magnitud de la jornada &lt;/b&gt;y en el &lt;b&gt;valor de la fuerza de trabajo&lt;/b&gt;, cuando estos dos factores son conocidos.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El valor de la fuerza de trabajo, es decir, el tiempo de trabajo necesario para su producción, determina el tiempo de trabajo necesario para la reproducción de su valor. Si una hora de trabajo, supongamos, se representa por una cantidad de oro de medio chelín, o 6 peniques, y el valor diario de la fuerza de trabajo asciende a 5 chelines, el obrero deberá trabajar 10 horas al día para reponer el valor diario de su fuerza de trabajo desembolsado por el capital o producir el equivalente del valor de los medios de vida necesarios para sostenerse durante un día. En el valor de estos medios de vida va implícito el valor de su fuerza de trabajo, y en el valor de ésta la &lt;b&gt;magnitud de su tiempo de trabajo necesario&lt;/b&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Pero la &lt;b&gt;magnitud del trabajo excedente&lt;/b&gt;&amp;nbsp; se obtiene &lt;b&gt;descontando de la jornada total el tiempo de trabajo necesario&lt;/b&gt;. Si de doce horas quitamos diez, quedan dos, y no es fácil comprender que, en las condiciones que dejamos expuestas, pueda prolongarse el trabajo excedente más de dos horas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Claro está que el capitalista&amp;nbsp; puede abonar al obrero, en vez de 5 chelines, 4 chelines y medio, o menos todavía... Mas para conseguir esto sólo hay un camino: hacer &lt;b&gt;descender el salario del obrero por debajo del valor de su fuerza de trabajo&lt;/b&gt;...Por el momento, este método, que desempeña un papel muy importante en el movimiento real de los salarios, queda excluido de nuestras consideraciones, por una razón: porque aquí partimos del supuesto de que las &lt;b&gt;mercancías&lt;/b&gt;, incluyendo entre ellas la fuerza de trabajo, se compran y venden siempre por todo su &lt;b&gt;valor&lt;/b&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Sentado esto, es evi-&lt;/span&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.251)&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt; dente que el &lt;b&gt;tiempo de trabajo necesario&lt;/b&gt; para producir la fuerza de trabajo o reproducir su valor no disminuirá por el mero hecho de que el salario del obrero quede &lt;b&gt;por debajo&lt;/b&gt; del valor de su fuerza de trabajo, sino que para ello será indispensable que &lt;b&gt;disminuya este mismo valor&lt;/b&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Dada la duración de la jornada de trabajo, el trabajo excedente sólo puede prolongarse reduciendo el tiempo de trabajo necesario, pero no al revés, acortarse el tiempo de trabajo necesario prolongando el trabajo excedente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;En nuestro ejemplo, para que el tiempo de trabajo necesario se reduzca en &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: ES-CL; mso-bidi-font-size: 12.0pt;"&gt;1/10&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;, de 10 horas a 9, y &lt;b&gt;como consecuencia de ello&lt;/b&gt;, el trabajo excedente aumente de 2 horas a 3, es indispensable que el valor de la fuerza de trabajo disminuya también efectivamente en &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: ES-CL; mso-bidi-font-size: 12.0pt;"&gt;1/10&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Pero, al descender en &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: ES-CL; mso-bidi-font-size: 12.0pt;"&gt;1/10&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt; el valor de la fuerza de trabajo, será necesario que &lt;b&gt;la misma masa de medios de vida &lt;/b&gt;que antes se producía en 10 horas se produzca ahora en 9. Para ello, es indispensable que &lt;b&gt;la capacidad productiva del trabajo aumente&lt;/b&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Ha de producirse, pues, una &lt;b&gt;revolución&lt;/b&gt; en las &lt;b&gt;condiciones de producción&lt;/b&gt; de su trabajo, es decir, en su &lt;b&gt;régimen de producción&lt;/b&gt; y, por tanto, en el propio proceso de trabajo. Por &lt;b&gt;aumento de la capacidad productiva del trabajo&lt;/b&gt; entendemos un &lt;b&gt;cambio &lt;/b&gt;cualquiera sobrevenido en el &lt;b&gt;proceso de trabajo&lt;/b&gt;, por virtud del cual se reduce el tiempo de trabajo socialmente necesario para la producción de una mercancía; es decir, gracias al cual una cantidad más pequeña de trabajo adquiere &lt;b&gt;potencia&lt;/b&gt; suficiente para producir una cantidad mayor de valores de uso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Así, pues, mientras que hasta aquí,...partimos siempre de un &lt;b&gt;régimen de producción dado&lt;/b&gt;, ahora que se trata de obtener plusvalía &lt;b&gt;convirtiendo&lt;/b&gt; el trabajo necesario en trabajo excedente, no basta, ni mucho menos, que el capital se adueñe del proceso de trabajo &lt;b&gt;en su forma tradicional, tal y como lo encuentra&lt;/b&gt;, limitándose a &lt;b&gt;prolongar&lt;/b&gt; su 89.-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;duración. Para conseguir esto, tiene que transformar las condiciones técnicas y sociales del proceso de trabajo, y, por tanto, el mismo &lt;b&gt;régimen de producción&lt;/b&gt; hasta aumentar la &lt;b&gt;capacidad productiva del trabajo&lt;/b&gt;, haciendo bajar de este modo el &lt;b&gt;valor de la fuerza de trabajo&lt;/b&gt; y disminuyendo así la parte de la jornada de trabajo necesaria para la reproducción de ese valor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;La plusvalía producida mediante la &lt;b&gt;prolongación &lt;/b&gt;de la jornada de trabajo es la que yo llamo &lt;b&gt;plusvalía absoluta&lt;/b&gt;; por el contrario, a la que se logra &lt;b&gt;reduciendo&lt;/b&gt; el tiempo de trabajo necesario, con el consiguiente cambio en cuanto a la &lt;b&gt;proporción de magnitudes&lt;/b&gt; entre ambas &lt;/span&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.252) &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;partes de la jornada de trabajo, la designo con el nombre de &lt;b&gt;plusvalía relativa&lt;/b&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Para que disminuya el &lt;b&gt;valor de la fuerza de trabajo&lt;/b&gt;, el &lt;b&gt;aumento de la capacidad productiva&lt;/b&gt; de éste tiene que afectar a ramas industriales cuyos productos determinen aquel valor y que, por tanto, figuren entre los medios de vida habituales o puedan suplirlos. Pero el valor de una mercancía no depende solamente de la cantidad de trabajo que le imprime la forma con que se lanza al mercado, sino que depende también de la masa de trabajo contenida en sus &lt;b&gt;medios de producción&lt;/b&gt;. Así, por ejemplo, el valor de una bota no depende solamente del trabajo del zapatero, sino también del valor del cuero, del hilo, de la pez, etc. El aumento de la capacidad productiva y el correspondiente &lt;b&gt;abaratamiento de las mercancías&lt;/b&gt; en aquellas industrias que suministran los elementos materiales del capital &lt;b&gt;constante&lt;/b&gt;, los instrumentos de trabajo y los materiales para la elaboración de los medios de vida necesarios, contribuyen, por tanto, a hacer bajar el valor de la fuerza de trabajo. En cambio, si se da en ramas de producción que no suministran medios de vida necesarios ni medios de producción para fabricarlos, el aumento de la capacidad productiva deja intacto aquel valor. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Cuando, por ejemplo, un determinado capitalista abarata las camisas intensificando la capacidad productiva del trabajo, no es necesario que su intención sea, ni mucho menos, disminuir proporcionalmente el valor de la fuerza de trabajo y, por tanto, el tiempo de trabajo necesario,&amp;nbsp; pero sólo contribuyendo de algún modo a este resultado contribuirá a elevar la &lt;b&gt;cuota general de plusvalía&lt;/b&gt;. No hay que confundir las tendencias generales y necesarias del capital con las &lt;b&gt;formas&lt;/b&gt; &lt;b&gt;que revisten&lt;/b&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Aquí no tratamos de analizar cómo &lt;b&gt;se manifiestan&lt;/b&gt; en la dinámica &lt;/span&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.253)&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt; externa de los capitales las &lt;b&gt;leyes inmanentes de la producción capitalista&lt;/b&gt;, cómo se imponen como otras tantas &lt;b&gt;leyes imperativas de la concurrencia&lt;/b&gt; y cómo, por tanto, se revelan a la &lt;b&gt;conciencia &lt;/b&gt;del capitalista individual como &lt;b&gt;motivos propulsores&lt;/b&gt;; pero lo que desde luego puede asegurarse, por ser evidente, es que para analizar científicamente el fenómeno de la concurrencia hace falta entender la estructura interna del capital, del mismo modo que para interpretar el movimiento aparente de los astros es indispensable conocer su movimiento real, aunque imperceptible para los sentidos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Si representamos una hora de trabajo por una cantidad de oro de 6 peniques, o medio chelín, tendremos que en 12 horas de trabajo se producirá un valor de 6 chelines. Supongamos que, con una capacidad productiva dada, durante estas 12 horas de trabajo se elaboran 12 piezas de mercancía y que el valor de los medios de producción, materias primas, etc., consumidos para fabricar cada una de estas 12 piezas es de 6 peniques. En estas condiciones, cada mercancía fabricada&amp;nbsp; costará 1 chelín, del cual 6 peniques corresponderá al valor de los medios de producción empleados, y los 6 peniques restantes al valor nuevo creado por su fabricación. Supongamos ahora que un capitalista consigue duplicar la fuerza productiva del trabajo, produciendo al cabo de la jornada de &lt;/span&gt;doce horas 24 piezas en vez de 12. Si el valor de los medios de producción permaneciese invariable, el valor de cada mercancía descendería ahora a 9 peniques: 6 correspondientes al valor de los medios de producción empleados y 3 al nuevo valor que les añade el trabajo invertido.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Como se ve, a pesar de haberse duplicado la fuerza productiva, la jornada de trabajo sigue produciendo un valor nuevo de 6 chelines, aunque este valor se distribuya ahora entre el doble de productos que antes. A cada producto le corresponde, por tanto 1/24 en vez de 1/12 del valor total, o sean 3 peniques en lugar de 6; o dicho en otros términos, al transformarse en producto los medios de producción, éstos, calculando por piezas, sólo absorben media hora de trabajo en vez de una como antes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El &lt;b&gt;valor individual&lt;/b&gt; de esta mercancía sería &lt;b&gt;inferior &lt;/b&gt;a su &lt;b&gt;valor social&lt;/b&gt;, es decir, costaría menos tiempo de trabajo que la gran masa del mismo artículo producido en las condiciones sociales medias. Cada pieza de esta mercancía cuesta, por término medio, 1 chelín...representa 2 horas de trabajo social; al cambiar el régimen de producción, su costo se reduce a 9 peniques...sólo encierra 1,5 horas de trabajo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Pero, el valor real de una mercancía no lo indica su valor &lt;b&gt;individual&lt;/b&gt;, sino &lt;b&gt;su valor social&lt;/b&gt;; es decir, no se mide por el tiempo efectivo que exige del productor en cada caso concreto, sino por el tiempo de trabajo socialmente necesario para su producción.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Por tanto, si el capitalista montado sobre los nuevos métodos vende su mercancía por su valor social de 1 chelín, la venderá 3 peniques &lt;b&gt;por encima&lt;/b&gt; de su valor individual, realizando así una plusvalía extraordinaria de 3 peniques.&lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="color: red;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.254)&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Mas, por otra parte, la jornada de trabajo de 12 horas, que antes arrojaba 12 piezas de la mercancía fabricada, ahora arroja, para él, 24. Por tanto, para dar salida al producto de una jornada de trabajo, este productor necesitará contar con &lt;b&gt;doble&lt;/b&gt; demanda o con un mercado doblemente mayor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Suponiendo que las demás circunstancias no varíen, sus mercancías sólo lograrán conquistar un mercado mayor a fuerza de reducir el precio. El fabricante colocado en esta situación se verá, pues, obligado a vender sus productos &lt;b&gt;por encima&lt;/b&gt; de su valor individual, pero &lt;b&gt;por debajo de su valor social&lt;/b&gt;, a 10 peniques la pieza por ejemplo. Esto le permitirá, a pesar de todo, sacar de cada pieza vendida un plusvalía extraordinaria de 1 penique. Y este beneficio extraordinario le favorece, aunque su mercancía no figure entre los medios de vida indispensables y aunque, por tanto, no contribuya a determinar el valor general de la fuerza de trabajo. Como se ve, aun prescindiendo de esta circunstancia, todo capitalista individual tiene sus motivos para abaratar las mercancías intensificando la fuerza productiva de trabajo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El trabajo, cuando su fuerza productiva es &lt;b&gt;excepcional&lt;/b&gt;, actúa como trabajo &lt;b&gt;potenciado&lt;/b&gt;, creando en el mismo espacio de tiempo &lt;/span&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.255)&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;&amp;nbsp; valores mayores que el trabajo social medio de la misma clase.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Sin embargo, nuestro capitalista sigue calculando los mismos 5 chelines de antes por el valor de un día de fuerza de trabajo. Por tanto, el obrero sólo necesita, para reproducir este valor, que antes le costaba 10 horas,&amp;nbsp; 7&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: ES-CL; mso-bidi-font-size: 12.0pt;"&gt;1/5&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;. Es decir, que su trabajo excedente es ahora 2 &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: ES-CL; mso-bidi-font-size: 12.0pt;"&gt;4/5&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt; horas mayor y la plusvalía que produce aumenta de 1 chelín a 3.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Esto permite al capitalista que aplica métodos de producción perfeccionados apropiarse en forma de trabajo excedente una parte mayor de la jornada en comparación con los demás capitalistas de la misma rama industrial. Hace individualmente lo mismo que hace en grande y en conjunto el capital en la producción de la plusvalía relativa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Pero esta plusvalía extraordinaria desaparece tan pronto como el nuevo método de producción se generaliza, borrándose con ello la &lt;b&gt;diferencia&lt;/b&gt; entre el &lt;b&gt;valor individual&lt;/b&gt; de las mercancías producidas en condiciones de mayor baratura y su &lt;b&gt;valor social&lt;/b&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;La misma ley de la determinación del valor por el tiempo de trabajo, que los capitalistas dotados de métodos nuevos perciben en el hecho de poder vender sus mercancías por &lt;b&gt;menos&lt;/b&gt; de su valor social, obliga a sus competidores, por la &lt;b&gt;fuerza&lt;/b&gt; de la concurrencia, a implantar los nuevos métodos de producción. Como se ve, todo este proceso sólo afecta a la &lt;b&gt;cuota general de plusvalía&lt;/b&gt; cuando la intensificación de la fuerza productiva del trabajo&amp;nbsp; abarata aquellas ramas de producción y aquellas mercancías que figuran entre los medios de sustento necesarios influyendo, por tanto, en el &lt;b&gt;valor de la fuerza de trabajo&lt;/b&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El &lt;b&gt;valor de las mercancías&lt;/b&gt; esta en &lt;b&gt;razón inversa a la fuerza productiva del trabajo&lt;/b&gt;. Y otro tanto acontece con el &lt;b&gt;valor de la fuerza de trabajo&lt;/b&gt;, ya que éste se halla determinado por los valores de las mercancías. En cambio, la &lt;b&gt;plusvalía relativa&lt;/b&gt; está en &lt;b&gt;razón directa&lt;/b&gt; a la fuerza productiva del trabajo, aumentando cuando ésta aumenta, y disminuyendo cuando ella disminuye.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Por eso es afán inmanente y ten-&lt;/span&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.256)&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;dencia constante del capital reforzar la productividad de trabajo para de este modo &lt;b&gt;abaratar las mercancías, y con ellas los obreros&lt;/b&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Al capitalista que la produce le tiene sin cuidado... el &lt;b&gt;valor absoluto&lt;/b&gt; que la mercancía tenga. A él sólo le interesa la plusvalía que encierra y que puede realizar en el mercado. La realización de la plusvalía incluye ya por sí misma la reposición del valor que se desembolsó. El hecho de que la plusvalía relativa aumente en razón directa al desarrollo de la fuerza productiva del trabajo, mientras que el valor de las mercancías disminuye en razón inversa a este desarrollo, siendo, por tanto, el mismo proceso que abarata las mercancías el que hace aumentar la plusvalía contenida en ellas, nos aclara el misterio de que el capitalista, a quien sólo interesa la producción de valor de cambio, tienda constantemente a reducir el valor de sus mercancías, contradicción con la que uno de los fundadores de la economía política, Quesnay, torturaba a sus adversarios, sin&amp;nbsp; lograr obtener de ellos una contestación. Como se ve, en la producción capitalista, la &lt;b&gt;economía del trabajo&lt;/b&gt; mediante el desarrollo de su fuerza productiva no persigue como finalidad, ni mucho menos, &lt;b&gt;acortar la jornada de trabajo&lt;/b&gt;. Tiende simplemente &lt;/span&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.257)&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt; a acortar el tiempo de trabajo necesario para la producción &lt;b&gt;de una determinada cantidad de mercancías&lt;/b&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El hecho de que un obrero, al aumentar la fuerza productiva de su trabajo, pueda producir en una hora, supongamos, diez veces más mercancías que antes, necesitando por tanto diez veces menos tiempo para la fabricación de cada ejemplar de esta mercancía, no es, ni mucho menos, obstáculo para que continúe trabajando 12 horas, como hasta allí, aunque en las 12 horas produzca 1.200 piezas en vez de 120, que producía antes. Y hasta puede ocurrir que su jornada, lejos de disminuir, se alargue,&amp;nbsp; ha-ciéndole trabajar 14 horas para producir 1.400 piezas, etc.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;En la producción capitalista, el desarrollo de la fuerza productiva del trabajo tiene como finalidad &lt;b&gt;acortar la parte de la jornada&lt;/b&gt; durante la que el obrero &lt;b&gt;trabaja para sí mismo&lt;/b&gt;, con el fin de &lt;b&gt;alargar &lt;/b&gt;de este modo &lt;b&gt;la otra parte de la jornada&lt;/b&gt;, durante la cual &lt;b&gt;tiene que trabajar gratis para el capitalista&lt;/b&gt;. &lt;/span&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.258)&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8686114783822675042-8340537327753284864?l=elcapitaldemarx.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/feeds/8340537327753284864/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/11/resumen-primer-tomo-seccion-cuarta.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/8340537327753284864'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/8340537327753284864'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/11/resumen-primer-tomo-seccion-cuarta.html' title='Resumen Primer tomo, sección cuarta, Capitulo 10.'/><author><name>El capital de Marx</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10633261992113283749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-J6dN8OcYxkA/TkSvK8zV6aI/AAAAAAAAAAY/tnXYU0wFrOM/s220/marx.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8686114783822675042.post-6507468149712432957</id><published>2011-11-16T18:50:00.000-08:00</published><updated>2011-11-16T18:50:31.088-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='texto resumen.'/><title type='text'>Resumen Primer tomo, sección tercera, Capitulo 9.</title><content type='html'>&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 14.0pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt;"&gt;CAPÍTULO IX &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: center; text-autospace: none;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 14.0pt; mso-ansi-language: ES-CL; mso-bidi-font-size: 12.0pt;"&gt;CUOTA Y MASA DE PLUSVALÍA&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;En el presente capítulo suponemos, como ha venido haciéndose hasta aquí, que el &lt;b&gt;valor de la fuerza de trabajo&lt;/b&gt;, o sea, la &lt;b&gt;parte de la jornada de trabajo necesaria&lt;/b&gt; para la reproducción o conservación de la fuerza de trabajo, es una &lt;b&gt;magnitud dada&lt;/b&gt;, una &lt;b&gt;magnitud constante&lt;/b&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Sentado esto, veremos que la &lt;b&gt;cuota de plusvalía&lt;/b&gt; nos indicará a la vez la &lt;b&gt;masa de plusvalía&lt;/b&gt; que un &lt;b&gt;determinado&lt;/b&gt; obrero rinde al capitalista en un período de tiempo dado. Así, por ejemplo, si el trabajo necesario representa 6 horas diarias, expresadas en una cantidad de oro de&amp;nbsp; 3 chelines = 1 tálero, tendremos que 1 tálero es el &lt;b&gt;valor diario de una fuerza de trabajo&lt;/b&gt;, o, lo que es lo mismo, el valor del capital desembolsado para comprar &lt;b&gt;una &lt;/b&gt;fuerza de trabajo durante un día. Y si la &lt;b&gt;cuota de plusvalía&lt;/b&gt; es del &lt;b&gt;100%&lt;/b&gt;, nos encontraremos con que este capital variable de 1 tálero producirá una masa de plusvalía de 1 tálero,...que el obrero rendirá una &lt;b&gt;masa de plusvalía&lt;/b&gt; de 6 horas diarias.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Pero, sabemos que el &lt;b&gt;capital variable&lt;/b&gt; es la expresión en dinero del &lt;b&gt;valor global&lt;/b&gt; &lt;b&gt;de todas las fuerzas de trabajo&lt;/b&gt; empleadas al mismo tiempo por el capitalista. El valor del capital variable será, por tanto, igual al &lt;b&gt;valor medio de una fuerza de trabajo&lt;/b&gt; multiplicado por el número de las fuerzas de trabajo empleadas. Por consiguiente, sabiendo el &lt;b&gt;valor de la fuerza de trabajo&lt;/b&gt;, la &lt;b&gt;magnitud del capital variable&lt;/b&gt; estará en razón directa al &lt;b&gt;número&lt;/b&gt; de obreros simultáneamente empleados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Si suponemos que el valor diario de &lt;b&gt;una &lt;/b&gt;fuerza de trabajo = 1 tálero, para explotar diariamente 100 fuerzas de trabajo será necesario desembolsar un capital de 100 táleros, y para explotar &lt;b&gt;n&lt;/b&gt; fuerzas de trabajo un capital de &lt;b&gt;n&lt;/b&gt; táleros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Y...si un capital variable de 1 tálero, o sea el valor diario de &lt;b&gt;una&lt;/b&gt; fuerza de trabajo, produce una plusvalía diaria de 1 tálero, un capital variable de 100 táleros producirá una plusvalía de 100, y un capital variable de &lt;b&gt;n&lt;/b&gt; táleros producirá una plusvalía diaria de 1 tálero x &lt;b&gt;n&lt;/b&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Por tanto, la masa de plusvalía producida es igual a la plusvalía que rinde la jornada de trabajo de cada obrero multiplicada por el número de obreros empleados. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Pero como, además, dado el valor de la fuerza de trabajo, la masa de plusvalía que produce cada obrero depende de la cuota de plusvalía, tenemos esta primera ley: &lt;b&gt;la masa de plusvalía producida es igual a la magnitud del capital variable desembolsado multiplicado por la cuota de plusvalía&lt;/b&gt;, o lo que es lo mismo, se determina por la relación compleja entre el &lt;b&gt;número de las fuerzas de trabajo explotadas simultáneamente&lt;/b&gt; por el mismo capitalista y el &lt;b&gt;grado explotación de cada fuerza de trabajo de por sí&lt;/b&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Llamemos &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;P&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; a la masa de plusvalía, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;p&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; a la plusvalía que rinde por término medio cada obrero al cabo del día, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;v &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;al capital variable des-&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.242)&lt;/span&gt;embolsado para comprar un día de fuerza de trabajo individual, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;V&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; a la suma global del capital variable, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;f&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; al valor medio de una fuerza de trabajo, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;a`/&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;a&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; ( trabajo excedente / trabajo necesario ) a su grado de explotación y &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;n&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; al número de obreros empleados. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Tendremos, entonces la siguiente fórmula:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle"&gt;&lt;span lang="EN-GB" style="font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: EN-GB;"&gt;P &lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-GB" style="font-size: 12pt;"&gt;&amp;nbsp;=&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-GB" style="font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: EN-GB;"&gt;p&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-GB" style="font-size: 12pt;"&gt; / &lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-GB" style="font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: EN-GB;"&gt;v&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-GB" style="font-size: 12pt;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; x&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-GB" style="font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: EN-GB;"&gt;V&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-GB" style="font-size: 12pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ó&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle"&gt;&lt;span lang="EN-GB" style="font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: EN-GB;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; P &lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-GB" style="font-size: 12pt;"&gt;&amp;nbsp;=&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-GB" style="font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: EN-GB;"&gt;f &lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-GB" style="font-size: 12pt;"&gt;&amp;nbsp;x&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-GB" style="font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: EN-GB;"&gt;a`&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-GB" style="font-size: 12pt;"&gt; / &lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-GB" style="font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: EN-GB;"&gt;a&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-GB" style="font-size: 12pt;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; x&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;n&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Damos constantemente por supuesto, no sólo que el valor de una fuerza de trabajo media es constante, sino que los obreros empleados por un capitalista son todos obreros de calidad media. Hay casos excepcionales en que la plusvalía producida no crece en proporción al número de obreros explotados; en estos casos, el valor de la fuerza de trabajo no es tampoco constante.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Puede, pues, ocurrir que, en la &lt;b&gt;producción de una masa determinada de plusvalía&lt;/b&gt;, el &lt;b&gt;descenso&lt;/b&gt; de un factor quede compensado &lt;b&gt;por el aumento de otro&lt;/b&gt;. Si el capital variable disminuye, aumentando al mismo tiempo &lt;b&gt;y en la misma proporción&lt;/b&gt; la cuota de plusvalía, &lt;b&gt;la masa de plusvalía producida permanece invariable&lt;/b&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Como se ve, la disminución del capital variable puede compensarse aumentando proporcionalmente el grado de explotación de la fuerza de trabajo, y la disminución del número de obreros empleados prolongando proporcionalmente la jornada de trabajo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Es decir que, dentro de ciertos límites, la &lt;b&gt;afluencia de trabajo explotable&lt;/b&gt; por el capital es independiente de la &lt;b&gt;afluencia de obreros&lt;/b&gt;. Y, por el contrario, &lt;b&gt;la disminución de la cuota de plusvalía &lt;/b&gt;deja intangible la &lt;b&gt;masa de plusvalía producida&lt;/b&gt;, siempre y cuando que aumenten en la misma proporción la magnitud del capital variable o el número de obreros empleados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Sin embargo, la &lt;b&gt;compensación &lt;/b&gt;del número de obreros o de la magnitud del capital variable mediante el aumento de la cuota de plusvalía o la prolongación de la jornada de trabajo, tiene sus límites, límites infranqueables. Cualquiera que sea el &lt;b&gt;valor de la fuerza de trabajo&lt;/b&gt;, lo&lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.243)&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;mismo si &lt;b&gt;el tiempo de trabajo necesario&lt;/b&gt; para la conservación del obrero representa 2 horas que si representa 10, el &lt;b&gt;valor total&lt;/b&gt; que un obrero puede producir, un día con otro, es siempre &lt;b&gt;más pequeño&lt;/b&gt; que el valor en que se materializan 24 horas de trabajo, inferior a 12 chelines o 4 táleros, suponiendo que sea éste la expresión en dinero de 24 horas de trabajo materializadas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El límite absoluto de la jornada media de trabajo&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;, que es siempre, por naturaleza, inferior a 24 horas, opone &lt;b&gt;un límite absoluto a la posibilidad de compensar la&lt;/b&gt; &lt;b&gt;disminución del capital variable aumentando la cuota o el número menor de obreros&lt;/b&gt; &lt;b&gt;explotados aumentando el grado de explotación de la fuerza de trabajo&lt;/b&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Esta segunda ley, bien palpable, es de importancia para explicar muchos fenómenos que brotan de la tendencia, que más tarde explicaremos, del capital a reducir todo lo posible el número de obreros por él empleados, o, lo que es lo mismo, su parte variable, invertida en fuerza de trabajo, en aparente contradicción con otra tendencia suya: la de producir la mayor &lt;b&gt;masa &lt;/b&gt;posible de &lt;b&gt;plusvalía&lt;/b&gt;. La realidad es la inversa. La &lt;b&gt;masa&lt;/b&gt; de plusvalía producida, lejos de aumentar, &lt;b&gt;disminuye&lt;/b&gt; al crecer la masa de fuerza de trabajo empleada, o sea, la magnitud del capital variable, si este aumento no guarda proporción con el descenso experimentado por la cuota de plusvalía.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Una tercera ley es la que se desprende del hecho según el&amp;nbsp; cual &lt;b&gt;la masa&amp;nbsp; de plusvalía producida&lt;/b&gt; está determinada por &lt;b&gt;los dos factores&lt;/b&gt; cuota de plusvalía y magnitud del capital variable desembolsado. Dados la cuota de plusvalía o grado de explotación&amp;nbsp; de la fuerza de trabajo y el valor de ésta o la magnitud del &lt;b&gt;tiempo de trabajo necesario&lt;/b&gt;, es evidente que &lt;b&gt;cuanto mayor sea el capital variable tanto mayor será también la masa de valor y la plusvalía producidos&lt;/b&gt;. Dado el &lt;b&gt;límite de la jornada de trabajo&lt;/b&gt; y dado también el limite del &lt;b&gt;tiempo de trabajo necesario&lt;/b&gt;, la &lt;b&gt;masa &lt;/b&gt;de valor y plusvalía que puede producir un capitalista determinado depende exclusivamente, como es natural, de la &lt;b&gt;masa de trabajo&lt;/b&gt; que ponga en acción. Y ésta... depende siempre bajo los supuestos de que partimos, de la &lt;b&gt;masa de fuerza de trabajo&lt;/b&gt; o del &lt;b&gt;número de obreros&lt;/b&gt; que explote...condicionado por la magnitud del capital &lt;b&gt;variable&lt;/b&gt; que este patrono desembolse.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Dada la cuota de plusvalía y dado también el valor de la fuerza de trabajo, las masas de plusva&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;-&lt;/span&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.244)&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;lía producida se hallan, pues, en razón directa a las magnitudes del capital variable desembolsado&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Ahora bien; sabemos que el capitalista divide su capital en dos partes. Una la invierte en medios de producción. Es la que llamamos parte &lt;b&gt;constante&lt;/b&gt; del capital. Otra la aplica a comprar fuerza de trabajo viva. Esta parte es la que forma el &lt;b&gt;capital variable&lt;/b&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Aun siendo &lt;b&gt;el mismo&lt;/b&gt; el régimen de producción, la división del capital en parte variable y constante difiere según las &lt;b&gt;distintas ramas de producción&lt;/b&gt;. Y, dentro &lt;b&gt;de la misma rama de producción&lt;/b&gt;, la proporción cambia al cambiar la base técnica y la combinación social del proceso de producción. Pero, la ley que dejamos sentada no se altera, cualesquiera que sean las proporciones en que se descomponga un capital dado en constante y variable, sean éstas de 1 : 2, de 1 : 10 o de 1 : &lt;b&gt;x&lt;/b&gt;, ya que según nuestro análisis anterior, el valor del capital constante reaparece indudablemente en el valor del producto, pero no en el producto de valor de nueva creación. Para dar empleo a 1.000 hilanderos se necesitan, evidentemente, más materias primas, más husos, etc., que para emplear a 100. Pero no importa que el &lt;b&gt;valor &lt;/b&gt;de estos medios de producción adicionales suba, baje, permanezca invariable, sea grande o pequeño, pues ello no influye para nada en el &lt;b&gt;proceso de valorización&lt;/b&gt; de las fuerzas de trabajo que lo ponen en movimiento. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Por tanto, la ley formulada más arriba reviste esta forma: &lt;b&gt;las masas de valor y de plusvalía producidas por capitales distintos están, suponiendo que se trate de valores dados y de grados de explotación de la fuerza de trabajo, en razón directa a las magnitudes de la parte variable de aquellos capitales, es decir, de las partes invertidas en fuerza de trabajo viva&lt;/b&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Esta ley se halla,… &lt;b&gt;en contradicción&lt;/b&gt; con toda la experiencia basada en la observación vulgar. Todo el mundo sabe que el fabricante de hilados de algodón que, incluyendo el tanto por ciento del capital global desembolsado, invierte &lt;b&gt;en proporción&lt;/b&gt; más capital constante que variable, no obtiene por ello una ganancia o una plusvalía menor que el panadero, a pesar de que éste pone en movimiento mucho más capital variable que constante. Y aunque no haya formulado nunca esta ley, &lt;st1:personname productid="la Econom￭a" w:st="on"&gt;la Economía&lt;/st1:personname&gt; clásica se aferra instintivamente a ella, por tratarse de una consecuencia obligada de la ley del valor. Lo que hace es esforzarse por sustraerla a las contradicciones de los fenómenos a fuerza de &lt;b&gt;abstracciones &lt;/b&gt;violentas. Más adelante, veremos cómo la &lt;b&gt;escuela de Ricardo&lt;/b&gt; se tambalea al tropezar con esta piedra de escándalo. &lt;st1:personname productid="la Econom￭a" w:st="on"&gt;La Economía&lt;/st1:personname&gt; vulgar, “incapaz de aprender nada”, se aferra aquí, como siempre, a las apariencias contra la ley que rige los fenómenos. &lt;/span&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.245)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El trabajo puesto en movimiento un día con otro por el capital global de una sociedad puede ser considerado como &lt;b&gt;una única jornada de trabajo&lt;/b&gt;. Así por ejemplo, si el número de obreros que trabajan es un millón y la jornada de trabajo media de un obrero de 10 horas, la &lt;b&gt;jornada social de trabajo&lt;/b&gt; será de 10 millones de horas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Partiendo de una duración dada de esta jornada de trabajo, ya se halle circunscrita por límites físicos o por límites sociales, la masa de plusvalía sólo puede aumentar aumentando el número de obreros, es decir, la población trabajadora. El incremento de la población constituye aquí el límite matemático con que tropieza la producción de plusvalía por el capital global de la sociedad. Y a la inversa. Partiendo de una magnitud de población dada, este límite lo traza &lt;b&gt;la posible prolongación de la jornada de trabajo&lt;/b&gt;. En el capítulo siguiente veremos que esta ley sólo rige para la forma de plusvalía que venimos estudiando.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Del estudio que dejamos hecho de la producción de plusvalía se deduce que no todas las sumas de dinero o de valor pueden convertirse en &lt;b&gt;capital&lt;/b&gt;, pues para ello es necesario que se concentre en manos de un poseedor de dinero o de mercancías un &lt;b&gt;mínimum &lt;/b&gt;determinado de dinero o de valores de cambios.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;La mínima expresión del capital variable&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt; es el precio de costo de una sola fuerza de trabajo empleada durante todo el año, un día con otro, para la obtención de plusvalía. Si este obrero contase con medios de producción propios y se bastase a sí mismo para vivir como obrero, sólo necesitaría trabajar el tiempo indispensable para reproducir sus medios de vida, &lt;b&gt;v.gr&lt;/b&gt;., 8 horas diarias, y no necesitaría tampoco, por tanto, más que medios de producción para 8 horas al día.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;En cambio, el capitalista, que además de estas 8 horas le hace rendir, supongamos, 4 horas diarias de trabajo excedente, necesita contar con una suma de dinero adicional para adquirir los medios de producción adicionales. Sin embargo, bajo el supuesto de que aquí partimos, para poder vivir como un obrero cualquiera de la plusvalía diaria acumulada, es decir, para poder cubrir sus necesidades más perentorias, necesitaría dar trabajo a dos obreros, por lo menos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Si así fuese, la finalidad de su producción sería simplemente ganar para vivir y no incrementar su riqueza, como ocurre en la producción capitalista. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Para poder vivir doble de bien que un simple obrero y volver a convertir en capital la mitad de la plusvalía producida, tendría que multiplicar por ocho el número de obreros que emplea y el mínimo del capital desembolsado. Claro que también él puede intervenir directamente en el proceso de producción, como un obrero más, pero en ese caso no será más que un término medio entre el capitalista y el obrero: un &lt;b&gt;“pequeño maestro”&lt;/b&gt; artesano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Y al llegar a un cierto grado de desarrollo, la producción capitalista exige que el capitalista invierta todo el &lt;/span&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.245)&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;tiempo durante el cual actúa como capitalista, es decir, como capital personificado, en apropiarse, y por tanto en controlar el trabajo de otros, y en vender los productos de este trabajo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El &lt;b&gt;mínimum de suma de valor&lt;/b&gt; de que debe disponer un poseedor de dinero o de mer-cancías para transformarse en capitalista varía con las distintas etapas de desarrollo de la producción capitalista y, dentro de cada una de estas etapas, con las diversas esferas de producción, según las condiciones técnicas especiales imperantes en cada una de ellas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Hay ciertas esferas de producción que ya en los orígenes del régimen capitalista exigen un &lt;b&gt;mínimum de capital&lt;/b&gt; que aún no reúne ningún individuo. Esto determina, unas veces, la concesión de subsidios por el Estado a los particulares que emprenden tales industrias, como acontece en Francia en la época de Colbert y aun hoy en ciertos Estados alemanes, y otras veces la creación de sociedades dotadas de monopolio legal para la explotación &lt;/span&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.247)&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;de ciertas ramas industriales o comerciales, sociedades que son las precursoras de las compañías anónimas de nuestros días.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Dentro del proceso de producción, el &lt;b&gt;capital &lt;/b&gt;va convirtiéndose en &lt;b&gt;puesto de mando sobre el trabajo&lt;/b&gt;, es decir, sobre la fuerza de trabajo en acción, o sobre el propio obrero. El &lt;b&gt;capital personificado&lt;/b&gt;, el capitalista, se cuida de que el obrero ejecute su trabajo puntualmente y con el grado exigible de&amp;nbsp; intensidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El &lt;b&gt;capital&lt;/b&gt; va convirtiéndose, además, en un&amp;nbsp; &lt;b&gt;régimen coactivo&lt;/b&gt;, que obliga a la clase obrera a ejecutar más trabajo del que exige el estrecho círculo de sus necesidades elementales. Como productor de laboriosidad ajena, extractor de plusvalía y explotador de fuerza de trabajo, el capital sobrepuja en energía, en desenfreno y en eficacia a todos los sistemas de producción basados directamente en los &lt;b&gt;trabajos forzados&lt;/b&gt;, que le precedieron.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El capital comienza sometiendo a su imperio al trabajo en las condiciones técnicas históricas&amp;nbsp; en que lo encuentra. No cambia, por tanto, directamente, el régimen de producción. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;De aquí que la producción de plusvalía en la forma que hemos venido estudiando...mediante la simple prolongación de la jornada de trabajo, se considerase independiente de todo cambio operado en el propio régimen de producción, siendo tan eficaz en la antiquísima industria panadera como en la moderna industria de los hilados de algodón.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Si analizamos el proceso de producción desde el punto de vista del &lt;b&gt;proceso de trabajo&lt;/b&gt;, veremos que el obrero no se comporta respecto de los medios de producción como capital, sino como simple medio y material para su actividad productiva útil. En una tenería, por ejemplo, el obrero curtidor trata las pieles simplemente como el objeto sobre que versa su trabajo. No curte las pieles para el capitalista. La cosa cambia en cuanto enfocamos el proceso de producción desde el punto de vista del &lt;b&gt;proceso de valorización&lt;/b&gt;. Los medios de producción se transforman inmediatamente en medios destinados a absorber trabajo ajeno. &lt;b&gt;Ya no es el obrero el que emplea los medios de producción, sino que son éstos los que emplean al obrero&lt;/b&gt;. En vez de ser devorados por él como elementos materiales de su actividad productiva, son ellos los que lo devoran como fermento de su proceso de vida, y el proceso de vida del capital se reduce a su dinámica de &lt;b&gt;valor que se valoriza a sí mismo&lt;/b&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Un horno de fundición o el edificio de una fábrica que por la noche descansen y no absorban trabajo vivo, representan para el capitalista una “pura pérdida” (&lt;b&gt;mere loss&lt;/b&gt;). De aquí&amp;nbsp; que la &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.248) &lt;/span&gt;posesión de hornos de fundición y de edificios fabriles dé a su poseedor títulos para “exigir” de las fuerzas de trabajo la prestación de “trabajo nocturno”. La simple transformación del dinero en factores materiales del proceso de producción, en medios de producción, transforma a éstos en &lt;b&gt;títulos jurídicos&lt;/b&gt; y en &lt;b&gt;títulos de fuerza&lt;/b&gt; que dan a quien los posee derecho a reclamar de los demás trabajo y plusvalía.&lt;b&gt;&lt;span style="color: red;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.249)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 16.0pt; mso-bidi-font-size: 10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8686114783822675042-6507468149712432957?l=elcapitaldemarx.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/feeds/6507468149712432957/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/11/resumen-primer-tomo-seccion-tercera_16.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/6507468149712432957'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/6507468149712432957'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/11/resumen-primer-tomo-seccion-tercera_16.html' title='Resumen Primer tomo, sección tercera, Capitulo 9.'/><author><name>El capital de Marx</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10633261992113283749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-J6dN8OcYxkA/TkSvK8zV6aI/AAAAAAAAAAY/tnXYU0wFrOM/s220/marx.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8686114783822675042.post-6895125073091471895</id><published>2011-11-13T17:10:00.000-08:00</published><updated>2011-11-13T17:10:29.529-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='texto resumen.'/><title type='text'>Resumen Primer tomo, sección tercera, Capitulo 8 ( VII parte, final)</title><content type='html'>&lt;div class="MsoSubtitle"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;b&gt;7.&amp;nbsp; Lucha por la jornada normal de trabajo. Repercusiones de la legislación fabril inglesa en otros países.&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;El lector recordará que la &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;producción de plusvalía&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; o &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;extracción de trabajo excedente&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; constituye el contenido específico y el fin concreto de la &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;producción capitalista&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;, cualesquiera que sean las transformaciones del &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;régimen mismo de&amp;nbsp; producción&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; que puedan brotar de la supeditación del trabajo al capital. Recordará también que, en el pla-no en que nos venimos manteniendo, el único que contrata con el capitalista, como vendedor de su mercancía, es el &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;obrero independiente&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;, que goza de &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;capacidad legal&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; para contratar. No debe desorientar el hecho de que en nuestro esbozo histórico desempeñen papel principal la &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;industria moderna &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;y el trabajo de personas &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;física y jurídicamente incapaces&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;, pues la primera sólo interviene aquí como una órbita específica y el segundo como un&amp;nbsp; ejemplo&amp;nbsp; especialmente&amp;nbsp; elocuente&amp;nbsp; de&amp;nbsp; la absorción de&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 16px;"&gt;trabajo por el capital. Sin anticipar lo que expondremos más adelante, podemos advertir aquí que de la simple hilación de los hechos históricos se deducen dos consecuencias:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;Primera&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;. En las industrias revolucionadas primeramente por el agua, el vapor y la maquinaria, o sea, en las industrias en que nace el moderno régimen de producción, en las fábricas de hilados y tejidos de algodón, lana, lino y seda, es donde primero se sacia el hambre del capital con la &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;prolongación&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; desenfrenada y despiadada de la &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;jornada de trabajo&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;. El nuevo régimen material de producción y las nuevas condiciones sociales de los productores, creadas por él determinan los abusos desmedidos, provocando luego, como reacción, el control social que restringe, regula y uniforma la jornada de trabajo, con sus correspondientes descansos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;He aquí por qué durante la primera mitad del siglo XIX adopta la forma de una &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;legislación&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; puramente &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;excepcional&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;. Mas, tan pronto como la legislación hubo conquistado la zona nativa del nuevo régimen de producción, se descubrió que, entretanto, no sólo se habían acogido al &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;verdadero régimen fabril&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; muchas otras ramas de producción, sino que incluso manufacturas con un régimen de explotación más o menos anticuado, como las alfarerías, las vidrieras, etc., &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;industrias caseras de rancia&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;estirpe&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;,&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.237) &lt;/span&gt;como la panadería, y por último, hasta el llamado &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;trabajo doméstico,&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; desperdigado, como la fabricación de agujas, etc., habrán caído entre las garras de la explotación capitalista, ni más ni menos que la fábrica.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;Segunda&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;. La historia de la reglamentación de la jornada de trabajo, en algunas ramas de la producción, y en otras la lucha todavía persistente en torno a esta reglamentación, demuestran palpablemente que, al alcanzar un cierto nivel de progreso la producción capitalista, el obrero &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;aislado&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;, el obrero como vendedor “libre” de su fuerza de trabajo, se halla totalmente indefenso frente al capital.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;El establecimiento de una jornada normal de trabajo es, por tanto, fruto de una larga y difícil guerra civil, más o menos encubierta, entre la clase capitalista y la clase trabajadora. Esta lucha se entabla primeramente en el campo de la industria moderna; por eso es lógico que sus primeras manifestaciones se den en el país nativo de la moderna industria: Inglaterra.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Los obreros fabriles ingleses fueron los campeones no sólo de la clase trabajadora&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; inglesa, sino de toda la clase trabajadora moderna en general, y sus teóricos fueron también los primeros que arrojaron el guante a la teoría del capital.&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.238)&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;Francia&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; va renqueando detrás de Inglaterra. Fue necesaria la &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;revolución de Febrero&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; para que naciese la &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;ley de las doce horas&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;, mucho más imperfecta que su original inglés. Sin embargo, el método revolucionario francés pone de manifiesto también aquí sus ventajas peculiares. De &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;un&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; golpe, dicta a &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;todos &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;los talleres y fábricas sin distinción &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;el mismo límite&amp;nbsp; de la jornada de trabajo&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;, al paso que la legislación inglesa va cediendo de mala gana, aquí y allá, ante la presión de las circunstancias, engendrando no pocas veces verdaderas nidadas de procesos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;En los &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;Estados Unidos de América&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;, el movimiento obrero no podía salir de su postración mientras una parte de &lt;st1:personname productid="la Rep￺blica" w:st="on"&gt;la República&lt;/st1:personname&gt; siguiese mancillada por la institución de la esclavitud. El trabajo de los blancos no puede emanciparse allí donde está esclavizado el trabajo de los negros. De la muerte de la esclavitud brotó inmediatamente una vida nueva y rejuvenecida. El primer fruto de la guerra de Secesión fue la &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;campaña &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="color: red; font-size: 12pt;"&gt;(pag.239)&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;de agitación por la jornada de ocho horas&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;, que se extendió con la velocidad de la locomotora desde el Océano Atlántico al Pacífico, desde&amp;nbsp; Nueva&amp;nbsp; Inglaterra a Cali&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 16px;"&gt;fornia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;El &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;Congreso obrero general de Baltimore&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; (16 de Agosto 1866) declara : “ La primera y más importante exigencia de los tiempos presentes, si queremos redimir al trabajo de este país de la esclavitud capitalista, es la promulgación de una &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;ley&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; fijando en &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;ocho horas&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; para &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;todos&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; los Estados Unidos la jornada normal de trabajo. Nosotros estamos dispuestos a desplegar todo nuestro poder hasta alcanzar este glorioso resultado.”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Coincidiendo con esto (a comienzos de Septiembre de 1866), el &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;Congreso obrero internacional&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; de Ginebra acordaba, a propuesta del Consejo general de Londres:&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; “Declaramos que la &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;limitación de la jornada de trabajo &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;es una condición previa, sin la cual deberán fracasar necesariamente todas las demás aspiraciones de emancipación…Proponemos &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;8 horas de trabajo como límite legal de la jornada&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Fuerza es reconocer que nuestro obrero sale del proceso de producción en condiciones distintas a como entró. En el mercado se enfrentaba, como poseedor de su mercancía “fuerza de trabajo”, con otros poseedores de mercancías, uno entre tantos. El contrato por medio del cual vendía su fuerza de trabajo al capitalista demostraba a ojos vistas, por decirlo así, que disponía libremente de su persona. Cerrado el trato, se descubre que el obrero no es “&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;ningún agente libre&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;”, que el momento en que se le deja &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;en libertad &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;para vender su fuerza de trabajo&amp;nbsp; es precisamente el momento en que se ve &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;obligado&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; a venderla y que su vampiro &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.240) &lt;/span&gt;no ceja en su empeño “mientras quede un músculo, un tendón, una gota de sangre que chupar”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Para “defenderse” contra la serpiente de sus tormentos, los obreros no tienen más remedio que apretar el cerco y arrancar, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;como clase&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;, una ley del Estado, un &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;obstáculo social&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; insuperable que les impida a ellos mismos venderse y vender a su descendencia como carne de muerte y esclavitud &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;mediante un contrato libre con el capital&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;.&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.241)&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8686114783822675042-6895125073091471895?l=elcapitaldemarx.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/feeds/6895125073091471895/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/11/resumen-primer-tomo-seccion-tercera_13.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/6895125073091471895'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/6895125073091471895'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/11/resumen-primer-tomo-seccion-tercera_13.html' title='Resumen Primer tomo, sección tercera, Capitulo 8 ( VII parte, final)'/><author><name>El capital de Marx</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10633261992113283749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-J6dN8OcYxkA/TkSvK8zV6aI/AAAAAAAAAAY/tnXYU0wFrOM/s220/marx.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8686114783822675042.post-3298534395372682240</id><published>2011-11-10T09:52:00.000-08:00</published><updated>2011-11-10T09:52:28.121-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='AVISOS.'/><title type='text'>Confirmada sesión del Sábado 12 de Noviembre</title><content type='html'>Compañeros y compañeras:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se confirma la sesión del Sábado 12 de Noviembre a las 16:30 en la casa FECH.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;saludos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8686114783822675042-3298534395372682240?l=elcapitaldemarx.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/feeds/3298534395372682240/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/11/confirmada-sesion-del-sabado-12-de.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/3298534395372682240'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/3298534395372682240'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/11/confirmada-sesion-del-sabado-12-de.html' title='Confirmada sesión del Sábado 12 de Noviembre'/><author><name>El capital de Marx</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10633261992113283749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-J6dN8OcYxkA/TkSvK8zV6aI/AAAAAAAAAAY/tnXYU0wFrOM/s220/marx.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8686114783822675042.post-917416409975923856</id><published>2011-11-10T09:50:00.000-08:00</published><updated>2011-11-10T09:50:23.252-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='texto resumen.'/><title type='text'>Resumen Primer tomo, sección tercera, Capitulo 8 ( VI parte)</title><content type='html'>&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;6.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;&lt;b&gt;Lucha por la jornada normal de trabajo. Restricción legal del tiempo de trabajo. La legislación fabril inglesa de &lt;st1:metricconverter productid="1833 a" w:st="on"&gt;1833 a&lt;/st1:metricconverter&gt; 1864.&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Como hemos visto, el capital necesitó varios siglos para &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;prolongar&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; la &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;jornada de trabajo &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;hasta su &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;límite máximo normal&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;, rebasando luego éste hasta tropezar &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;con las fronteras de la jornada natural de 12 horas&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;; pues bien, con el nacimiento de la gran industria, en el último tercio del siglo XVIII, se desencadenó un violento y desenfrenado proceso, arrollador como una avalancha. Todas las barreras puestas por las costumbres y la naturaleza, la edad y el sexo, el día y la noche, fueron destruidas. Hasta los mismos conceptos del día y la noche, tan rústicamente simples en los viejos estatutos, se borraron y oscurecieron de tal modo, que todavía en 1860 un juez inglés tenía que derrochar una agudeza verdaderamente talmúdica para “fallar” qué era día y qué la noche. Fueron los tiempos orgiásticos del capital.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Tan pronto como la clase obrera, aturdida por el estrépito de la producción, volvió un poco en sí, comenzó el movimiento de resistencia, partiendo de Inglaterra, país natal de la gran industria. Sin embargo, durante 30 años, las concesiones arrancadas por los trabajadores fueron puramente nominales. Durante 1802 hasta 1833, el parlamento dio cinco leyes reglamentando el trabajo, pero fue lo suficientemente astuto para no votar ni un solo céntimo destinado a su ejecución, a dotaciones del personal burocrático, etc. Y las leyes se quedaron en letra muerta.&amp;nbsp; El hecho es que, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;antes de la ley de 1833&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;, se podía explo-&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.219)&lt;/span&gt;tar toda la noche, todo el día o ambos &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;ad limitum&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; a los niños y a&amp;nbsp; los jóvenes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;La &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;jornada normal de trabajo&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; de la industria moderna &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;data de la ley fabril de 1833&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; – decretada para la industria algodonera y las industrias del lino y la seda –. Nada caracteriza mejor &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;el espíritu del capital&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; que la historia de la legislación fabril inglesa desde 1833 hasta 1864.&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.220)&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8686114783822675042-917416409975923856?l=elcapitaldemarx.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/feeds/917416409975923856/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/11/resumen-primer-tomo-seccion-tercera_10.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/917416409975923856'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/917416409975923856'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/11/resumen-primer-tomo-seccion-tercera_10.html' title='Resumen Primer tomo, sección tercera, Capitulo 8 ( VI parte)'/><author><name>El capital de Marx</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10633261992113283749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-J6dN8OcYxkA/TkSvK8zV6aI/AAAAAAAAAAY/tnXYU0wFrOM/s220/marx.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8686114783822675042.post-8946113899339833899</id><published>2011-11-09T14:40:00.001-08:00</published><updated>2011-11-09T14:42:41.557-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='texto resumen.'/><title type='text'>Resumen Primer tomo, sección tercera, Capitulo 8 ( V parte)</title><content type='html'>&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoSubtitle"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;5.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;&lt;b&gt;La lucha por la jornada normal de trabajo. Leyes haciendo obligatoria la prolongación de la jornada de trabajo, desde mediados del siglo XIV hasta fines del siglo XV.&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;“¿ &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;Qué es una jornada de trabajo &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;?” ¿Durante cuánto tiempo puede lícitamente el capital consumir la fuerza de trabajo cuyo valor diario paga? ¿Hasta qué punto puede &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;prolongarse&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; la jornada de trabajo más allá del tiempo necesario para reproducir la propia fuerza de trabajo?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Ya hemos visto cómo responde &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;el capital&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; a estas preguntas: según él, la jornada de trabajo abarca &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;las 24 horas&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; del día, descontando únicamente las pocas horas de descanso, sin las cuales la fuerza de trabajo se negaría en absoluto a funcionar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Nos encontramos, en primer lugar, con la verdad, harto fácil de comprender, de que el obrero no es, desde que nace hasta que muere,&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;más que fuerza de trabajo&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;; por tanto, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;todo&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; su &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;tiempo disponible&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; es, por obra de la naturaleza y por obra del derecho, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;tiempo de trabajo &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;y pertenece, como es lógico, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;al capital para su incrementación&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Tiempo para formarse una cultura humana, para perfeccionarse espiritualmente, para cumplir las funciones sociales del hombre, para el trato social, para el libre juego de las fuerzas físicas y espirituales de la vida humana, incluso para santificar el domingo – aun en la tierra de los santurrones, adoradores del precepto dominical –: ¡ todo una pura &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;pamema &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;En su impulso ciego y desmedido, en su hambre canina devoradora de trabajo excedente, el capital &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;no sólo derriba las barreras morales, sino que derriba también las barreras puramente físicas de la jornada de trabajo&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;. Usurpa al obrero el tiempo de que necesita su cuerpo para crecer, desarrollarse y conservarse sano. Le roba el tiempo &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.207) &lt;/span&gt;indispensable para asimilarse el aire libre y la luz del sol. Le capa el tiempo destinado a las comidas y lo incorpora siempre que puede al proceso de producción, haciendo que al obrero le suministren los alimentos como a un medio de producción más, como a la caldera carbón y a la máquina grasa o aceite. Reduce el sueño sano y normal que concentra, renueva y refresca las energías, al número de horas estrictamente indispensables para reanimar un poco un organismo totalmente agotado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;En vez de ser la conservación normal de la fuerza de trabajo la que trace el límite de la jornada, ocurre lo contrario: es el máximo estrujamiento diario posible de aquella el que determina, por muy violento y penoso que resulte, el tiempo de descanso del obrero.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;El capital no pregunta por el &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;límite de vida de la fuerza de trabajo&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;. Lo que a él le interesa es, única y exclusivamente, el máximo de fuerza de trabajo que puede movilizarse y ponerse en acción durante una jornada. Y, para conseguir este&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; rendimiento máximo, no tiene inconveniente en &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;abreviar la vida de la fuerza de trabajo&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;, al modo&amp;nbsp; como el agricultor codicioso hace dar a la tierra un rendimiento intensivo &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;desfalcando &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;su fertilidad.&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.208)&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Además, todo eso no depende, en general,&amp;nbsp; de la buena o mala voluntad de cada capitalista. &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;La libre concurrencia impone al capitalista individual, como leyes exteriores inexorables, las leyes inmanentes de la producción capitalista&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;La implementación de una jornada normal de trabajo&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; es el &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;fruto de una lucha multisecular entre capitalistas y obreros&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;. En la historia de esta lucha se destacan dos fases &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;contrapuestas&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;. Compárese, por ejemplo, la &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.212) &lt;/span&gt;legislación fabril inglesa de nuestros días con los estatutos del trabajo que rigieron Inglaterra desde el siglo XIV hasta la mitad del siglo XVIII. Mientras que las modernas leyes fabriles &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;acortan &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;obligatoriamente la jornada, estos estatutos tienden, por el contrario, a &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;alargarla&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="color: red;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="color: red; font-size: 12pt;"&gt;(pag.213)&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8686114783822675042-8946113899339833899?l=elcapitaldemarx.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/feeds/8946113899339833899/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/11/resumen-primer-tomo-seccion-tercera_09.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/8946113899339833899'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/8946113899339833899'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/11/resumen-primer-tomo-seccion-tercera_09.html' title='Resumen Primer tomo, sección tercera, Capitulo 8 ( V parte)'/><author><name>El capital de Marx</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10633261992113283749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-J6dN8OcYxkA/TkSvK8zV6aI/AAAAAAAAAAY/tnXYU0wFrOM/s220/marx.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8686114783822675042.post-6702937100958958815</id><published>2011-11-07T16:40:00.000-08:00</published><updated>2011-11-07T16:40:31.545-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='texto resumen.'/><title type='text'>Resumen Primer tomo, sección tercera, Capitulo 8 ( IV parte)</title><content type='html'>&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;4.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;&lt;b&gt;Trabajo diario nocturno. El sistema de turnos.&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;El capital constante, es decir, los medios de producción, no tienen, considerados desde el punto de vista&amp;nbsp; del proceso de &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;incrementación&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; del capital, más finalidad que absorber trabajo, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;absorbiendo&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; con cada gota de trabajo &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;una cantidad proporcional de trabajo excedente&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;. Mientras están inmóviles, su simple existencia implica una &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;pérdida negativa&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; para el capitalista, ya que durante el tiempo que permanecen inactivos representan un desembolso ocioso de este capital, y esta pérdida se convierte en positiva tan pronto como su paralización exige desembolsos adicionales para reanudar el trabajo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Prolongando la jornada de trabajo por encima de los límites del día natural, hasta invadir la noche, no se consigue más que un paliativo, sólo se logra apagar un poco la sed vampiresca de sangre de trabajo vivo que siente el capital. Por eso es algo inmanente a la producción capitalista la ambición de absorber trabajo durante las 24 horas del día.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Pero, como esto es físicamente imposible estrujando día y noche sin interrupción &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;las mismas&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; fuerzas de trabajo, para vencer este obstáculo físico no queda más camino que &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;relevar&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; las fuerzas de trabajo devoradas durante el día y durante la noche, relevo que admite diferentes métodos, pudiendo por ejemplo organizarse de tal modo, que una parte del personal trabaje una semana de día y otra de noche, etc.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Como es sabido, este &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;sistema de relevos&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; o &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;régimen de turnos&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; era el aplicado durante el período juvenil y próspero de la industria algodonera inglesa, entre otras, y es también el que florece actualmente en las hilanderías de algodón del departamento de Moscú.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Como &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;sistema&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;, este proceso de producción de 24 horas diarias sólo impera hoy en muchas ramas industriales inglesas todavía &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;libres&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;v.gr&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;., en los altos hornos, forjas, talleres de laminación y otras manufacturas de metales de Inglaterra, Gales y Escocia. En estas industrias, el proceso de trabajo no sólo abarca las 24 horas de los 6 días de labor, sino también, en su mayor parte, las 24 horas del domingo. El personal obrero está formado por hombres y mujeres, adultos y niños de ambos sexos.&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.200)&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Así, por ejemplo, en las ramas industriales que mencionábamos más arriba, ramas fatigosísimas, la jornada oficial de trabajo de cada obrero asciende por lo regular a 12 &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;horas&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;, diurnas&amp;nbsp; o nocturnas. Pero&amp;nbsp; el trabajo&amp;nbsp; extraordinario después de cubierta esta jor-nada es, en muchos casos, para decirlo con las palabras del informe oficial inglés, algo &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;verdaderamente espantoso&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; (“truly fearful ”). “Es humanamente imposible – dice el citado informe – concebir la masa de trabajo ejecutado, según testigos presenciales, por&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;muchachos de &lt;st1:metricconverter productid="9 a" w:st="on"&gt;9 a&lt;/st1:metricconverter&gt; 12 años, sin llegar a la irresistible conclusión de que este abuso de poder de padres y &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;patronos &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;no debe seguir siendo tolerado”.&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.201)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8686114783822675042-6702937100958958815?l=elcapitaldemarx.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/feeds/6702937100958958815/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/11/resumen-primer-tomo-seccion-tercera_07.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/6702937100958958815'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/6702937100958958815'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/11/resumen-primer-tomo-seccion-tercera_07.html' title='Resumen Primer tomo, sección tercera, Capitulo 8 ( IV parte)'/><author><name>El capital de Marx</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10633261992113283749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-J6dN8OcYxkA/TkSvK8zV6aI/AAAAAAAAAAY/tnXYU0wFrOM/s220/marx.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8686114783822675042.post-6593278234142012638</id><published>2011-11-04T08:35:00.000-07:00</published><updated>2011-11-04T08:35:22.540-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='AVISOS.'/><title type='text'>suspensión clase Sábado 5 de Noviembre.</title><content type='html'>Compañeros y compañeras:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sesión del Sábado 5 de Noviembre se suspende para el Sábado 12 de Noviembre a las 16:30 en la Casa FECH.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;saludos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8686114783822675042-6593278234142012638?l=elcapitaldemarx.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/feeds/6593278234142012638/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/11/suspension-clase-sabado-5-de-noviembre.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/6593278234142012638'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/6593278234142012638'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/11/suspension-clase-sabado-5-de-noviembre.html' title='suspensión clase Sábado 5 de Noviembre.'/><author><name>El capital de Marx</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10633261992113283749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-J6dN8OcYxkA/TkSvK8zV6aI/AAAAAAAAAAY/tnXYU0wFrOM/s220/marx.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8686114783822675042.post-4794090079403767657</id><published>2011-11-04T08:32:00.000-07:00</published><updated>2011-11-04T08:32:24.630-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='texto resumen.'/><title type='text'>Resumen Primer tomo, sección tercera, Capitulo 8 ( III parte)</title><content type='html'>&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;3.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;&lt;b&gt;Ramas industriales inglesas sin límite legal de explotación&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Hasta aquí, hemos observado el instinto de &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;prolongación de la jornada&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;, el hambre insaciable de trabajo excedente, en un terreno en que los abusos desmedidos, no sobre- pujados, como dice un economista burgués de Inglaterra, por las crueldades de los españoles contra los indios en América, obligaron por fin a atar el capital a las &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;cadenas de la ley&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Volvamos ahora la vista a algunas ramas de la producción en que el estrujamiento de la fuerza de trabajo del obrero se halla aún, o se hallaba hasta hace poco, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;libre&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; de toda traba.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;“ Presidiendo una asamblea, celebrada en el salón municipal de fiestas de Nottingham, el &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;14 de enero de 1860&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;, Mr. Broughton, un County Magistrate, declaró que en el sector de la población urbana que vivía de la fabricación de encajes reinaba un grado de tortura miseria y desconocido en el resto del mundo civilizado...A las &lt;st1:metricconverter productid="2, a" w:st="on"&gt;2,  a&lt;/st1:metricconverter&gt; las &lt;st1:metricconverter productid="3, a" w:st="on"&gt;3,  a&lt;/st1:metricconverter&gt; las 4 de la mañana, se sacan a la fuerza de sus sucias camas a niños de &lt;st1:metricconverter productid="9 a" w:st="on"&gt;9 a&lt;/st1:metricconverter&gt; 10 años, y se les obliga a trabajar para ganarse un mísero sustento hasta las 10, las 11 y las 12 de la noche, mientras su musculatura desaparece, su figura se va haciendo más y más raquítica, los rasgos de su cara se embotan y todo su ser adquiere un pétreo torpor, que con sólo contemplarlo hace temblar”.&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.188)&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;La &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;cerámica &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;( potterie ) de Staffordshire ha sido objeto de tres encuestas parlamentarias en el transcurso de los últimos 22 años. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Para nuestro objeto, bastará con tomar de los informes de 1860 y 1863 unas cuantas declaraciones testificales&amp;nbsp; de los propios niños explotados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Guillermo Wood, de 9 años, “ tenía 7 años y 10 meses cuando comencé a trabajar”. Se le dedicó desde el primer momento a “run moulds” ( es decir, a transportar al secadero las piezas acabadas y devolver al taller las formas vacías ). Entra todos los días, menos los domingos, a las 6 de la mañana y abandona el trabajo a las 9 de la noche aproximadamente. Resultado: ¡ 15 horas de trabajo diario para un niño de siete años !&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;J.Murray, de doce años declara: “ I run moulds and turn jigger ” ( darle a la rueda ) “Entro hacia las 6, y a veces hacia las 4 de la mañana. Ayer trabajé toda la noche, hasta las 8 de la mañana de hoy. No me metí a la cama desde la noche anterior. Conmigo, trabajaron toda la noche 8 ó 9 chicos más. Todos, menos uno, han vuelto a entrar al tra&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;bajo hoy por la mañana. A mí me pagan 3 chelines y 6 peniques a la semana. &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Cuando me quedo trabajando toda la noche, no cobro más&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;. Durante estas últimas semanas, he trabajado dos noches enteras.”&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.189)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;La manufactura de cerillas data de 1833, en que se inventó la aplicación del fósforo a la cerilla. A partir de 1845, esta industria comienza a propagarse rápidamente por Inglaterra, difundiéndose por los sectores más densos de población de Londres y por Manchester, Birmingham, Liverpool, Bristol, Norwich, Newcastle, Glasgow, etc., y con ella el trismo, enfermedad que un médico vienés descubre ya en 1845 como característica de los cerilleros. La mitad de los obreros de esta industria son niños menores de 13 años y jóvenes de menos de 18.&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.191)&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8686114783822675042-4794090079403767657?l=elcapitaldemarx.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/feeds/4794090079403767657/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/11/resumen-primer-tomo-seccion-tercera_04.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/4794090079403767657'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/4794090079403767657'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/11/resumen-primer-tomo-seccion-tercera_04.html' title='Resumen Primer tomo, sección tercera, Capitulo 8 ( III parte)'/><author><name>El capital de Marx</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10633261992113283749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-J6dN8OcYxkA/TkSvK8zV6aI/AAAAAAAAAAY/tnXYU0wFrOM/s220/marx.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8686114783822675042.post-481938601194134524</id><published>2011-11-03T06:33:00.000-07:00</published><updated>2011-11-03T06:33:01.923-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='texto resumen.'/><title type='text'>Resumen Primer tomo, sección tercera, Capitulo 8 ( II parte)</title><content type='html'>&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;&lt;b&gt;2.&amp;nbsp; El hambre de trabajo excedente. Fabricante y boyardo.&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;El &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;trabajo excedente&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; no fue inventado por el capital. Dondequiera que una parte de la sociedad posee el monopolio de los medios de pro-&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.180) &lt;/span&gt;ducción nos encontramos con el fenómeno de que el trabajador, libre o esclavizado, tiene que añadir al tiempo de trabajo necesario para poder vivir una cantidad de tiempo suplementario, durante el cual trabaja para producir los medios de vida destinados al propietario de los medios de producción, dando lo mismo que este propietario sea el...ateniense, el teócrata etrusco, el civis romanus, el barón normando, el esclavista norteamericano, el boyardo de Valaquia, el terrateniente moderno, o el capitalista.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Sin embargo, es evidente que en aquellas sociedades económicas en que no predomina el &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;valor de cambio&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;, sino el &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;valor de uso&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; del producto, el trabajo excedente&amp;nbsp; se haya circunscrito a un sector más o menos amplio de necesidades, sin que &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;del carácter mismo de la producción &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;brote un hambre insaciable de trabajo excedente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Por eso donde en &lt;st1:personname productid="la Antig￼edad" w:st="on"&gt;la Antigüedad&lt;/st1:personname&gt; se revela el más espantoso trabajo sobrante es allí donde se trata de producir el valor de cambio en su forma específica de dinero, es decir, en la producción de oro y plata. En estas ramas, la forma oficial del trabajo excedente son los trabajos forzados hasta la muerte. Para convencerse de ello, basta leer a Diodoro Sículo. Sin embargo, en el mundo antiguo, esto no pasa de ser excepcional. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Pero, tan pronto como los pueblos cuyo régimen de producción se venía desenvolviendo en las formas primitivas de la esclavitud, prestaciones de vasallaje, etc., se ven atraídos por el mercado mundial en que impera el régimen capitalista de producción y donde se impone a todo el interés de dar salida a los productos para el extranjero, los tormentos bárbaros de la esclavitud, de la servidumbre de la gleba, etc., se ven acrecentados por los tormentos civilizados del trabajo excedente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Por eso en los Estados norteamericanos del Sur el trabajo de los negros conservó cierto suave carácter patriarcal mientras la producción se circunscribía sustancialmente a las propias necesidades. Pero, tan pronto como la exportación de algodón pasó a ser un resorte vital para aquellos Estados, la explotación&amp;nbsp; intensiva del negro se convirtió en factor de un sistema calculado y calculador, llegando a darse casos de agotarse en siete años de trabajo la vida del trabajador.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Ahora, ya no se trataba de arrancarle una cierta cantidad de productos útiles. Ahora, todo giraba en torno a la &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;producción de plusvalía por la plus&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;-&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.181)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;valía&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;misma&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;. Y otro tanto aconteció con las &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;prestaciones de vasallaje&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;v.gr&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;. en los principados del Danubio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Ofrece especial interés comparar el hambre de plusvalía que impera en los principados del Danubio con la que reina en las fábricas inglesas, por una razón: porque en las &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;prestaciones de los vasallos&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; la &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;plusvalía &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;reviste forma &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;sustantiva&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; y tangible.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Supongamos que la jornada de trabajo abarca 6 horas de trabajo necesario y 6 horas de trabajo excedente. Tendremos que el obrero libre suministra al capitalista, al cabo de la semana, 6&amp;nbsp; x&amp;nbsp; 6, es decir, 36 horas de trabajo sobrante. Es lo mismo que si trabajase 3 días de la semana para sí mismo y 3 días gratis para el capitalista. Sólo que esto no se ve. El trabajo excedente y el trabajo necesario se confunden, formando un bloque. Podríamos, por tanto, expresar también esta proporción diciendo que de cada minuto de trabajo del obrero trabaja 30 segundos para sí y 30 segundos para el capitalista, y así sucesivamente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;En las &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;prestaciones&amp;nbsp; del&amp;nbsp; vasallo&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; las cosas se presentan de otro modo. El trabajo necesa&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;rio que realiza, por ejemplo, el campesino de &lt;st1:personname productid="la Valaquia" w:st="on"&gt;la Valaquia&lt;/st1:personname&gt; para poder vivir no se confunde &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;en el espacio&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; con el trabajo excedente que rinde para el boyardo. El primero lo realiza en su propia tierra, el segundo en la finca del señor. Las dos partes que integran el tiempo de trabajo adoptan, por tanto, una existencia &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;independiente&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;. Bajo la forma de &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;prestación de vasallaje&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;, el trabajo excedente aparece claramente desglosado del trabajo necesario.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Esta forma diversa de manifestarse no altera para nada, evidentemente, la proporción &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;cuantitativa&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; entre ambas clases de trabajo. Tres días de trabajo excedente a la semana siguen siendo, llámese prestación de vasallaje o trabajo asalariado, tres días de trabajo por los que el obrero no percibe equivalente alguno. Sin embargo, para el capitalista, el hambre de trabajo excedente se traduce en el &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;impulso desmedido de alargar la jornada de trabajo&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;, mientras que para el boyardo provoca, sencillamente, la codicia de aumentar los días de prestación.&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.182)&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8686114783822675042-481938601194134524?l=elcapitaldemarx.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/feeds/481938601194134524/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/11/resumen-primer-tomo-seccion-tercera_03.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/481938601194134524'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/481938601194134524'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/11/resumen-primer-tomo-seccion-tercera_03.html' title='Resumen Primer tomo, sección tercera, Capitulo 8 ( II parte)'/><author><name>El capital de Marx</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10633261992113283749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-J6dN8OcYxkA/TkSvK8zV6aI/AAAAAAAAAAY/tnXYU0wFrOM/s220/marx.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8686114783822675042.post-4889190861127849591</id><published>2011-11-02T06:26:00.000-07:00</published><updated>2011-11-02T06:26:30.265-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='texto resumen.'/><title type='text'>Resumen Primer tomo, sección tercera, Capitulo 8 ( I parte)</title><content type='html'>&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 14.0pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt;"&gt;CAPÍTULO VIII&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: center; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;st1:personname productid="LA JORNADA DE" w:st="on"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;LA JORNADA DE&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt; TRABAJO&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt; &lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;1.&amp;nbsp; Los límite de la jornada de trabajo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Para hacer nuestras deducciones, partíamos del supuesto de que la fuerza del trabajo se compra y se vende por su &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;valor&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;. Este valor se determina, como el de cualquier otra mercancía, por el tiempo de trabajo necesario para su producción. Por tanto, si la producción de los medios de vida del obrero, exige , un día con otro, 6 horas, deberá trabajar también 6 horas diarias por término medio, para producir su fuerza diaria de trabajo o reproducir&amp;nbsp; el valor obtenido con su venta. La &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;parte necesaria de su jornada&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;de trabajo&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; asciende, por tanto, a 6 horas y representa, como se ve, siempre y cuando que las demás condiciones no varíen,&amp;nbsp; una &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;magnitud determinada&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;. Pero esto no nos dice &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;por sí solo &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;cuál sea la &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;duración de la jornada de trabajo&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;.&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Supongamos que la línea &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;a------------b&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;representa la duración o longitud del tiempo de trabajo necesario, digamos 6 horas. Alargando en 1, 3 o 6 horas, etc., el trabajo representado por la línea &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;a--b&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;, obtenemos los tres esquemas siguientes:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;Jornada de trabajo&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; I&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; : &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;a------------b--c, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;Jornada de trabajo&amp;nbsp;&amp;nbsp; II&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; : &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;a------------b------c,&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;Jornada de trabajo&amp;nbsp; III&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; : &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;a------------b------------c,&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Que representan tres distintas jornadas de trabajo de 7, 9 y 12 horas, respectivamente. La línea de prolongación &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;b—c&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; representa la longitud del trabajo excedente . Como la jornada de trabajo es = &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;a b + b c&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;, o sea&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;a b / b c&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;&amp;nbsp; varía al variar la magnitud variable&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;b c&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;. Las variaciones de ésta pueden medirse&amp;nbsp; siempre por comparación con la magnitud constante &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;a b&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;En la jornada de trabajo &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;I&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;, la proporción es de &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;1 / 6&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;, en la jornada de trabajo &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;II&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; de &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;3 / 6&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;, en la jornada de trabajo &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;III&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; de &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;6 / 6&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;. Además, como la razón &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;tiempo de trabajo excedente / tiempo de trabajo necesario&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; determina la cuota de plusvalía para obtener ésta no hay más que establecer aquella proporción.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Así, ateniéndonos a nuestro ejemplo, la cuota de plusvalía es, en las tres jornadas de trabajo a que aludimos, del 16,66%, el 50%&amp;nbsp; y el 100% respectivamente. En cambio, la &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;cuota de plusvalía&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; por sí sola no nos diría jamás &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;la duración de la jornada de trabajo&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;. Así, por ejemplo, aún siendo del 100% la cuota de plusvalía, la jornada de trabajo podría ser de 10 o de 12 o más horas. Aquélla nos indicaría únicamente que las dos partes integrantes de la jornada de trabajo, el trabajo necesario y el trabajo excedente, eran iguales entre sí, pero no nos diría la &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;magnitud&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; de cada una de ellas.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="color: red;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="color: red; font-size: 12pt;"&gt;(pag.177)&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;La jornada de trabajo no representa, por tanto, una &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;magnitud &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;constante, sino &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;variable&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;. Una de las&amp;nbsp; dos&amp;nbsp; partes que la integran&amp;nbsp; se halla&amp;nbsp; condicionada&amp;nbsp; por&amp;nbsp; el&amp;nbsp; tiempo de trabajo requerido para la reproducción continua del propio obrero, pero su duración total cambia al cambiar la longitud o duración del trabajo excedente. Es decir, que la jornada de trabajo es susceptible de determinación, pero no constituye de suyo un factor deter-minado. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Pero, aun no siendo una magnitud fija, sino variable, es lo cierto que la jornada de trabajo sólo puede oscilar &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;dentro de ciertos límites&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;. Nos encontramos, sin embargo, con que su &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;límite mínimo&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; es indeterminable. Claro está que reduciendo a 0 la línea de prolongación &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;b c &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;,&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;o sea el trabajo excedente&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;obtenemos un límite mínimo, a saber: la parte del día que el obrero tiene forzosamente que trabajar para vivir. Pero, dentro del régimen capitalista de producción, el trabajo necesario forma siempre, quiérase o no, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;una&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; parte de la jornada de trabajo, que jamás se reduce ni puede reducirse a este mínimum. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;En cambio, la jornada de trabajo tropieza con un &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;límite máximo&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;, del cual no puede pasar. Este límite máximo se determina de un doble modo. De una parte, por la &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;limitación física de la fuerza de trabajo&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;. Durante un día natural de 24 horas, el hombre sólo puede desplegar una determinada cantidad de fuerzas. Un caballo, por ejemplo, sólo puede trabajar, un día con otro, 8 horas. Durante una parte del día, las energías necesitan descansar, dormir; otra parte del día la dedica el hombre forzosamente a satisfacer otras necesidades físicas, a alimentarse, a lavarse, a vestirse, etc. Aparte de este &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;límite puramente&amp;nbsp; físico&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;, la prolongación de la jornada tropieza con ciertas &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;fronteras de carácter moral&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;. El obrero necesita una parte del tiempo para satisfacer necesidades espirituales y sociales cuyo número y extensión dependen del nivel general de cultura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Como vemos, las oscilaciones de la jornada de trabajo se contienen dentro de límites físicos y sociales. Pero, unos y otros tienen un carácter muy elástico y dejan el más amplio margen. Así se explica que nos encontremos con jornadas de trabajo de 8, 10, 12, 14, 16 y 18 horas, es decir, de las más variada duración.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;El capitalista compra la fuerza de trabajo por su &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;valor diario&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;. Le pertenece, pues, su &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;valor de uso&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; durante una jornada, y con él, el derecho a hacer trabajar al obrero a su servicio durante un día. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Pero, ¿ &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;qué se entiende por un día de trabajo&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; ? Menos, desde luego, de un día natural.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Cómo cuánto menos? El capitalista tiene sus ideas propias en cuanto a esta &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;última Thule&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;, a esta &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;frontera necesaria de la jornada de trabajo&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;. Como capitalista, él no es más que el capital personificado. Su &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.178) &lt;/span&gt;alma es el alma del capital. Y el capital no tiene más que un instinto vital: el instinto de acrecentarse, de crear plusvalía, de absorber, con su parte &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;constante&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;, los medios de producción, la mayor masa posible de trabajo excedente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;El capital es trabajo muerto que no sabe alimentarse, como los vampiros, más que chupando trabajo vivo, y que vive más cuanto más trabajo vivo chupa. El tiempo durante el cual trabaja el obrero es el tiempo durante el que el capitalista &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;consume&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; la fuerza de trabajo que compró. Y el obrero que emplea para sí su tiempo disponible roba al capitalista.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;El capitalista se acoge, pues, a la ley del cambio de mercancías. Su afán, como el de todo comprador, es sacar el mayor provecho posible del valor de uso de su mercancía. Pero, de pronto, se alza la voz del obrero, que había enmudecido en medio del tráfago del proceso de producción.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;La mercancía que te he vendido, dice esta voz, se distingue de la chusma de las otras mercancías en que su uso &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;crea valor&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;, más valor del que costó. Por eso, y no por otra cosa, fue por lo que tú la compraste. Lo que para ti es explotación&amp;nbsp; de un capital, es para mi estrujamiento de energías. Para ti y para mí no rige en el mercado más ley que la del&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 16px;"&gt;cambio de mercancías. Y el consumo de la mercancía no pertenece al vendedor que se desprende de ella, sino al comprador que la adquiere. El uso de mi fuerza diaria de trabajo te pertenece, por tanto, a ti. Pero hay algo más, y es que el precio diario de venta abonado por ella tiene que permitirme a mí reproducirla diariamente, para poder venderla de nuevo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Prescindiendo del desgaste natural que lleva consigo la vejez, etc., yo, obrero, tengo que levantarme mañana en condiciones de poder trabajar en el mismo estado normal de fuerza, salud y diligencia que hoy. Tú me predicas a todas horas el evangelio del “ahorro” y la “abstención”. Perfectamente. De aquí en adelante, voy a administrar mi única riqueza, la fuerza de trabajo, como un hombre ahorrativo, absteniéndome de toda necia disipación. En lo sucesivo, me limitaré a poner en movimiento, en acción, la cantidad de energía estrictamente necesaria para no rebasar su duración normal y su desarrollo sano. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Alargando desmedidamente la jornada de trabajo, puedes arrancarme en &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;un solo día&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; una cantidad de energía superior a la que yo alcanzo a reponer en tres. Por este camino, lo que tú ganas en trabajo lo pierdo yo en sustancia energética. Una cosa &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.179) &lt;/span&gt;es &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;usar &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;mi fuerza de trabajo y otra muy distinta &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;desfalcarla&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Calculando que el período normal de vida de un obrero medio que trabaje racionalmente es de 30 años, tendremos que el valor de mi fuerza de trabajo, que tú me abonas un día con otro, representa&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;1&amp;nbsp; / 365 x 30, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;o sea &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;1 / 10950&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; de su valor total. Pero si dejo que la consumas en 10 años y me abones &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;1 / 10950&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; en vez de &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;1 / 3650&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; de su valor total, resultará que sólo me pagas &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;1 / 3&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; de su valor diario, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;robándome&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;, por tanto, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;2 / 3&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; diarios del valor de mi mercancía. Es como si me pagases la fuerza de trabajo de un día, empleando la de tres. Y esto va contra nuestro contrato y contra la ley del cambio de mercancías. Por eso exijo una jornada de trabajo de duración &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;normal&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;, y al hacerlo, sé que no tengo que apelar a tu corazón, pues en materia de dinero los sentimientos salen sobrando. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Podrás ser un ciudadano modelo, pertenecer acaso a &lt;st1:personname productid="la Liga" w:st="on"&gt;la Liga&lt;/st1:personname&gt; de protección de los animales y hasta vivir con olor a santidad, pero ese &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;objeto&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; a quien representas frente mí no encierra en su pecho un corazón. Lo que parece palpitar en él son &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;los latidos del mío&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;. Exijo, pues, la &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;jornada normal de trabajo&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;, y al hacerlo, no hago más que exigir el &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;valor&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; de mi mercancía, como todo comprador.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Como se ve, fuera de límites muy elásticos, la ley del cambio de mercancías no traza directamente un límite a la jornada de trabajo. Pugnando por alargar todo lo posible la jornada de trabajo, llegando incluso, si puede, a convertir &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;una&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; jornada de trabajo en dos, el capitalista afirma sus derechos de comprador, y, al luchar por reducir a una determinada magnitud normal la jornada de trabajo, el obrero reivindica sus derechos de vendedor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Nos encontramos, pues, ante una &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;antinomia&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;, ante dos derechos encontrados, sancionados y acuñados ambos por la ley que rige el cambio de mercancías.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Entre derechos iguales y contrarios, decide la &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;fuerza&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;Por eso, en la historia de la producción capitalista, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;la reglamentación de la jornada de trabajo&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; se nos revela como una &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;lucha&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt; que se libra &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;en torno a los límites de la jornada&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;; lucha ventilada entre el capitalista universal, o sea, la &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;clase capitalista&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;, de un lado, y de otro el obrero universal, o sea, la &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12.0pt;"&gt;clase obrera&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 12pt;"&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8686114783822675042-4889190861127849591?l=elcapitaldemarx.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/feeds/4889190861127849591/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/11/resumen-primer-tomo-seccion-tercera_02.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/4889190861127849591'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/4889190861127849591'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/11/resumen-primer-tomo-seccion-tercera_02.html' title='Resumen Primer tomo, sección tercera, Capitulo 8 ( I parte)'/><author><name>El capital de Marx</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10633261992113283749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-J6dN8OcYxkA/TkSvK8zV6aI/AAAAAAAAAAY/tnXYU0wFrOM/s220/marx.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8686114783822675042.post-4420503326696982028</id><published>2011-11-01T08:27:00.000-07:00</published><updated>2011-11-01T08:27:22.485-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='texto resumen.'/><title type='text'>Resumen Primer tomo, sección tercera, Capitulo 7 ( II parte, final)</title><content type='html'>&lt;div align="center" class="MsoBodyText" style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;2.&amp;nbsp; Examen del valor del producto en las partes proporcionales de éste.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Volvamos al ejemplo a la luz del cual veíamos cómo se las arregla el capitalista para convertir el dinero en capital. El &lt;b&gt;trabajo necesario&lt;/b&gt; de su hilandero representaba 6 horas, el &lt;b&gt;trabajo excedente&lt;/b&gt; otras 6; el grado de explotación de la fuerza de trabajo era, por tanto, del 100%.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El producto de esta jornada de trabajo de doce horas son &lt;st1:metricconverter productid="20 libras" w:st="on"&gt;20 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; de hilado, con un valor de 30 chelines. Nada menos que &lt;b&gt;8&lt;/b&gt; / &lt;b&gt;10&lt;/b&gt; de este valor del hilo ( 24 chelines ) están formadas por el valor de los medios de producción absorbidos, valor que se limita a reaparecer en el del pro-&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.167)&lt;/span&gt;ducto (&amp;nbsp; &lt;st1:metricconverter productid="20 libras" w:st="on"&gt;20 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; de algodón, 20 chelines; husos, etc., 4 chelines ), es decir, constituyen el capital constante. Los &lt;b&gt;2&lt;/b&gt; / &lt;b&gt;10&lt;/b&gt; restantes son el valor nuevo&amp;nbsp; de 6 chelines creado durante el proceso de la hilatura, de los cuales la mitad&amp;nbsp;&amp;nbsp; 71.-&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;viene a reponer el valor diario adelantado por la fuerza de trabajo, o sea el capital variable, y la otra mitad constituye la plusvalía, representada por 2 chelines.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Por tanto, el valor global de las &lt;st1:metricconverter productid="20 libras" w:st="on"&gt;20 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; de hilo se descompone del modo siguiente:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;Valor del hilo, 30 chelines = 24 chelines ( &lt;b&gt;c&lt;/b&gt; ) + 3 chelines ( &lt;b&gt;v&lt;/b&gt; ) + 3 chelines ( &lt;b&gt;p&lt;/b&gt; ).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Como este valor global aparece materializado en el producto global de las &lt;st1:metricconverter productid="20 libras" w:st="on"&gt;20 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; de hilado, los diversos elementos de valor que lo integran tienen necesariamente que hallarse contenidos también en partes proporcionales del producto. &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.168)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoBodyText" style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;3.&amp;nbsp; La “hora final” de Senior&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="color: red;"&gt;(pags.170-175)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoBodyText" style="margin-left: 36.0pt; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 36.0pt; text-align: center; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;4.&lt;span style="font: 7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El producto excedente&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;La parte del producto ( &lt;b&gt;1 &lt;/b&gt;/ &lt;b&gt;10 &lt;/b&gt;de &lt;st1:metricconverter productid="20 libras" w:st="on"&gt;20 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; de hilo, o sean &lt;st1:metricconverter productid="2 libras" w:st="on"&gt;2 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; de hilo, en el ejemplo que poníamos bajo el epígrafe 2 ) en que se materializa la plusvalía, es lo que llamamos nosotros producto excedente ( surplus product, produit net ). Y así como la &lt;b&gt;cuota de plusvalía&lt;/b&gt; se determina, no por su proporción con la suma total, sino con la parte variable del capital, la &lt;b&gt;magnitud del producto excedente&lt;/b&gt;&amp;nbsp; no se mide por la proporción que guarda con el resto del producto total, sino por la que guarda con aquella parte del producto en que toma cuerpo el trabajo necesario. Y como la producción de plusvalía es la finalidad propulsora de la producción capitalista, el nivel de la riqueza no se gradúa por la magnitud absoluta de lo producido, sino por la magnitud relativa del producto excedente. &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.175)&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;La suma del trabajo necesario y del trabajo excedente&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;, del espacio de tiempo en que el obrero repone el valor de su fuerza de trabajo y aquel en que produce la plusvalía, forma la &lt;b&gt;magnitud absoluta&lt;/b&gt; de su tiempo de trabajo, o sea la &lt;b&gt;jornada de trabajo&lt;/b&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ( &lt;b&gt;working day&lt;/b&gt; ). &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.176)&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8686114783822675042-4420503326696982028?l=elcapitaldemarx.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/feeds/4420503326696982028/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/11/resumen-primer-tomo-seccion-tercera.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/4420503326696982028'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/4420503326696982028'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/11/resumen-primer-tomo-seccion-tercera.html' title='Resumen Primer tomo, sección tercera, Capitulo 7 ( II parte, final)'/><author><name>El capital de Marx</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10633261992113283749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-J6dN8OcYxkA/TkSvK8zV6aI/AAAAAAAAAAY/tnXYU0wFrOM/s220/marx.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8686114783822675042.post-6334062388460343177</id><published>2011-10-27T07:27:00.000-07:00</published><updated>2011-10-27T07:28:55.145-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='texto resumen.'/><title type='text'>Resumen Primer tomo, sección tercera, Capitulo 7 ( I parte )</title><content type='html'>&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;CAPÍTULO VII&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: center; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoSubtitle" style="text-align: center;"&gt;&lt;st1:personname productid="LA CUOTA DE" w:st="on"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;LA CUOTA DE&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt; PLUSVALÍA&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;ol start="1" style="margin-top: 0cm;" type="1"&gt;&lt;li class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-list: l0 level1 lfo1; mso-pagination: none; tab-stops: list 36.0pt; text-align: center; text-autospace: none;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Grado de explotación de la fuerza de      trabajo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;La &lt;b&gt;plusvalía&lt;/b&gt; que el capital desembolsado &lt;b&gt;C &lt;/b&gt;arroja en el proceso de producción, o sea, la &lt;b&gt;valorización&lt;/b&gt; del valor del capital desembolsado &lt;b&gt;C&lt;/b&gt;, se presenta a primera vista como el &lt;b&gt;remanente del valor del producto sobre la suma del valor de sus elementos de producción&lt;/b&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El capital &lt;b&gt;C&lt;/b&gt; se descompone en dos partes: una suma de dinero, &lt;b&gt;c&lt;/b&gt;, invertida en medios de producción, y otra suma de dinero,&amp;nbsp; &lt;b&gt;v&lt;/b&gt;, invertida en fuerza de trabajo;&amp;nbsp; &lt;b&gt;c&lt;/b&gt; representa la parte de valor convertida en capital &lt;b&gt;constante&lt;/b&gt;, &lt;b&gt;v&lt;/b&gt;, la que se convierte en capital &lt;b&gt;variable&lt;/b&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Al comenzar el proceso, &lt;b&gt;C&lt;/b&gt; es, por tanto = &lt;b&gt;c&lt;/b&gt; + &lt;b&gt;v&lt;/b&gt;, por ejemplo, el capital de &lt;st1:metricconverter productid="500 libras" w:st="on"&gt;500 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; esterlinas desembolsado = &lt;st1:metricconverter productid="410 libras" w:st="on"&gt;410  libras&lt;/st1:metricconverter&gt; esterlinas ( &lt;b&gt;c&lt;/b&gt; ) + &lt;st1:metricconverter productid="90 libras" w:st="on"&gt;90 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; esterlinas ( &lt;b&gt;v&lt;/b&gt; ).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Al terminar el proceso de producción, brota una mercancía cuyo valor es = ( &lt;b&gt;c &lt;/b&gt;+ &lt;b&gt;v&lt;/b&gt; ) + &lt;b&gt;p&lt;/b&gt;, representando &lt;b&gt;p&lt;/b&gt; la plusvalía: así, por ejemplo, &lt;st1:metricconverter productid="410 libras" w:st="on"&gt;410 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; esterlinas ( &lt;b&gt;c&lt;/b&gt; ) + &lt;st1:metricconverter productid="90 libras" w:st="on"&gt;90 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; esterlinas ( &lt;b&gt;v&lt;/b&gt; )&amp;nbsp; +&amp;nbsp; &lt;st1:metricconverter productid="90 libras" w:st="on"&gt;90 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; esterlinas ( &lt;b&gt;p&lt;/b&gt; ).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El capital primitivo &lt;b&gt;C&lt;/b&gt; se ha convertido en &lt;b&gt;C´&lt;/b&gt;, de &lt;st1:metricconverter productid="500 libras" w:st="on"&gt;500 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; esterlinas en 590. La diferencia entre ambas cantidades es = &lt;b&gt;p&lt;/b&gt;, representa una plusvalía de 90.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Como el &lt;b&gt;valor de los elementos de producción&lt;/b&gt; es igual al &lt;b&gt;valor del capital desembolsado&lt;/b&gt;, resulta en realidad una redundancia decir que el remanente del producto sobre el valor del sus elementos de producción equivale a la valorización del capital desembolsado, o sea, a la plusvalía obtenida &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Sin embargo, esta redundancia merece ser analizada un poco detenidamente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Lo que se compara con el valor del producto es el valor de los elementos de producción &lt;b&gt;absorbidos para crearlo&lt;/b&gt;. Ahora bien; hemos visto que&amp;nbsp; la parte del capital &lt;b&gt;constante empleado&lt;/b&gt; que se invierte en medios de trabajo no transfiere al producto más que un fragmento de su valor, mientras que el resto persiste bajo la forma en que existía con anterioridad. Como esta parte no desempeña ningún papel en el proceso de &lt;b&gt;creación de valor, prescindimos&lt;/b&gt; de ella. Nuestros cálculos no variarán en lo más mínimo por tomarla en consideración. Supongamos que &lt;b&gt;c&lt;/b&gt; = &lt;st1:metricconverter productid="410 libras" w:st="on"&gt;410 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; esterlinas representa materias primas por valor de &lt;st1:metricconverter productid="312 libras" w:st="on"&gt;312 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; esterlinas, materias auxiliares por valor de &lt;st1:metricconverter productid="44 libras" w:st="on"&gt;44 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; esterlinas y &lt;st1:metricconverter productid="54 libras" w:st="on"&gt;54 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; esterlinas por la maquinaria que se &lt;b&gt;desgasta&lt;/b&gt; en el proceso, asignando a la maquinaria &lt;b&gt;empleada&lt;/b&gt; un valor de &lt;st1:metricconverter productid="1054 libras" w:st="on"&gt;1054 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; esterlinas. Como valor &lt;b&gt;desembolsado&lt;/b&gt; para crear el producto, sólo incluimos en nuestros cálculos las &lt;st1:metricconverter productid="54 libras" w:st="on"&gt;54 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; esterlinas que la maquinaria &lt;b&gt;pierde&lt;/b&gt; por su funcionamiento y que transfiere, por tanto, al producto.&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.160)&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Por consiguiente...entendemos siempre por capital &lt;b&gt;constante&lt;/b&gt; desembolsado para la producción del &lt;b&gt;valor&lt;/b&gt;, solamente &lt;b&gt;el de los medios de producción absorbidos para producirlo&lt;/b&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Sabemos ya, en efecto, que la &lt;b&gt;plusvalía&lt;/b&gt; no es más que el resultado de los &lt;b&gt;cambios de valor&lt;/b&gt; que se operan en &lt;b&gt;v&lt;/b&gt;,&amp;nbsp; es decir, en la parte&amp;nbsp; del capital invertida en fuerza de trabajo;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;que, por tanto, &lt;b&gt;v + p&lt;/b&gt; = &lt;b&gt;v + &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;b&gt;Δ v &lt;/b&gt;&amp;nbsp;( &lt;b&gt;v&lt;/b&gt; más &lt;span lang="ES-CL"&gt;incremento de &lt;b&gt;v&lt;/b&gt; ). Lo que ocurre es que los &lt;b&gt;cambios reales de valor&lt;/b&gt; y la &lt;b&gt;proporción &lt;/b&gt;en que el valor cambia aparecen oscurecidos por el hecho de que, al &lt;b&gt;crecer la parte variable&lt;/b&gt;, &lt;b&gt;crece también el capital total desembolsado&lt;/b&gt;. De 500 se convierte en 590. Para analizar el proceso en toda su pureza hay que prescindir, pues de aquella parte del valor del producto en que el valor del capital constante se limita a reaparece, ci-&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.161)&lt;/span&gt;frando por consiguiente en 0 el capital constante y aplicando así una ley matemática, que consiste en operar con magnitudes variables y constantes, de tal modo que éstas sólo se relacionan con aquellas por medio de una suma o de una sustracción.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Cierto es que no sólo tiene una gran importancia económica la relación entre la plusvalía y la parte de capital de que brota directamente y cuyos &lt;b&gt;cambios de valor&lt;/b&gt; expresa, sino también su relación con &lt;b&gt;el capital total&lt;/b&gt; desembolsado. Por eso estudiamos detenidamente esta relación en el libro tercero de nuestra obra. Para valorizar una parte del capital invirtiéndola en fuerza de trabajo, no hay más remedio que invertir otra parte en medios de producción. Para que el capital variable funcione, tiene necesariamente que &lt;b&gt;desembolsarse&lt;/b&gt; capital constante en las proporciones adecuadas, según el carácter técnico concreto del &lt;b&gt;proceso de trabajo&lt;/b&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Sin embargo, el hecho de que para operar un proceso químico hagan falta retortas y otros recipientes, no quiere decir que no podamos prescindir de estos recipientes en el análisis del proceso.&lt;span style="color: red;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Si se trata de estudiar la creación y los cambios de valor por sí &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.162) &lt;/span&gt;mismos, es decir, en toda su &lt;b&gt;pureza&lt;/b&gt;, los medios de producción, o sean, las formas materiales en que toma cuerpo el capital constante, se limitan a suministrarnos la materia en que se plasma la fuerza fluida, creadora de valor; por tanto, la &lt;b&gt;naturaleza&lt;/b&gt; de esta materia, sea algodón o hierro, es indiferente. Asímismo es indiferente su &lt;b&gt;valor&lt;/b&gt;. Basta con que exista en proporciones suficientes para poder absorber la cantidad de trabajo que ha de desplegarse durante el proceso de producción. Siempre y cuando que esas proporciones existan, su valor puede crecer o disminuir, o puede incluso carecer en absoluto de valor, como la tierra y el mar, sin que ello afecte para nada al proceso de creación del valor y de sus cambios.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Teniendo en cuenta esto, comenzamos reduciendo a 0 el capital constante. De este modo, el capital desembolsado se reduce de &lt;b&gt;c + v&lt;/b&gt;&amp;nbsp; a &lt;b&gt;v&lt;/b&gt;, y el valor del producto de&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ( &lt;b&gt;c + v&lt;/b&gt; ) + &lt;b&gt;p&lt;/b&gt; al producto del valor &lt;b&gt;v + p&lt;/b&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Suponiendo que el producto del valor sea = &lt;st1:metricconverter productid="180 libras" w:st="on"&gt;180 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; esterlinas, en las que se materializa el trabajo desplegado durante todo el proceso de producción, tendremos que deducir el valor del capital variable = &lt;st1:metricconverter productid="90 libras" w:st="on"&gt;90 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; esterlinas para obtener la plusvalía = &lt;st1:metricconverter productid="90 libras" w:st="on"&gt;90  libras&lt;/st1:metricconverter&gt; esterlinas. La cifra de &lt;st1:metricconverter productid="90 libras" w:st="on"&gt;90 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; esterlinas = &lt;b&gt;p&lt;/b&gt; expresa aquí la &lt;b&gt;magnitud absoluta&lt;/b&gt; de la plusvalía creada. Su &lt;b&gt;magnitud proporcional&lt;/b&gt;, o sea la proporción en que ha valorizado el capital variable, depende, evidentemente, de la razón entre la plusvalía y el capital variable, expresándose en la fórmula &lt;b&gt;p / v &lt;/b&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;En nuestro ejemplo anterior será, por tanto, de &lt;b&gt;90 / 90 = 100%.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Esta valorización proporcional del capital variable o esta magnitud proporcional de la plusvalía es lo que yo llamo &lt;b&gt;cuota de plusvalía&lt;/b&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Veíamos más arriba que, &lt;b&gt;durante una etapa del proceso de trabajo&lt;/b&gt;, el obrero se limi-ta a &lt;b&gt;producir&lt;/b&gt; el valor de su fuerza de trabajo, es decir el valor de sus medios de subsis&lt;/span&gt;tencia. Pero, como se desenvuelve en un régimen basado en la división social del trabajo, no produce sus medios de subsistencia directamente, sino en forma de&amp;nbsp; una mercancía especial, hilo por ejemplo, es decir, en forma de un &lt;b&gt;valor igual al valor de sus medios de subsistencia&lt;/b&gt; o al dinero con que los compra.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;La &lt;b&gt;parte de la jornada de trabajo&lt;/b&gt; dedicada a esto será mayor o menor según el valor normal de sus medios diarios de subsistencia, o, lo que es lo mismo, según el tiempo que necesite, un día con otro, para su producción. Si el valor de sus medios diarios de subsistencia viene a representar una media de 6 horas de trabajo materializadas, el obrero deberá trabajar un promedio de 6 horas diarias para producir ese valor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Si no &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.163)&lt;/span&gt; trabajase para el capitalista sino para sí, como productor independiente, tendría forzosamente que trabajar, suponiendo que las demás condiciones no variasen, &lt;b&gt;la misma parte alícuota de la jornada&lt;/b&gt;...para producir el &lt;b&gt;valor de su&amp;nbsp; fuerza de trabajo&lt;/b&gt;, y obteniendo con él los medios de subsistencia necesarios para su propia conservación y reproducción.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Pero, como durante la parte de la jornada en que produce el valor diario de su fuerza de trabajo, digamos 3 chelines, no hace más que producir un &lt;b&gt;equivalente&lt;/b&gt; del valor ya abonado a cambio de ella por el capitalista; como por tanto, al crear este nuevo valor, no hace más que &lt;b&gt;reponer el valor del capital variable desembolsado&lt;/b&gt;, esta producción de valor presenta el carácter de una mera reproducción.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;La parte de la jornada de trabajo en que se opera esta reproducción es la que yo llamo &lt;b&gt;tiempo de trabajo necesario&lt;/b&gt;, dando el nombre de &lt;b&gt;trabajo necesario&lt;/b&gt; al desplegado durante ella. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Necesario para el obrero, puesto que es independiente de la forma social de su trabajo. Y necesario para el capital y su mundo, que no podría existir sin la existencia constante del obrero.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;La segunda etapa del proceso de trabajo, en que el obrero rebasa las fronteras del trabajo necesario, le cuesta, evidentemente, trabajo, supone fuerza de trabajo desplegada, pero &lt;b&gt;no crea valor&lt;/b&gt; alguno para él. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Crea la &lt;b&gt;plusvalía&lt;/b&gt;, que sonríe al capitalista con todo el encanto de algo que brotase de la nada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Esta parte de la jornada de trabajo es la que yo llamo &lt;b&gt;tiempo de trabajo excedente&lt;/b&gt;, dando el nombre de &lt;b&gt;trabajo excedente&lt;/b&gt; ( &lt;b&gt;surplus labour&lt;/b&gt; )&amp;nbsp; al trabajo desplegado en ella.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Y, del mismo modo que para tener conciencia de lo que es el &lt;b&gt;valor en general&lt;/b&gt; hay que concebirlo como una simple &lt;b&gt;materialización de tiempo de trabajo&lt;/b&gt;, como trabajo materializado pura y simplemente, para tener conciencia de lo que es la &lt;b&gt;plusvalía&lt;/b&gt;, se la ha de concebir como una simple &lt;b&gt;materialización de tiempo de trabajo excedente&lt;/b&gt;, como trabajo excedente materializado pura y simplemente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Lo único que distingue unos de otros los tipos económicos de&amp;nbsp; sociedad, &lt;b&gt;v.gr&lt;/b&gt;., la sociedad de la esclavitud de la del trabajo asalariado, es la &lt;b&gt;forma &lt;/b&gt;en que ese trabajo excedente le es arrancado al productor inmediato, al obrero. &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.164)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Como el valor del capital variable = al valor de la fuerza de trabajo comprada por él, y el valor de ésta determina la parte necesaria de la jornada de trabajo, y a su vez la plusvalía está determinada por la parte restante de esta jornada de trabajo, resulta que &lt;b&gt;la plusvalía guarda con el capital variable la misma relación que el trabajo excedente&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;con el trabajo necesario&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;, por donde la cuota de plusvalía,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;b&gt;p / v&lt;/b&gt; = trabajo excedente / trabajo necesario.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Ambas razones expresan la misma relación, aunque en distinta forma: la primera, en forma de trabajo materializado, la segunda en forma de trabajo fluido.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;La cuota de plusvalía&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt; es, por tanto, la expresión exacta&amp;nbsp; del &lt;b&gt;grado de explotación&amp;nbsp; de la fuerza de trabajo por el capital&lt;/b&gt;, o del obrero por el capitalista.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;En nuestro ejemplo, el valor del producto era =&amp;nbsp; &lt;st1:metricconverter productid="490 libras" w:st="on"&gt;490 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; esterlinas ( &lt;b&gt;c &lt;/b&gt;) + &lt;st1:metricconverter productid="90 libras" w:st="on"&gt;90 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; esterlinas ( &lt;b&gt;v &lt;/b&gt;) + &lt;st1:metricconverter productid="90 libras" w:st="on"&gt;90  libras&lt;/st1:metricconverter&gt; esterlinas (&lt;b&gt; p&lt;/b&gt; ), y el capital desembolsado = &lt;st1:metricconverter productid="500 libras" w:st="on"&gt;500 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; esterlinas. Como la plusvalía, aquí, es = 90 y el capital desembolsado = 500, procediendo por la vía acostumbrada de cálculo llegaríamos al resultado de que la cuota de plusvalía ( que se confunde con la &lt;b&gt;cuota de ganancia&lt;/b&gt; ) es = 18%, porcentaje cuya pequeñez emocionaría a Mr. Carey y a otros armonicistas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Pero, no hay tal. La cuota de plusvalía no es = &lt;b&gt;p / C&lt;/b&gt; o&amp;nbsp; &lt;b&gt;p / c+v&lt;/b&gt;, sino = &lt;b&gt;p / v&lt;/b&gt;; no es, por tanto, 90 / 500, sino 90 / 90, o sea, del 100%, es decir, más del quíntuplo del grado &lt;b&gt;aparente&lt;/b&gt; de explotación.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Así, pues, aunque no conozcamos, en el caso concreto, la &lt;b&gt;duración absoluta de la jornada de trabajo&lt;/b&gt;, ni el período del proceso de trabajo ( días, semanas, etc. ), ni conozcamos tampoco, finalmente, el número de obreros que el capital variable de &lt;st1:metricconverter productid="90 libras" w:st="on"&gt;90 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; esterlinas pone en acción simultáneamente, la cuota de plusvalía&amp;nbsp; &lt;b&gt;p / v&lt;/b&gt;&amp;nbsp; nos revela con toda precisión, por su conversibilidad en&amp;nbsp; &lt;b&gt;trabajo excedente / trabajo necesario&lt;/b&gt;, la proporción que media entre las dos partes integrantes de la jornada de trabajo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Esta proporción es del 100%. Es decir, que el obrero trabaja la mitad de la jornada para sí y la otra mitad para el capitalista. &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.165)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El método para calcular la cuota de plusvalía es, pues, concisamente expuesto, éste: se toma el &lt;b&gt;valor total del producto&lt;/b&gt; y se reduce a cero el &lt;b&gt;valor del capital constante&lt;/b&gt;, que no hace más que reaparecer en él. La suma de valor restante es el único producto de valor realmente creado en el proceso de producción de la mercancía. Fijada la plusvalía, la deducimos de este producto de valor para encontrar el capital variable. Si, conociendo éste, deseamos fijar la plusvalía, se procede a la inversa. Encontrados ambos factores, no queda más que la operación final: calcular la relación entre la plusvalía&amp;nbsp; y el capital variable,&amp;nbsp; &lt;b&gt;p&amp;nbsp; /&amp;nbsp; v&lt;/b&gt; .&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.166)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8686114783822675042-6334062388460343177?l=elcapitaldemarx.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/feeds/6334062388460343177/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/10/resumen-primer-tomo-seccion-tercera_27.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/6334062388460343177'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/6334062388460343177'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/10/resumen-primer-tomo-seccion-tercera_27.html' title='Resumen Primer tomo, sección tercera, Capitulo 7 ( I parte )'/><author><name>El capital de Marx</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10633261992113283749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-J6dN8OcYxkA/TkSvK8zV6aI/AAAAAAAAAAY/tnXYU0wFrOM/s220/marx.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8686114783822675042.post-8630713021200669169</id><published>2011-10-26T20:09:00.001-07:00</published><updated>2011-10-26T20:09:14.157-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='AVISOS.'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: #ffe6e5; font-family: Georgia, Utopia, 'Palatino Linotype', Palatino, serif; font-size: 14px; line-height: 19px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;h3 class="post-title entry-title" style="font: normal normal normal 24px/normal Georgia, Utopia, 'Palatino Linotype', Palatino, serif; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0.75em; position: relative;"&gt;&lt;a href="http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/10/aviso-suspension-sesion-sabado-29-de.html" style="color: #dc0075; text-decoration: none;"&gt;AVISO SUSPENSIÓN SESIÓN SÁBADO 29 DE OCTUBRE.&lt;/a&gt;&lt;/h3&gt;&lt;div class="post-header" style="font-size: 13px; line-height: 1.6; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;div class="post-header-line-1"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="post-body entry-content" id="post-body-4342626083287526840" style="font-size: 15px; line-height: 1.4; position: relative; width: 810px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white; font-family: arial, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Compañeros y compañeras:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La sesión del 29 de octubre del curso de "El Capital de Marx" se suspende para el sábado 5 de Noviembre a las 16:30 en la casa FECH.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8686114783822675042-8630713021200669169?l=elcapitaldemarx.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/feeds/8630713021200669169/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/10/aviso-suspension-sesion-sabado-29-de_26.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/8630713021200669169'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/8630713021200669169'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/10/aviso-suspension-sesion-sabado-29-de_26.html' title=''/><author><name>El capital de Marx</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10633261992113283749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-J6dN8OcYxkA/TkSvK8zV6aI/AAAAAAAAAAY/tnXYU0wFrOM/s220/marx.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8686114783822675042.post-5756682625127801196</id><published>2011-10-26T20:03:00.000-07:00</published><updated>2011-10-26T20:03:32.385-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='texto resumen.'/><title type='text'>Resumen Primer tomo, sección tercera, Capitulo 6.</title><content type='html'>&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;CAPÍTULO VI&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;h2 style="margin-bottom: 0.0001pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 0cm; text-align: center;"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;CAPITAL CONSTANTE Y CAPITAL VARIABLE&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Los diversos factores entran en el proceso de trabajo no intervienen todos por igual en la formación del &lt;b&gt;valor del producto&lt;/b&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El obrero añade al objeto sobre el que recae el trabajo nuevo valor, &lt;b&gt;incorporándole&lt;/b&gt; una determinada &lt;b&gt;cantidad de trabajo&lt;/b&gt;, cualquiera que el contenido concreto, el fin y el carácter técnico sean.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;De otra parte, los valores de los medios de producción absorbidos reaparecen en el producto como &lt;b&gt;partes integrantes de su valor&lt;/b&gt;; así, por ejemplo, los valores del algodón y los husos reaparecen en el valor del hilo. Por tanto, el valor de los medios de producción se &lt;b&gt;conserva al transferirse&lt;/b&gt; al producto. Esta &lt;b&gt;transferencia&lt;/b&gt;, se opera al transformarse los medios de producción en producto, es decir, durante el proceso de trabajo. Se opera por &lt;b&gt;medio del trabajo&lt;/b&gt;. Pero &lt;b&gt;¿ cómo ?&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El obrero &lt;b&gt;no realiza un trabajo doble al mismo tiempo&lt;/b&gt;, de una parte para añadir valor al algodón por medio de su trabajo y de otra parte para &lt;b&gt;conservar&lt;/b&gt; su valor anterior, o lo que es lo mismo, para &lt;b&gt;transferir&lt;/b&gt; al producto, al hilo, el valor del algodón que fabrica y de los husos con los que lo elabora. Lo que hace es conservar el valor anterior por la simple &lt;b&gt;adición&lt;/b&gt; de un valor nuevo. Pero, como la adición de nuevo valor al objeto sobre que trabaja y la conservación de los valores anteriores en el producto, son dos resultados perfectamente distintos que el obrero crea en &lt;b&gt;el mismo tiempo&lt;/b&gt;, aunque sólo trabaje &lt;b&gt;una vez&lt;/b&gt; durante él, es evidente que este &lt;b&gt;doble resultado&lt;/b&gt; sólo puede explicarse por el &lt;b&gt;doble carácter del trabajo mismo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Durante el mismo tiempo, el trabajo, considerado en uno de sus aspectos, crea valor, a la par que, considerado en el otro aspecto conserva o transfiere un valor ya creado. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Ahora bien, ¿cómo incorpora el obrero tiempo de trabajo, y por tanto valor? Siempre única y exclusivamente bajo la forma de su trabajo productivo peculiar. El hilandero sólo incorpora tiempo de trabajo hilando, el tejedor tejiendo, el herrero forjando. Esta &lt;b&gt;forma apta para un fin&lt;/b&gt; en que el obrero incorpora a una materia&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;b&gt;trabajo en general&lt;/b&gt;, y por tanto nuevo valor, el hilar, el tejer, el forjar, convierte a los medios de producción, el algodón y los husos, el hilo y el telar, el hierro y el yunque, en elementos integrantes de un producto, de un &lt;b&gt;nuevo valor de uso&lt;/b&gt;. La forma anterior de su valor de uso desaparece, pero es para incorporarse a una nueva forma de valor de uso. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Y, al analizar el proceso de creación de valor, veíamos que siempre que un valor de uso se consume racionalmente para producir un nuevo valor de uso, el tiempo de trabajo necesario es, por tanto, un tiempo de trabajo transferido de los medios de produ&lt;/span&gt;c&lt;span class="Apple-style-span" style="color: red;"&gt;(pag.150)&lt;/span&gt;ción desgastados al nuevo producto.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Por tanto, el obrero no conserva los valores de los medios de producción desgastados, o lo que es lo mismo, no los transfiere como elementos de valor al producto, &lt;b&gt;incorporándoles trabajo abstracto&lt;/b&gt;, sino por el &lt;b&gt;carácter útil concreto&lt;/b&gt;, por la &lt;b&gt;forma específica productiva&lt;/b&gt; del trabajo que incorpora. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Es su trabajo productivo racional, el hilar, el tejer, el forjar, el que con su simple &lt;b&gt;contacto &lt;/b&gt;hace resucitar a los medios de producción de entre los muertos, les infunde vi&lt;/span&gt;da como factores del proceso de trabajo y los combina, hasta formar con ellos productos.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Si el trabajo específico, productivo, del obrero no fuese &lt;b&gt;hilar&lt;/b&gt;, no transformaría el algodón en hilo, ni por tanto transferiría a éste los valores del algodón y de los husos. Y si el obrero cambia de oficio y se hace carpintero, seguirá añadiendo valor a su material, con cada &lt;b&gt;jornada de trabajo&lt;/b&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Lo que, por tanto, añade valor es su trabajo, pero no el &lt;b&gt;trabajo del hilandero&lt;/b&gt; o del &lt;b&gt;carpintero&lt;/b&gt;, sino el &lt;b&gt;trabajo social, abstracto, general&lt;/b&gt;, y si este trabajo añade una determinada magnitud de valor, no es porque tenga un carácter útil específico, sino porque dura un determinado tiempo.&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Por tanto, en su aspecto &lt;b&gt;abstracto, general&lt;/b&gt;,&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;considerado como aplicación de la fuerza humana de trabajo sin más, el trabajo del hilandero añade &lt;b&gt;nuevo valor&lt;/b&gt; a los valores del algodón y de los husos, y en su aspecto &lt;b&gt;concreto, específico, útil&lt;/b&gt;, enfocado como proceso de hilar, &lt;b&gt;transfiere&lt;/b&gt; valor de estos medios de producción al producto, &lt;b&gt;conservando&lt;/b&gt; así en éste su valor. Así se explica el &lt;b&gt;doble carácter&lt;/b&gt; del resultado del trabajo obtenido &lt;b&gt;durante el mismo tiempo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;La simple &lt;b&gt;incorporación cuantitativa&lt;/b&gt; del trabajo &lt;b&gt;añade&lt;/b&gt; nuevo valor; &lt;b&gt;la calidad del trabajo incorporado&lt;/b&gt; &lt;b&gt;conserva &lt;/b&gt;en el producto los valores que ya poseían los medios de producción.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Este doble efecto &lt;b&gt;del mismo trabajo&lt;/b&gt;, proveniente de su doble carácter, se revela de un modo palpable en una serie de fenómenos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Supongamos que un invento cualquiera permite al hilandero hilar en seis horas la misma cantidad de algodón para que antes necesitaba treinta y seis. Considerada como actividad útil encaminada a un fin, como actividad productiva, su trabajo sextuplica su potencia. Ahora, su producto es seis veces mayor: &lt;st1:metricconverter productid="36 libras" w:st="on"&gt;36 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; de hilado en lugar de seis. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Pero estas&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;st1:metricconverter productid="36 libras" w:st="on"&gt;36 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; de hilado, sólo absorben el tiempo de trabajo que antes absorbían seis. Se les incorpora seis veces menos trabajo nuevo que con el método antiguo, y por tanto sólo se les añade una sexta parte del valor anterior. Mas, por otra parte, el nuevo producto, las &lt;st1:metricconverter productid="36 libras" w:st="on"&gt;36 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; de hilado, siguen encerrando el &lt;b&gt;valor sextuplicado&lt;/b&gt; del algodón. Las seis horas de trabajo del hilandero &lt;b&gt;conservan y transfieren&lt;/b&gt; al producto un valor seis veces mayor de materia prima, a pesar que a esta materia prima &lt;b&gt;se incorpora&lt;/b&gt; un valor nuevo seis veces menor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Esto demuestra que el carácter del trabajo como &lt;b&gt;conservador&lt;/b&gt; de valores durante el mismo proceso indivisible es sustancialmente distinto de su carácter como &lt;b&gt;fuente &lt;/b&gt;de nuevo valor. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Cuanto mayor es el tiempo de trabajo necesario absorbido durante la operación de hilado por &lt;b&gt;la misma cantidad de algodón&lt;/b&gt;, tanto&lt;span style="color: red;"&gt;( pag.151) &lt;/span&gt;mayor también el &lt;b&gt;valor nuevo &lt;/b&gt;que al algodón &lt;b&gt;se añade&lt;/b&gt;; en cambio, a medida que aumentan las libras de algodón que se hilan durante &lt;b&gt;el mismo tiempo de trabajo&lt;/b&gt;, aumenta también el &lt;b&gt;valor antiguo conservado&lt;/b&gt; en el producto. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Si las condiciones técnicas del proceso de hilado no se alteran, ni se opera tampoco ningún &lt;b&gt;cambio de valor&lt;/b&gt; en los medios de producción, el hilandero seguirá consumiendo durante el mismo tiempo de trabajo cantidades iguales de materia prima y maquinaria por un valor igual. En este caso, el valor que &lt;b&gt;conserve&lt;/b&gt; en el producto estará en razón directa al nuevo valor que añada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Permaneciendo invariables las condiciones de producción dadas, el obrero &lt;b&gt;conservará&lt;/b&gt; tanto más valor cuanto mayor valor &lt;b&gt;incorpore&lt;/b&gt;, pero no conservará más valor porque &lt;b&gt;incorpore&lt;/b&gt; más valor, sino porque lo incorpora bajo condiciones &lt;b&gt;invariables &lt;/b&gt;e&lt;b&gt; independientes&lt;/b&gt; de su propio trabajo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Si prescindimos de la representación puramente simbólica de los &lt;b&gt;signos de valor&lt;/b&gt;, el &lt;b&gt;valo&lt;/b&gt;r sólo existe encarnado en &lt;b&gt;valores de uso&lt;/b&gt;, en objetos. ( El mismo hombre, considerado simplemente como encarnación de la fuerza de trabajo, es un objeto natural, un objeto material, aunque vivo y con conciencia propia, y el trabajo la manifestación &lt;b&gt;material&lt;/b&gt; de aquella fuerza.) Por tanto, al perderse el valor de uso, se pierde también el valor encarnado en él. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Y para el valor es importantísimo existir en un valor de uso, pero le tiene sin cuidado, como demuestra la metamorfosis de la mercancía, el valor de uso que sea. De donde se sigue que, en el proceso de trabajo, el valor de los medios de producción&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;sólo se transfiere al producto en la medida en que los medios de producción pierden, al mismo tiempo que su&lt;span style="color: red;"&gt; &lt;/span&gt;valor de uso propio, su &lt;span style="color: red;"&gt;( pag.152) &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;valor de cambio. Al producto sólo pasa el valor que los medios de producción &lt;b&gt;pierden &lt;/b&gt;como tales medios de producción. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Y los &lt;b&gt;factores materiales del proceso de trabajo&lt;/b&gt; no se comportan todos idénticamente al respecto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El carbón que se quema en la máquina desaparece sin dejar rastro, al igual que el aceite con que se engrasan las bielas. Los colorantes y otras materias auxiliares desaparecen también, pero se manifiestan en las cualidades del producto. Las materias primas forman la sustancia del producto, aunque cambiando de forma. Materias primas y materias auxiliares pierden, por tanto, la forma independiente con que entran, como valores de uso en el proceso de trabajo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;No acontece así con los &lt;b&gt;medios de trabajo&lt;/b&gt; en sentido estricto. Un instrumento, una máquina, un edificio fabril, un recipiente, etc., sólo prestan servicio en el proceso de trabajo mientras conservan su forma primitiva, y mañana vuelven a presentarse en el proceso de trabajo bajo la misma forma que tenían ayer. Conservan su forma independiente frente al producto lo mismo en vida, en el proceso de trabajo, que después de muertos. Los cadáveres de las máquinas, herramientas, edificios fabriles, etcétera no se confunden jamás con los productos que contribuyen a crear.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Si por ejemplo, una máquina de hilar tiene 10 años de vida, su valor total pasará al producto decenal durante un proceso de 10 años. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;La experiencia enseña cuánto tiempo vive, en término medio, un medio de trabajo, &lt;b&gt;v.gr&lt;/b&gt;. una máquina de determinada clase. Supongamos que el valor de uso de esta máquina, en el proceso de trabajo, no dura más que 6 días. Cada día de trabajo supondrá para ella, por término medio, la pérdida de 1/6 de su valor de uso, o lo que es lo mismo, cada día que trabaje transferirá al producto 1/6&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;de su valor. Así es como se calcula el &lt;b&gt;desgaste de todos los medios de trabajo&lt;/b&gt;, &lt;b&gt;v. gr&lt;/b&gt;. el valor de uso que diariamente pierden y el valor que, por tanto, transfieren diariamente al producto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Esto demuestra palmariamente que un medio de producción no pueden jamás transferir al producto más valor que el que pierde en el proceso &lt;span style="color: red;"&gt;( pag.153) &lt;/span&gt;de trabajo, al destruirse su propio valor de uso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Si no tuviese valor alguno que perder, es decir, si él mismo no fuese, a su vez, producto del trabajo humano, no transferiría al producto ningún valor. Contribuiría a crear un valor de uso sin intervenir en la creación de un valor de cambio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Tal es lo que acontece, en efecto, con todos los medios de producción que brinda la naturaleza sin que medie la mano del hombre: la tierra, el aire, el agua, el hierro nativo, la madera de una selva virgen, etc.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Otro interesante fenómeno se nos presenta aquí. Supongamos que una máquina valga &lt;st1:metricconverter productid="1000 libras" w:st="on"&gt;1000 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; esterlinas y tenga 1000 días de vida. Ello querrá decir que cada día que funcione transferirá a su producto diario 1/1000 de su valor. Pero, aunque su fuerza vital disminuya, la máquina seguirá actuando en conjunto en el proceso de trabajo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Tenemos, pues, aquí un &lt;b&gt;factor del proceso de trabajo&lt;/b&gt;, un medio de producción, que es &lt;b&gt;totalmente&lt;/b&gt; absorbido &lt;b&gt;por el&lt;/b&gt; &lt;b&gt;proceso de trabajo&lt;/b&gt;, pero que &lt;b&gt;sólo&lt;/b&gt; desaparece &lt;b&gt;en parte en el proceso de valorización&lt;/b&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;La diferencia existente entre el proceso de trabajo y el proceso de valorización se refleja aquí en sus &lt;b&gt;factores materiales&lt;/b&gt;, puesto que el mismo medio de producción, considerado como &lt;b&gt;elemento del proceso de trabajo&lt;/b&gt; cuenta &lt;b&gt;íntegramente&lt;/b&gt;, y en cuanto elemento del proceso de &lt;b&gt;creación de valor&lt;/b&gt; sólo cuenta &lt;b&gt;fragmentariamente&lt;/b&gt; en el mismo proceso de producción.&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Y puede también ocurrir lo contrario, es decir, que un medio de producción sea íntegramente absorbido por el proceso de valorización y sólo intervenga fragmentariamente en el proceso de trabajo. Supongamos que, al hilar el algodón, de cada &lt;st1:metricconverter productid="115 libras" w:st="on"&gt;115 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; diarias haya 15 que no dan hilo, sino &lt;b&gt;devil´s dust&lt;/b&gt; (desperdicio). A pesar de ello, si este desper-&lt;span style="color: red;"&gt;( pag.154)&lt;/span&gt;dicio del 15 por ciento es normal, inseparable de la elaboración media del algodón, el valor de las &lt;st1:metricconverter productid="15 libras" w:st="on"&gt;15 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; de algodón perdidas se transfiere al valor del hilo, ni más ni menos que el valor de las &lt;st1:metricconverter productid="100 libras" w:st="on"&gt;100 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; que forman su sustancia. Para fabricar &lt;st1:metricconverter productid="100 libras" w:st="on"&gt;100  libras&lt;/st1:metricconverter&gt; de hilo, no hay más remedio que sacrificar el valor de uso de las &lt;st1:metricconverter productid="15 libras" w:st="on"&gt;15 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; de algodón que se desperdician. La pérdida de este algodón es una de tantas condiciones de producción del hilo. Por eso su valor se transfiere al de éste.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Y lo mismo ocurre con todos los &lt;b&gt;excrementos del proceso de trabajo&lt;/b&gt;, a lo menos en la medida en que forman nuevos medios de producción, y por tanto nuevos valores de uso independientes. Así por ejemplo,&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;en las grandes fabricas de maquinaria de Manchester se ven montañas de hierro de desecho, removidas como virutas de madera por unas cuantas máquinas ciclópeas y transportadas por la noche, en grandes carros, de la fábrica a la fundición, para volver al día siguiente de la fundición a la fábrica convertidas en hierro fundido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Los medios de producción sólo transfieren un valor a la nueva forma del producto en la medida en que, en el proceso de trabajo, &lt;b&gt;pierden&lt;/b&gt; valor bajo la forma de su antiguo valor de uso. El &lt;b&gt;máximo de pérdida de valor&lt;/b&gt; que en el proceso de trabajo pueden experimentar está &lt;b&gt;limitado&lt;/b&gt;, evidentemente, &lt;b&gt;por la magnitud primitiva de valor&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;con que entran en el proceso de trabajo o por el tiempo de trabajo necesario para su producción.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Por tanto, los medios de producción no pueden jamás añadir al producto más valor que el que ellos mismos poseen independientemente del proceso de trabajo al que sirven. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;En el proceso de trabajo sólo actúa como &lt;b&gt;valor de uso&lt;/b&gt;, como &lt;b&gt;objeto dotado de ciertas propiedades útiles&lt;/b&gt;, y no transferiría al producto ningún valor si el mismo no hubiera tenido ninguno &lt;b&gt;antes&lt;/b&gt; de incorporarse a este proceso.&lt;span style="color: red;"&gt; ( pag.155)&lt;/span&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText2"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El obrero &lt;b&gt;no puede incorporar nuevo trabajo&lt;/b&gt;, ni por tanto crear valor, &lt;b&gt;sin conservar los valores ya creados&lt;/b&gt;;...y no puede incorporarlo bajo una forma útil sin convertir cier&lt;/span&gt;tos productos en medios de producción de otros nuevos, transfiriendo con ello a éstos su valor.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El &lt;b&gt;conservar valor añadiendo valor&lt;/b&gt; es, pues, un &lt;b&gt;don natural&lt;/b&gt; de la fuerza de trabajo puesta en acción, de la fuerza de trabajo viva, un don natural que al obrero no le cuesta nada y al &lt;b&gt;capitalista&lt;/b&gt; le rinde mucho, pues supone para él la &lt;b&gt;conservación del valor de su&lt;/b&gt; capital. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Mientras los negocios marchan bien, el capitalista está demasiado abstraído con la obtención de ganancias para parar mientes en este regalo del trabajo. Tienen que venir las interrupciones violentas del trabajo, las &lt;b&gt;crisis&lt;/b&gt;, a ponérselo de manifiesto de un modo palpable. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Lo que se consume en los medios de producción es su valor de uso, cuyo consumo hace que el trabajo cree productos. Su valor no se &lt;b&gt;consume&lt;/b&gt; realmente, ni puede, por tanto, &lt;b&gt;reproducirse&lt;/b&gt;. Lo que hace es &lt;span style="color: red;"&gt;( pag.156)&lt;/span&gt; &lt;b&gt;conservarse&lt;/b&gt;, pero no porque sufra operación de ninguna clase en el proceso de trabajo, sino porque el valor de uso en que existía anteriormente desaparece para transformarse en &lt;b&gt;otro&lt;/b&gt; distinto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Por tanto, el valor de los medios de producción &lt;b&gt;reaparece&lt;/b&gt; en el valor del producto, pero no se &lt;b&gt;reproduce&lt;/b&gt;, hablando en términos estrictos. Lo que se produce es un nuevo valor de uso, en el que &lt;b&gt;reaparece &lt;/b&gt;el valor de cambio anterior. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Otra cosa acontece con el &lt;b&gt;factor subjetivo&lt;/b&gt; del proceso de trabajo, con la fuerza de trabajo puesta en acción. Mientras que por su forma útil, encaminada a un fin, el trabajo transfiere al producto el valor de los medios de producción y lo conserva, cada momento de su dinámica crea &lt;b&gt;valor adicional, nuevo valor&lt;/b&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Supongamos que el proceso de producción se interrumpe en el punto en que el obrero produce un &lt;b&gt;equivalente del valor de su fuerza propia de trabajo&lt;/b&gt;, en que, por ejemplo, después de seis horas de trabajo, crea un valor de 3 chelines. Este valor forma el &lt;b&gt;remanente del valor del producto&lt;/b&gt; sobre la parte integrante que se debe al valor de los medios de producción. Es &lt;b&gt;el único valor original&lt;/b&gt; que ha &lt;b&gt;brotado dentro&lt;/b&gt; de este proceso, la &lt;b&gt;única parte de valor del producto creada&lt;/b&gt; por el propio proceso. Claro está que este valor no hace más que &lt;b&gt;reponer&lt;/b&gt; el dinero adelantado por el capitalista al comprar la fuerza de trabajo e invertido por el obrero en adquirir medios de vida. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;En relación con los 3 chelines desembolsados, el nuevo valor de 3 chelines parece una simple &lt;b&gt;reproducción&lt;/b&gt;. Pero es una &lt;b&gt;reproducción&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;real y no &lt;b&gt;aparente&lt;/b&gt;, como la del valor de los medios de producción. Aquí, la &lt;b&gt;sustitución de un valor por otro&lt;/b&gt; se opera mediante una &lt;b&gt;creación de un nuevo valor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Sabemos, sin embargo, que el proceso de trabajo se &lt;b&gt;remonta sobre&lt;/b&gt; el punto en que reproduce y añade al objeto sobre que recae un simple &lt;b&gt;equivalente&lt;/b&gt; del valor de la fuerza de trabajo. En vez de las seis horas que bastan para eso, el proceso de trabajo dura, por ejemplo doce horas. Por tanto, la fuerza de trabajo puesta en acción no se limita a reproducir su propio valor, sino que produce un valor nuevo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Esta &lt;b&gt;plusvalía &lt;/b&gt;forma el &lt;b&gt;remanente del valor del producto sobre el valor de los factores del pro-&lt;/b&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;( pag.157)&lt;/span&gt;&lt;b&gt;ducto consumidos&lt;/b&gt;, es decir, los medios de producción y la fuerza de trabajo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Al exponer las diversas funciones que desempeñan en la &lt;b&gt;formación del valor del producto&lt;/b&gt; los diversos factores del proceso de trabajo, lo que hemos hecho en realidad ha sido definir las &lt;b&gt;funciones de las diversas partes integrantes del capital en su&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;propio proceso de valorización&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;. El remanente del valor total del producto sobre la suma de valor de sus elementos integrantes&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;es el remanente del &lt;b&gt;capital valorizado sobre el valor primitivo del capital desembolsado&lt;/b&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Los medios de producción, de una parte, y de otra la fuerza de trabajo no son más que diversas modalidades de existencia que el valor originario del capital reviste al desnudarse de su forma de dinero para transformarse en los dos factores del proceso de trabajo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Como vemos, la parte de capital que se invierte en &lt;b&gt;medios de producción&lt;/b&gt;, es decir, materias primas, materias auxiliares e instrumentos de trabajo, no &lt;b&gt;cambia de magnitud de valor &lt;/b&gt;en el proceso de producción. Teniendo esto en cuenta, le doy el nombre de &lt;b&gt;parte constante del capital&lt;/b&gt;, o más concisamente, &lt;b&gt;capital constante&lt;/b&gt;.&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;En cambio, la parte de capital que se invierte en &lt;b&gt;fuerza de trabajo cambia de valor&lt;/b&gt; en el proceso de producción. Además de reproducir su propia equivalencia, crea un remanente, la &lt;b&gt;plusvalía&lt;/b&gt;, que puede también variar, siendo más grande o más pequeño. Esta parte del capital se convierte constantemente de magnitud constante en variable. Por eso le doy el nombre de &lt;b&gt;parte variable del capital&lt;/b&gt;, o más concisamente, &lt;b&gt;capital variable&lt;/b&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Las mismas partes integrantes del capital&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt; que desde el &lt;b&gt;punto de vista del proceso de trabajo&lt;/b&gt; distinguíamos como factores objetivos y subjetivos, medios de producción y fuerza de trabajo, son las que desde el punto de vista del proceso de valorización&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;se distinguen en capital &lt;b&gt;constante&lt;/b&gt; y capital &lt;b&gt;variable.&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El concepto del capital &lt;b&gt;constante &lt;/b&gt;no excluye, ni mucho menos, la posibilidad de una &lt;b&gt;revolución en el valor&lt;/b&gt; de los elementos que lo integran.&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Supongamos que la libra de algodón cuesta hoy 6 peniques y que mañana, a consecuencia de la mala cosecha, sube hasta un chelín ( En esa época, 1 chelín = 12 peniques, nota de AYB ). El algodón viejo que continúa elaborándose añade al&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;producto un valor de un chelín, a pesar de haberse comprado a razón de 6 peniques. Y lo mismo ocurre con el algodón ya elaborado, que puede incluso circular en el mercado convertido en hilo: añade también al producto el doble de su primitivo valor. Vemos, sin embargo, que estas &lt;b&gt;alteraciones de valor&lt;/b&gt; son independientes de la valorización del algodón &lt;b&gt;en el mismo proceso del hilado&lt;/b&gt;. El algodón viejo podría revenderse a&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;1 chelín en vez de a 6 peniques, aún sin necesidad de que el proceso de trabajo se hubiese iniciado siquiera. Más aún; &lt;b&gt;cuanto menos procesos de trabajo&lt;/b&gt; haya recorrido, tanto más seguro será este resultado. Por eso, ante estas revoluciones de valor, es una ley de la especulación especular sobre las materias primas lo más en bruto posible, sobre hilo mejor que sobre telas, y sobre algodón mejor que hilo. Aquí, el &lt;b&gt;cambio de valor&lt;/b&gt; brota en &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.158)&lt;/span&gt; el proceso que produce el algodón, pero no en el proceso en que éste funciona como medio de producción, y por tanto como capital &lt;b&gt;constante&lt;/b&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Cierto es que el valor de una mercancía se determina por la cantidad de trabajo contenido en ella, pero, a su vez, esta cantidad está &lt;b&gt;socialmente&lt;/b&gt; determinada. Si varía el tiempo de trabajo socialmente necesario para su producción – &lt;b&gt;la misma cantidad de algodón&lt;/b&gt;, por ejemplo, representa una &lt;b&gt;cantidad mayor o menor de trabajo&lt;/b&gt;, según la buena o mala cosecha – este cambio &lt;b&gt;repercute&lt;/b&gt; sobre las viejas mercancías, consideradas siempre como ejemplares sueltos de su género y cuyo valor se mide en todo momento por el trabajo &lt;b&gt;socialmente necesario&lt;/b&gt;; sin que por tanto puedan perderse nunca de vista al determinar éste, las condiciones &lt;b&gt;sociales del momento&lt;/b&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Al igual que ocurre con el valor de las materias primas, también el valor de los &lt;b&gt;medios de trabajo&lt;/b&gt;, maquinaria, etc., empleados en el proceso de producción, puede cambiar, cambiando también, por tanto, la parte de valor que transfieren al producto. Así por ejemplo, si, gracias, a un nuevo invento, se llega a reproducir con menor costo maquinaria de la misma clase, la maquinaria antigua resultará más o menos &lt;b&gt;depreciada&lt;/b&gt; y transferirá, por tanto, al producto una parte relativamente más pequeña de valor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Pero aquí, el cambio de valor brota también &lt;b&gt;al margen&lt;/b&gt; del proceso de producción en que la máquina funciona como medio productivo. Dentro de este proceso, la máquina jamás&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;puede transferir más valor que el que ella misma posee &lt;b&gt;independientemente &lt;/b&gt;de él.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Y del mismo modo que los cambios sobrevenidos en el valor de los medios de producción, aunque puedan repercutir cuando se dan &lt;b&gt;después&lt;/b&gt; de incorporarse al proceso de trabajo, no hacen cambiar su carácter de capital &lt;b&gt;constante&lt;/b&gt;, los &lt;b&gt;cambios&lt;/b&gt; que puedan surgir en cuanto a la &lt;b&gt;proporción entre capital constante y capital variable&lt;/b&gt;, no alteran tampoco su diferencia fundamental.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Puede ocurrir, por ejemplo, que las condiciones técnicas del proceso de trabajo se transformen tan radicalmente, que donde antes hacían falta 10 obreros, manejando 10 instrumentos de escaso valor para elaborar una masa relativamente pequeña de materia prima, ahora un solo obrero, pertrechado con una maquina cara, elabore cien veces más material. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;En este ejemplo, &lt;b&gt;el capital constante&lt;/b&gt;, o sea la masa de valor de los medios de producción empleados, crece extraordinariamente, mientras disminuye también en proporciones extraordinarias la parte &lt;b&gt;variable&lt;/b&gt; del capital, la invertida en &lt;b&gt;fuerza de trabajo&lt;/b&gt;. Sin embargo, este cambio solo viene a alterar la &lt;b&gt;proporción de magnitudes &lt;/b&gt;entre el capital constante y el variable, la &lt;b&gt;proporción &lt;/b&gt;en que el capital total se distribuye en capital &lt;b&gt;constante&lt;/b&gt; y en capital &lt;b&gt;variable&lt;/b&gt;, pero sin hacer cambiar en lo más mínimo la diferencia entre los dos factores. &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.159)&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8686114783822675042-5756682625127801196?l=elcapitaldemarx.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/feeds/5756682625127801196/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/10/resumen-primer-tomo-seccion-tercera_26.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/5756682625127801196'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/5756682625127801196'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/10/resumen-primer-tomo-seccion-tercera_26.html' title='Resumen Primer tomo, sección tercera, Capitulo 6.'/><author><name>El capital de Marx</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10633261992113283749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-J6dN8OcYxkA/TkSvK8zV6aI/AAAAAAAAAAY/tnXYU0wFrOM/s220/marx.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8686114783822675042.post-725658663079568473</id><published>2011-10-24T20:18:00.000-07:00</published><updated>2011-10-26T19:54:58.158-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='texto resumen.'/><title type='text'>Resumen Primer tomo, sección tercera, Capitulo 5 ( II parte, final)</title><content type='html'>&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: center; text-autospace: none;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;2. El proceso de valorización&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;En la &lt;b&gt;producción de mercancías&lt;/b&gt; los valores de uso se producen pura y simplemente porque son y en cuanto son&amp;nbsp; la &lt;b&gt;encarnación material&lt;/b&gt;, el &lt;b&gt;soporte del valor de cambio.&lt;/b&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Y nuestro capitalista persigue dos objetivos. En primer lugar, producir un valor de uso que tenga un valor de cambio, producir un artículo destinado a la venta, una &lt;b&gt;mercancía&lt;/b&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;En segundo lugar, producir una &lt;b&gt;mercancía cuyo valor cubra y rebase la suma de valores de las mercancías invertidas en su producción,&lt;/b&gt; es decir, de los medios de producción y de la fuerza de trabajo, por las que &lt;b&gt;adelantó&lt;/b&gt; su buen dinero en el mercado&amp;nbsp;&lt;/span&gt;de las mercancías.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;No le basta con producir un &lt;b&gt;valor de uso&lt;/b&gt;; no, él quiere producir una &lt;b&gt;mercancía&lt;/b&gt;; no sólo un valor de uso, sino un valor; y tampoco se contenta con un &lt;b&gt;valor&lt;/b&gt; puro y simple, sino que aspira a una &lt;b&gt;plusvalía&lt;/b&gt;, a un &lt;b&gt;valor mayor&lt;/b&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Hasta aquí, nos hemos limitado a estudiar &lt;b&gt;un aspecto del proceso&lt;/b&gt;, pues se trata de la &lt;b&gt;producción de mercancías&lt;/b&gt;. Y así como la &lt;b&gt;mercancía &lt;/b&gt;es unidad de &lt;b&gt;valor de uso y valor&lt;/b&gt;, su &lt;b&gt;proceso de producción&lt;/b&gt; tiene necesariamente que &lt;b&gt;englobar dos cosas&lt;/b&gt;: &lt;b&gt;un proceso de producción y un proceso de creación de valor&lt;/b&gt;.&lt;span style="color: red;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Sabemos que el valor de toda mercancía se determina por la cantidad de &lt;b&gt;trabajo materializado&lt;/b&gt; en su valor de uso, por el &lt;b&gt;tiempo de trabajo socialmente necesario para su producción&lt;/b&gt;.&lt;span style="color: red;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Este criterio rige también para el producto que va a parar a manos del capitalista, como resultado del proceso de trabajo. Lo primero que hay que ver, pues, es el &lt;b&gt;trabajo materializado en este producto&lt;/b&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Supongamos, por ejemplo, que se trata de &lt;b&gt;hilado&lt;/b&gt;. Para la fabricación de hilado se ha necesitado en primer lugar, la materia prima correspondiente, por ejemplo, &lt;st1:metricconverter productid="10 libras" w:st="on"&gt;10 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; de algodón...por 10 chelines. En el &lt;b&gt;precio &lt;/b&gt;del algodón se contiene ya, como trabajo social general, el trabajo necesario para su producción. Supondremos, además, que la &lt;b&gt;masa de husos desgastada &lt;/b&gt;para fabricar el algodón...posee un valor de 2 chelines. &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.138) &lt;/span&gt;Si una masa de oro de 12 chelines es el producto de 24 horas de trabajo, o sea de dos jornadas de trabajo, tendremos que en el hilo aparecen materializadas dos jornadas de trabajo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Así, pues, cuando se analiza el &lt;b&gt;valor del hilado&lt;/b&gt;, el &lt;b&gt;tiempo de trabajo&lt;/b&gt; necesario para su producción, podemos considerar como fases &lt;b&gt;distintas y sucesivas del mismo proceso de trabajo&lt;/b&gt; los &lt;b&gt;diversos&lt;/b&gt; procesos &lt;b&gt;concretos &lt;/b&gt;de trabajo, separados en el espacio y el tiempo, que es necesario recorrer para producir el algodón y la masa de husos consumida, hasta convertir por fin en hilado los husos y el algodón. Todo el trabajo contenido en el hilado es &lt;b&gt;trabajo pretérito&lt;/b&gt;. Pero el hecho de que el tiempo de trabajo necesario para la producción de sus elementos integrantes se haya &lt;b&gt;ejecutado antes&lt;/b&gt;, esté, por así decirlo, en pluscuamperfecto, mientras que el trabajo invertido directamente para llevar a término el proceso final, el hilar, se halle más cerca del presente, en pretérito perfecto, digámoslo así, es un hecho absolutamente indiferente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Para estos efectos, es como si el tiempo de trabajo que se contiene en los instrumentos de trabajo y en la materia prima se hubiese invertido en una fase anterior del pro-&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.139)&lt;/span&gt;ceso de hilatura, con anterioridad al que en la fase final se añade bajo &lt;b&gt;la forma de hilado&lt;/b&gt;. Por tanto, los valores de los medios de producción, el valor del algodón y el de los husos, expresado en el precio de 12 chelines, forman parte integrante del &lt;b&gt;valor del hilado&lt;/b&gt;, o sea, del valor del &lt;b&gt;producto&lt;/b&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Mas para ello han de darse dos condiciones. La primera es que el algodón y los husos sirvan real y verdaderamente para la producción de un &lt;b&gt;valor de uso&lt;/b&gt;. En nuestro ejemplo, para la fabricación de &lt;b&gt;hilado&lt;/b&gt;. La segunda condición es que solamente se invierta el tiempo de trabajo necesario bajo las &lt;b&gt;condiciones sociales de producción &lt;/b&gt;reinantes. Así por ejemplo, si para producir &lt;st1:metricconverter productid="1 libra" w:st="on"&gt;1 libra&lt;/st1:metricconverter&gt; de hilado sólo se requiere &lt;st1:metricconverter productid="1 libra" w:st="on"&gt;1 libra&lt;/st1:metricconverter&gt; de algodón, no deberá emplearse más. Y lo mismo por lo que se refiere a los husos. Si al capitalista se le ocurriera, por un acto de fantasía, emplear usos de oro en vez de usos de&amp;nbsp;&lt;/span&gt;acero, cargaría con las consecuencias, pues en el &lt;b&gt;valor del hilado&lt;/b&gt; solamente cuenta el &lt;b&gt;trabajo socialmente necesario&lt;/b&gt;, o sea, el tiempo de trabajo necesario para producir husos de acero.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Ya sabemos qué parte representan, en el valor del hilado, los medios de producción...12 chelines... Ahora, trátase de saber cuál es la parte de valor que el &lt;b&gt;hilandero, con su trabajo&lt;/b&gt;, añade al algodón. Este trabajo ha de ser enfocado aquí desde un punto de vista totalmente distinto de aquel en que nos situábamos para analizar el &lt;b&gt;proceso de trabajo.&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;En el proceso de trabajo, todo giraba en torno a una actividad encaminada a un fin: la de convertir el algodón en hilado. El trabajo del hilandero era un trabajo específicamente distinto de otros trabajos productivos. El algodón y el huso son &lt;b&gt;medios de vida del trabajo de hilandería&lt;/b&gt;, pero no sirven para fundir cañones. En cambio, enfocado como &lt;b&gt;fuente de valor&lt;/b&gt;, el trabajo del hilandero no se distingue en nada del trabajo del perforador de cañones...ni de los trabajos del plantador de algodón y del fabricante de husos, materializados en los medios de producción del hilado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Esta &lt;b&gt;identidad &lt;/b&gt;es la que permite que el plantar algodón, el fabricar husos y el hilar sean otras tantas partes sólo &lt;b&gt;cuantitativamente &lt;/b&gt;distintas &lt;b&gt;del mismo&lt;/b&gt; valor total...del&lt;b&gt; valor del hilo&lt;/b&gt;. Aquí ya no se trata de la &lt;b&gt;calidad&lt;/b&gt;, de la naturaleza y el contenido del trabajo, sino pura y exclusivamente de su &lt;b&gt;cantidad&lt;/b&gt;. Y ésta se calcula por una sencilla operación &lt;b&gt;aritmética&lt;/b&gt;. Para ello, suponemos que el trabajo de hilar es trabajo &lt;span style="color: red;"&gt;( pag.140)&lt;/span&gt; &lt;b&gt;simple&lt;/b&gt;, trabajo social medio. Más adelante, veremos que el supuesto contrario no hace cambiar los términos del problema.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Al final de una hora de trabajo, las manipulaciones del hilandero se traducen en una determinada cantidad de hilado, o, lo que es lo mismo, una determinada cantidad de trabajo, &lt;b&gt;una hora de trabajo, &lt;/b&gt;se &lt;b&gt;materializa&lt;/b&gt; en el algodón. Ahora bien, es de una importancia extraordinaria, decisiva, el que, mientras dura el proceso de transformación del algodón en hilados, este proceso no absorba más que el&lt;b&gt; tiempo de trabajo socialmente necesario&lt;/b&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Si, en condiciones &lt;b&gt;normales&lt;/b&gt;, es decir, en las condiciones sociales medias de producción, durante una hora de trabajo &lt;b&gt;a&lt;/b&gt; libras de algodón se convierten en &lt;b&gt;b&lt;/b&gt; libras de hilado, sólo podrá considerarse como jornada de trabajo de 12 horas aquella que convierta &lt;b&gt;12 x a&lt;/b&gt; libras de algodón en &lt;b&gt;12 x b&lt;/b&gt; libras de hilado. Sólo el tiempo de trabajo socialmente necesario cuenta como &lt;b&gt;fuente de valor&lt;/b&gt;. Aquí, determinadas &lt;b&gt;cantidades de producto, fijadas por la experiencia&lt;/b&gt;, no representan más que determinadas cantidades de trabajo, una determinada masa de tiempo de trabajo cuajado. Son, simplemente, la &lt;b&gt;materialización &lt;/b&gt;de 1 hora, de 2 horas, de un día de &lt;b&gt;trabajo social&lt;/b&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Al tratar de la &lt;b&gt;venta de la fuerza de trabajo&lt;/b&gt;, partíamos del supuesto de que su valor diario era de 3 chelines, encarnándose en las últimas &lt;span style="color: red;"&gt;( pag.141)&lt;/span&gt; 6 horas de la jornada y siendo, por tanto, necesaria esta cantidad de trabajo para producir la suma normal de los medios diarios de vida del obrero. Ahora bien, si durante una hora de trabajo nuestro tejedor transforma &lt;b&gt;1 &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 10pt;"&gt;2/3&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; libras de algodón y &lt;b&gt;1 &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 10pt;"&gt;2/3&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt; libras de hilado, en 6 horas transformará &lt;st1:metricconverter productid="10 libras" w:st="on"&gt;10 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; de algodón en &lt;st1:metricconverter productid="10 libras" w:st="on"&gt;10 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; de hilado; por tanto, durante el proceso de hilado, el algodón absorberá 6 horas de trabajo. Este tiempo de trabajo está representado por una cantidad de oro equivalente a 3 chelines. El tejedor incorpora, pues, al algodón, con su trabajo, un valor de 3 chelines. Analicemos &lt;b&gt;el valor total del producto&lt;/b&gt;, o sea, de las &lt;st1:metricconverter productid="10 libras" w:st="on"&gt;10 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; de hilado. En él se materializan &lt;b&gt;2 ½&lt;/b&gt;&amp;nbsp; jornadas de trabajo: &lt;b&gt;2&lt;/b&gt; en el algodón y en la masa de husos consumida y &lt;b&gt;½&lt;/b&gt;&amp;nbsp; en el proceso de trabajo del hilandero.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Este tiempo de trabajo representa una masa de oro de 15 chelines. El precio adecuado al valor de las &lt;st1:metricconverter productid="10 libras" w:st="on"&gt;10 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; de hilo es, por tanto, de 15 chelines, y el de una libra de hilado 1 chelín y 6 peniques. Al llegar aquí, nuestro capitalista se queda perplejo. Resulta que &lt;b&gt;el valor del producto&lt;/b&gt; &lt;b&gt;es igual al valor del capital desembolsado. &lt;/b&gt;El valor desembolsado por el capitalista no se ha &lt;b&gt;valorizado,&lt;/b&gt; no ha engendrado &lt;b&gt;plusvalía&lt;/b&gt;; o, lo que es lo mismo, el &lt;b&gt;dinero no&lt;/b&gt; se ha convertido en &lt;b&gt;capital&lt;/b&gt;. El precio de las &lt;st1:metricconverter productid="10 libras" w:st="on"&gt;10 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; de hilo son 15 chelines, los mismos 15 chelines que el capitalista hubo de invertir en el mercado para adquirir los &lt;b&gt;elementos integrantes del producto&lt;/b&gt;, o lo que tanto vale, los &lt;b&gt;factores del proceso de trabajo&lt;/b&gt;: 10 chelines en el algodón, 2 chelines en la masa de husos y 3 chelines en la fuerza de trabajo.&lt;span style="color: red;"&gt; ( pag.142)&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El capitalista no cede. ¿ Acaso el obrero puede crear productos de trabajo, producir mercancías, con sus brazos inermes, en el vacío ? ¿ Quién sino él, el capitalista, le suministra la materia &lt;b&gt;con la cual y en la cual&lt;/b&gt; materializa el obrero su trabajo ? Y, como&amp;nbsp; la inmensa mayoría de la sociedad está formada por descamisados de esos, ¿ no presta a la sociedad un &lt;b&gt;servicio&lt;/b&gt; inapreciable con sus medios de producción, su algodón y sus husos, y no se lo presta también a los mismos obreros, a quienes además, por si eso fuese poco, les suministra los medios de vida necesarios ? Y este &lt;b&gt;servicio&lt;/b&gt;, ¿ no ha de cobrarlo ?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Pero, preguntamos nosotros, ¿ es que el obrero, a su vez, no le presta a él, al capitalista, el servicio de transformar en hilado el algodón y los husos ? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Además, aquí no se trata de &lt;b&gt;servicios&lt;/b&gt;.&lt;span style="color: red;"&gt; ( pag.143)&lt;/span&gt; Servicio es la utilidad que presta un &lt;b&gt;valor de uso&lt;/b&gt;, mercancía o trabajo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Aquí se trata del &lt;b&gt;valor de cambio&lt;/b&gt;. El capitalista abona al obrero el valor de 3 chelines. El obrero, al incorporar al algodón un valor de 3 chelines, le devuelve un &lt;b&gt;equivalente &lt;/b&gt;exacto: son dos valores iguales que se cambian.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Analicemos la cosa más despacio. El &lt;b&gt;valor de un día de fuerza de trabajo&lt;/b&gt;&amp;nbsp; ascendía&amp;nbsp; a&amp;nbsp;&lt;/span&gt;3 chelines, porque en él se materializaba &lt;b&gt;media jornada de trabajo&lt;/b&gt;; es decir, porque los medios de vida necesarios para producir la fuerza de trabajo durante un día costaba media jornada de trabajo.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Pero el trabajo pretérito encerrado en la fuerza de trabajo y el trabajo vivo que ésta puede desarrollar, su costo diario de conservación y su rendimiento diario, son dos magnitudes completamente distintas. La primera determina su &lt;b&gt;valor de cambio&lt;/b&gt;, la segunda forma su &lt;b&gt;valor de uso&lt;/b&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El que para alimentar y mantener en pie la fuerza de trabajo durante veinticuatro horas haga falta &lt;b&gt;media jornada de trabajo&lt;/b&gt;, no quiere decir... que el obrero no pueda &lt;b&gt;trabajar durante una jornada entera&lt;/b&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El &lt;b&gt;valor &lt;/b&gt;de la fuerza de trabajo y su &lt;b&gt;valorización &lt;/b&gt;en el proceso de trabajo son, por tanto, dos factores completamente distintos. Al comprar la fuerza de trabajo, el capitalista no perdía de vista esta diferencia de valor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Pero el factor decisivo es el &lt;b&gt;valor de uso específico de esta mercancía&lt;/b&gt;, que le permite ser fuente de valor, y de más valor que el que ella misma tiene. He aquí el &lt;b&gt;servicio&lt;/b&gt; específico que de ella espera el capitalista. Y, al hacerlo, éste no se desvía ni un ápice de las leyes eternas del cambio de mercancías.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;En efecto, el vendedor de la fuerza de trabajo, al igual que el de cualquier otra mercancía, &lt;b&gt;realiza su valor de cambio y enajena su valor de uso&lt;/b&gt;. No puede obtener el primero sin desprenderse del segundo. El valor de uso de la fuerza de trabajo, o sea, el &lt;b&gt;trabajo&lt;/b&gt; mismo,&amp;nbsp; deja de pertenecer a su &lt;span style="color: red;"&gt;( pag.144)&lt;/span&gt; vendedor, ni más ni menos que al aceitero deja de pertenecerle el valor de uso del aceite que vende.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El poseedor del dinero paga el &lt;b&gt;valor de un día&lt;/b&gt; de fuerza de trabajo: le pertenece, por tanto, el &lt;b&gt;uso de esta fuerza de trabajo durante un día&lt;/b&gt;, el &lt;b&gt;trabajo de una jornada&lt;/b&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El hecho de que la diaria conservación de la fuerza de trabajo no suponga más costo que el de media jornada de trabajo, a pesar de poder funcionar, trabajar, durante un día entero; es decir, el hecho de que el valor creado por su uso durante un día sea el doble del valor diario que encierra, es una suerte bastante grande para el comprador, pero no supone, ni mucho menos, ningún atropello que se cometa contra el vendedor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Nuestro capitalista había previsto el caso, con una sonrisa de satisfacción. Por eso el obrero se encuentra en el taller con los medios de producción necesarios, no para un proceso de trabajo de seis horas, sino de doce. Si &lt;st1:metricconverter productid="10 libras" w:st="on"&gt;10 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; de algodón absorbían seis horas de trabajo y se transformaban en &lt;st1:metricconverter productid="10 libras" w:st="on"&gt;10 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; de hilado, &lt;st1:metricconverter productid="20 libras" w:st="on"&gt;20 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; de algodón absorberán doce horas de trabajo y se convertirán en &lt;st1:metricconverter productid="20 libras" w:st="on"&gt;20 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; de hilado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Analicemos el &lt;b&gt;producto de este proceso de trabajo prolongado&lt;/b&gt;. Ahora, en las &lt;st1:metricconverter productid="20 libras" w:st="on"&gt;20 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; de hilo se materializan 5 jornadas de trabajo: 4 en la masa de algodón y de husos consumida y 1 en el trabajo absorbido por el algodón durante el proceso de hilatura. La expresión en oro de 5 jornadas de trabajo son 30 chelines...Tal es, por tanto, el precio de las &lt;st1:metricconverter productid="20 libras" w:st="on"&gt;20 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; de hilo. Pero, la suma de valor de las mercancías que alimentan el proceso representaban 27 chelines. El valor del hilo representa 30. Por tanto, el &lt;b&gt;valor del producto &lt;/b&gt;excede en &lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-size: 10pt;"&gt;1/9&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt; del valor desembolsado para su producción. Los 27 chelines se convierten en 30. Arrojan una &lt;b&gt;plusvalía &lt;/b&gt;de 3 chelines. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Por fin la jugada maestra ha dado sus frutos. El &lt;b&gt;dinero&lt;/b&gt; se ha &lt;b&gt;convertido en capital&lt;/b&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Y todas las condiciones del problema se han resuelto sin infringir en lo más mínimo las leyes del cambio de mercancías. Se ha cambiado un equivalente por otro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Como comprador, el capitalista ha pagado todas las mercancías, el algodón, la masa de husos y la fuerza de trabajo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Después de comprarlas, ha hecho con estas mercancías lo que hace todo comprador: consumir su valor de uso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El &lt;b&gt;proceso de consumo de la fuerza de trabajo&lt;/b&gt;, que es al mismo tiempo &lt;b&gt;proceso de producción de mercancías&lt;/b&gt;, arroja un producto de &lt;st1:metricconverter productid="20 libras" w:st="on"&gt;20 libras&lt;/st1:metricconverter&gt; de hilo, que representan un valor de 30 chelines. El capitalista retorna al mercado a vender su mercancía, después de haber comprado las de otros. Vende la libra de hilo a 1 chelín y 6 peniques, ni un céntimo &lt;b&gt;por encima&lt;/b&gt; o &lt;b&gt;por debajo&lt;/b&gt; de su valor. Y, sin embargo, saca de la circulación 3 chelines más de lo que invirtió en ella al comenzar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Y todo este proceso, la transformación de dinero en capital, se opera &lt;b&gt;en&lt;/b&gt; la órbita de la circulación y &lt;b&gt;no&lt;/b&gt; se opera en ella. Se opera &lt;b&gt;por medio&lt;/b&gt; de la circulación, pues está condicionado por la &lt;b&gt;compra de la fuerza de trabajo&lt;/b&gt; en el mercado de mercancías. No se opera en la circulación, pues este proceso no hace mas que iniciar el &lt;b&gt;proceso de valorización&lt;/b&gt;, cuyo centro reside en la &lt;b&gt;órbita &lt;/b&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;( pag.145)&lt;/span&gt; &lt;b&gt;de la producción&lt;/b&gt;. Y así todo marcha “ pour le mieux&amp;nbsp; dans le meilleur des mondes possibles ”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Al transformar el dinero en mercancías, que luego han de servir de materias para formar un nuevo producto o de factores de un proceso de trabajo; al incorporar a la materialidad muerta de estos factores la fuerza de trabajo viva, el capitalista transforma el &lt;b&gt;valor&lt;/b&gt;, el trabajo pretérito, materializado, &lt;b&gt;muerto&lt;/b&gt;, en &lt;b&gt;capital&lt;/b&gt;, en &lt;b&gt;valor que se valoriza a sí mismo&lt;/b&gt;, en una especie de monstruo animado que rompe a “trabajar” como si encerrase un alma en su cuerpo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Si comparamos el &lt;b&gt;proceso de creación de valor&lt;/b&gt; y el &lt;b&gt;proceso de valorización&lt;/b&gt; de un valor existente, vemos que el proceso de valorización no es más que el mismo proceso de creación de valor &lt;b&gt;prolongado&lt;/b&gt; a partir de un determinado punto. Si éste sólo llega &lt;b&gt;hasta el punto&lt;/b&gt; en que el valor de la fuerza de trabajo pagada por el capital deja el puesto a un nuevo &lt;b&gt;equivalente&lt;/b&gt;, estamos ante un proceso de simple creación de valor. Pero, si el proceso &lt;b&gt;rebasa ese punto&lt;/b&gt;, se tratará de un proceso de valorización.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: red;"&gt;( pag.146)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Como &lt;b&gt;unidad de proceso de trabajo y proceso de creación de valor&lt;/b&gt;, el &lt;b&gt;proceso de producción&lt;/b&gt; es un proceso de producción de mercancías; como unidad de &lt;b&gt;proceso de trabajo y de proceso de valorización&lt;/b&gt;, el proceso de producción es un &lt;b&gt;proceso de producción capitalista&lt;/b&gt;, la forma capitalista de la producción de mercancías.&lt;span style="color: red;"&gt; ( pag.147)&lt;/span&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Ya decíamos más arriba que, para los efectos del proceso de valorización, es de todo punto de vista indiferente el que el trabajo apropiado por el capitalista sea &lt;b&gt;trabajo simple, trabajo social medio, o trabajo complejo, trabajo de peso específico más alto que el normal&lt;/b&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El trabajo considerado como trabajo más complejo, más elevado que el trabajo social medio, es la &lt;b&gt;manifestación de una fuerza de trabajo&lt;/b&gt; que representa gastos de preparación superiores a los normales, cuya producción representa más tiempo de trabajo y, por tanto, un valor superior al de la fuerza de trabajo simple.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Esta fuerza de trabajo de valor superior al normal se traduce, como es lógico, en un trabajo superior, materializándose, por tanto, &lt;b&gt;durante los mismos períodos de tiempo, &lt;/b&gt;en&lt;b&gt; valores relativamente más altos&lt;/b&gt;. Pero, cualquiera que sea la diferencia de gradación que medie entre el trabajo del tejedor y el trabajo del joyero, la porción de trabajo con la que el joyero se limita a reponer el valor de su propia fuerza de trabajo no se distingue en nada, &lt;b&gt;cualitativamente&lt;/b&gt;, de la porción adicional de trabajo con la que crea plusvalía. Lo mismo en este caso que en los anteriores, la plusvalía sólo brota mediante un exceso &lt;b&gt;cuantitativo &lt;/b&gt;de trabajo, &lt;b&gt;prolongando la duración del mismo proceso de trabajo&lt;/b&gt;, que en un caso es proceso de producción de hilo y en otro caso de producción de joyas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Por otra parte, en todo proceso de creación de valor, el trabajo com-&lt;span style="color: red;"&gt;( pag.148)&lt;/span&gt;plejo debe reducirse siempre al trabajo social medio, &lt;b&gt;v.gr&lt;/b&gt;. un día de trabajo complejo a “ &lt;b&gt;x&lt;/b&gt; ” días de trabajo simple. Por tanto, partiendo del supuesto de que el obrero empleado por el capital ejecuta un simple trabajo social medio, nos ahorramos una operación inútil y simplificamos el análisis del problema.&lt;span style="color: red;"&gt;( pag.149)&lt;/span&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8686114783822675042-725658663079568473?l=elcapitaldemarx.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/feeds/725658663079568473/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/10/resumen-primer-tomo-seccion-tercera_24.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/725658663079568473'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/725658663079568473'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/10/resumen-primer-tomo-seccion-tercera_24.html' title='Resumen Primer tomo, sección tercera, Capitulo 5 ( II parte, final)'/><author><name>El capital de Marx</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10633261992113283749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-J6dN8OcYxkA/TkSvK8zV6aI/AAAAAAAAAAY/tnXYU0wFrOM/s220/marx.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8686114783822675042.post-7245579622492395756</id><published>2011-10-24T08:27:00.000-07:00</published><updated>2011-10-24T08:27:42.511-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='texto resumen.'/><title type='text'>Resumen Primer tomo, sección tercera, Capitulo 5 (I parte)</title><content type='html'>&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="font-size: 16.0pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt;"&gt;SECCIÓN TERCERA&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;h3&gt;&lt;st1:personname productid="LA PRODUCCIￓN DE" w:st="on"&gt;LA PRODUCCIÓN DE&lt;/st1:personname&gt; &lt;st1:personname productid="LA PLUSVALￍA ABSOLUTA" w:st="on"&gt;LA PLUSVALÍA  ABSOLUTA&lt;/st1:personname&gt;&lt;/h3&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: center; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 14.0pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt;"&gt;CAPÍTULO V&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 14.0pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt;"&gt;PROCESO DE TRABAJO Y PROCESO DE VALORIZACIÓN&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size: 16.0pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: center; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;ol start="1" style="margin-top: 0cm;" type="1"&gt;&lt;li class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-list: l0 level1 lfo1; mso-pagination: none; tab-stops: list 36.0pt; text-align: center; text-autospace: none;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El proceso de trabajo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El uso de la fuerza de trabajo es &lt;b&gt;el trabajo mismo&lt;/b&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;La &lt;b&gt;producción de valores de uso&lt;/b&gt; u &lt;b&gt;objetos útiles&lt;/b&gt; no cambia de carácter, de modo &lt;b&gt;general,&lt;/b&gt; por el hecho de que se efectúe &lt;b&gt;para&lt;/b&gt; el capitalista y bajo su control. Por eso, debemos comenzar analizando el &lt;b&gt;proceso de trabajo&lt;/b&gt;, sin fijarnos en la &lt;b&gt;forma social&lt;/b&gt; &lt;b&gt;concreta&lt;/b&gt; que revista.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El trabajo es, en primer término, un proceso entre &lt;b&gt;la naturaleza y el hombre&lt;/b&gt;, proceso en que éste realiza, regula y controla mediante su propia acción su intercambio de materias con la naturaleza. En este proceso, el hombre se enfrenta como un poder natural con la materia de la naturaleza. Pone en acción las fuerzas naturales que forman su corporeidad, los brazos y las piernas, la cabeza y la mano, para de ese modo asimilarse, bajo una forma útil para su propia vida, las materias que la naturaleza le brinda. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Y a la par que de ese modo actúa sobre la naturaleza exterior a él y la transforma, transforma su propia naturaleza, desarrollando las potencias que dormitan en él y sometiendo el juego de sus fuerzas a su propia disciplina.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Aquí, no vamos a ocuparnos, pues no nos interesan, de las primeras formas de trabajo, formas instintivas y de tipo animal. Aquí partimos del supuesto del trabajo plasmado ya bajo una forma en la que pertenece exclusivamente &lt;b&gt;al hombre&lt;/b&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Una araña ejecuta operaciones que semejan a las manipulaciones del tejedor, y la construcción de los panales de las abejas podría avergonzar por su perfección, a más de un maestro de obras. Pero, hay algo en que el peor de maestro de obras aventaja, desde luego, a la mejor abeja, y es el hecho de que, antes de ejecutar la construcción, la proyecta en su cerebro. Al final del proceso de trabajo, brota un resultado que antes de comenzar el proceso existía ya &lt;b&gt;en la mente del obrero&lt;/b&gt;; es decir, un resultado &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.130) &lt;/span&gt;que tenía ya existencia &lt;b&gt;ideal.&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El obrero no se limita a hacer cambiar de forma la materia que le brinda la naturaleza, sino que, al mismo tiempo, &lt;b&gt;realiza en ella su fin&lt;/b&gt;, fin que él &lt;b&gt;sabe &lt;/b&gt;que rige como una ley las modalidades de su actuación y al que tiene necesariamente que supeditar su voluntad. Y esta supeditación no constituye un acto aislado. Mientras permanezca trabajando...el obrero ha de aportar esa voluntad &lt;b&gt;consciente del fin&lt;/b&gt; a que llamamos &lt;b&gt;atención&lt;/b&gt;, atención que deberá ser tanto más reconcentrada cuanto menos atractivo sea el trabajo...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Los factores simples que intervienen en el proceso de trabajo son: &lt;b&gt;la actividad adecuada a un fin, &lt;/b&gt;o sea &lt;b&gt;, &lt;/b&gt;el&lt;b&gt; propio trabajo, &lt;/b&gt;su&lt;b&gt; objeto &lt;/b&gt;y sus&lt;b&gt; medios.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El hombre se encuentra, sin que él intervenga para nada en ello, con &lt;b&gt;la&lt;/b&gt; &lt;b&gt;tierra&lt;/b&gt; ( concepto que incluye también,&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;económicamente, el del &lt;b&gt;agua &lt;/b&gt;),&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;tal&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;y como en tiempos primitivos&lt;b&gt; &lt;/b&gt;surte al hombre de provisiones y de medios de vida aptos para ser consumidos directamente, como el &lt;b&gt;objeto general&lt;/b&gt; sobre que versa el trabajo humano. Todas aquellas cosas que el trabajo no hace más que desprender de su contacto directo con la tierra son objetos de trabajo que la naturaleza brinda al hombre. Tal ocurre con los peces que se pescan, arrancándolos a su elemento, el agua; con la madera derribada en las selvas vírgenes; con el cobre separado del filón.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Por el contrario, cuando el objeto sobre que versa el trabajo ha sido ya, digámoslo así, &lt;b&gt;filtrado por un trabajo anterior&lt;/b&gt;, lo llamamos &lt;b&gt;materia prima&lt;/b&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Toda materia prima es objeto de trabajo, pero no todo objeto de trabajo es materia prima. Para ello es necesario que haya experimentado, por medio del trabajo, una cierta transformación. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El &lt;b&gt;medio de trabajo&lt;/b&gt; es aquel objeto o conjunto de objetos que el obrero interpone entre él y el objeto que trabaja y que le sirve para &lt;b&gt;encauzar &lt;/b&gt;su actividad sobre este objeto. El hombre se sirve de las cualidades mecánicas, físicas y químicas de las cosas para utilizarlas, &lt;b&gt;conforme al fin perseguido&lt;/b&gt;, como instrumentos de actuación sobre otras cosas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El objeto que el obrero empuña &lt;b&gt;directamente&lt;/b&gt;, - si prescindimos de los víveres aptos para ser consumidos sin más manipulación, de la fruta, por ejemplo, en cuyo caso los instrumentos de trabajo son sus propios órganos corporales -&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;no es el objeto sobre que trabaja, sino instrumento de tra-&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.131)&lt;/span&gt;bajo. De este modo, los productos de la naturaleza se convierten en &lt;b&gt;órganos&lt;/b&gt; de la actividad del obrero, órganos que él incorpora a sus propios órganos corporales, prolongando así...su estatura natural.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;La tierra es su despensa primitiva y es, al mismo, su primitivo arsenal de instrumentos de trabajo. Le suministra, por ejemplo, la &lt;b&gt;piedra &lt;/b&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;que lanza, con la que frota, percute, corta, etc. Y la &lt;b&gt;propia tierra&lt;/b&gt; es un instrumento de trabajo aunque exija, para su cultivo, para poder ser utilizada como instrumento de trabajo, toda otra serie de instrumentos y un desarrollo de la fuerza de trabajo relativamente grande. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Tan pronto como el proceso de trabajo se desarrolla un poco, reclama instrumentos de trabajos fabricados. En las cuevas humanas más antiguas se descubren instrumentos y armas de piedra. Y en los orígenes de la historia humana&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;los animales &lt;b&gt;domesticados&lt;/b&gt;, es decir, adaptados, transformados ya por el trabajo, desempeñan un papel primordial como instrumentos de trabajo, al lado de la &lt;b&gt;piedra&lt;/b&gt; y la &lt;b&gt;madera&lt;/b&gt; talladas, los huesos y las conchas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El uso y la fabricación de medios de trabajo, aunque en germen se presenten ya en ciertas especies animales,&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;caracterizan el &lt;b&gt;proceso de trabajo específicamente humano&lt;/b&gt;, razón por la cual Franklin define al hombre como “&lt;b&gt;a toolmaking animal&lt;/b&gt;”, o sea como un animal que fabrica instrumentos. Y así como la estructura y armazón de los restos de huesos tienen gran importancia para reconstituir la organización de especies animales desaparecidas, los vestigios de &lt;b&gt;instrumentos de trabajo&lt;/b&gt; nos sirven para apreciar antiguas formaciones económicas de la sociedad ya sepultadas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Lo que distingue a las épocas económicas unas de otras no es lo que se hace, sino el &lt;b&gt;cómo se hace&lt;/b&gt;, con que instrumentos de trabajo se hace. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Los instrumentos de trabajo no son solamente el barómetro indicador del desarrollo de la fuerza de trabajo del hombre, sino también el exponente de&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;las condiciones sociales&amp;nbsp;&lt;/span&gt;en que se trabaja. Y, dentro de la categoría de los instrumentos de trabajo, los &lt;b&gt;instrumentos mecánicos&lt;/b&gt;,&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;cuyo conjunto forma lo que podríamos llamar el &lt;b&gt;sistema óseo y muscular de la producción&lt;/b&gt;, acusan las características esenciales de una época social de producción de un modo mucho más definido que esos instrumentos cuya función se limita a servir de receptáculos de los objetos de trabajo, y a los que en conjunto podríamos designar, de un modo muy genérico, como el &lt;b&gt;sistema vascular de la producción&lt;/b&gt;, &lt;b&gt;v.gr&lt;/b&gt;. los tubos, los barriles, las canastas, los jarros, etc. La industria química es la única en que estos instrumentos revisten una importancia considerable.&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.132)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Entre los objetos que sirven de &lt;b&gt;medios&lt;/b&gt; para el proceso de trabajo cuéntanse...todas aquellas &lt;b&gt;condiciones materiales&lt;/b&gt; que han de concurrir para que el proceso de trabajo se efectúe... Y aquí, volvemos a encontrarnos... con la &lt;b&gt;tierra misma&lt;/b&gt;, ...Otros medios de trabajo...debidos ya al trabajo del hombre, son...los locales en que se trabaja, los canales, las calles, etc.. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Como vemos, en el &lt;b&gt;proceso de trabajo&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;la actividad del hombre consigue, valiéndose del instrumento correspondiente, trasformar el objeto sobre que versa el trabajo con arreglo al fin perseguido. Este proceso desemboca y se extingue en el &lt;b&gt;producto&lt;/b&gt;. Su producto es un &lt;b&gt;valor de uso&lt;/b&gt;, ...El obrero es el tejedor, y el producto el tejido. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Si analizamos todo este proceso desde el punto de vista de su resultado, &lt;b&gt;del producto&lt;/b&gt;, vemos que ambos factores, los &lt;b&gt;medios de trabajo&lt;/b&gt; y el &lt;b&gt;objeto&lt;/b&gt; sobre que éste recae, son &lt;b&gt;los medios de producción&lt;/b&gt; y el trabajo un &lt;b&gt;trabajo productivo&lt;/b&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Para engendrar un valor de uso como &lt;b&gt;producto&lt;/b&gt;, el proceso de trabajo absorbe, en concepto de &lt;b&gt;medios de producción&lt;/b&gt;,&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;otros valores de uso, producto a su vez de procesos de trabajo anteriores. Es decir, que los productos no son solamente el resultado, sino que son, al mismo tiempo, la &lt;b&gt;condición &lt;/b&gt;del proceso de trabajo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Excepción hecha de la &lt;b&gt;industria extractiva&lt;/b&gt;, aquella a la que la naturaleza brinda el objeto sobre que trabaja, &lt;b&gt;v.gr.&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;la minería, la caza, la pesca, etc. (la agricultura sólo entra en esta categoría cuando se trata de la&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;roturación y cultivo de tierras vírgenes), todas las ramas industriales &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.133)&lt;/span&gt; recaen sobre &lt;b&gt;objetos &lt;/b&gt;que tienen el carácter de &lt;b&gt;materias primas&lt;/b&gt;, es decir, sobre materiales ya filtrados por un trabajo anterior, sobre objetos que son ya...productos de trabajo. Tal ocurre, por ejemplo, con la &lt;b&gt;simiente&lt;/b&gt;, en la agricultura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Los animales y las plantas, que solemos considerar como productos naturales, no son solamente productos del año anterior...sino que son, bajo su forma actual, el fruto de un proceso de transformación desarrollado a lo largo de las generaciones, controlado por el hombre y encauzado por el trabajo humano. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Por lo que refiere a los &lt;b&gt;instrumentos de trabajo&lt;/b&gt;, la inmensa mayoría de éstos muestran aún a la mirada superficial las huellas de un trabajo anterior. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Las materias primas pueden formar la sustancia principal de un producto o servir &lt;b&gt;simplemente&lt;/b&gt; de &lt;b&gt;materias auxiliares&lt;/b&gt; para su fabricación. Las materias auxiliares son &lt;b&gt;absorbidas por el mismo instrumento de trabajo&lt;/b&gt;, el carbón por la máquina a vapor, el aceite por la rueda, el heno por el caballo de tiro, o &lt;b&gt;incorporadas a la materia prima&lt;/b&gt;, para operar con ella una transformación de carácter material, como ocurre con el cloro que se emplea para blanquear las telas, con el carbón que se mezcla al hierro, con el color que se da a la lana, etc.; otras veces, sirven para ayudar simplemente a la &lt;b&gt;ejecución del trabajo&lt;/b&gt;, que es lo que acontece,&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;b&gt;v.gr. &lt;/b&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;con los materiales empleados para&amp;nbsp;&lt;/span&gt;iluminar y calentar los locales en que se trabaja.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Un mismo producto puede servir de medio de trabajo y de materia prima en el mismo proceso de producción. Así, por ejemplo, en la ganadería, el ganado, o sea, la materia prima que se elabora, es al mismo tiempo un medio para la producción de abono animal. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Puede ocurrir que un producto apto para ser directamente consumido, se emplee de nuevo como materia prima para la elaboración de otro producto, como se hace...con la uva para la fabricación de vino. Otras veces el trabajo arroja su producto bajo una forma en que &lt;b&gt;sólo&lt;/b&gt; puede emplearse como materia prima. A estas materias primas se les da el nombre de &lt;b&gt;artículos a medio fabricar&lt;/b&gt;, aunque más exacto sería denominarlos &lt;b&gt;artículos intermedios&lt;/b&gt;, como son el algodón, el &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.134)&lt;/span&gt; hilado, la hebra, etc. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Como se ve, el que &lt;b&gt;un valor de uso&lt;/b&gt; represente el papel de &lt;b&gt;materia prima, medio de trabajo o producto&lt;/b&gt;, depende única y exclusivamente de las &lt;b&gt;funciones concretas&lt;/b&gt; que ese valor de uso desempeña en el &lt;b&gt;proceso de trabajo&lt;/b&gt;, del lugar que en él ocupa: al cambiar este lugar, cambian su destino y su función. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Por tanto, al entrar como &lt;b&gt;medio de producción&lt;/b&gt; en un nuevo proceso de trabajo, el producto pierde su carácter de tal. Ahora, ya sólo funciona como factor material del trabajo vivo. Para el tejedor, el huso no es más que el instrumento con que teje y la hebra el material tejido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;En realidad, cuando los instrumentos de producción acusan en el proceso de trabajo su carácter de productos de un trabajo anterior es cuando presentan algún defecto. Cuando el cuchillo no corta o la hebra se rompe...se acuerdan del que los fabricó. Una máquina que no presta servicio en el proceso de trabajo es una maquina inútil.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Por tanto, los productos existentes no son solamente &lt;b&gt;resultados&lt;/b&gt; del proceso de trabajo, sino también &lt;b&gt;condiciones de existencia&lt;/b&gt; de éste; además, su incorporación al proceso de trabajo, es decir, su contacto con el trabajo vivo es &lt;b&gt;el único medio&lt;/b&gt; de conservar y realizar &lt;b&gt;como valores de uso estos productos de un trabajo anterior&lt;/b&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El trabajo devora sus elementos materiales, su objeto y sus instrumen-&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.135)&lt;/span&gt;tos, se alimenta de ellos; es, por tanto, su proceso de consumo. Este &lt;b&gt;consumo productivo&lt;/b&gt;, se distingue del &lt;b&gt;consumo individual&lt;/b&gt; en que éste devora los productos como medios de vida &lt;b&gt;del ser viviente&lt;/b&gt;, mientras que aquél los absorbe como medios de vida del trabajo, de la fuerza de trabajo del individuo, puesta en acción. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El producto del consumo individual, es, por tanto, &lt;b&gt;el consumidor mismo&lt;/b&gt;; el fruto del consumo productivo es un &lt;b&gt;producto &lt;/b&gt;distinto del consumidor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;En todos aquellos casos en que recae sobre &lt;b&gt;productos&lt;/b&gt; y se ejecuta por medio de ellos, el trabajo &lt;b&gt;devora productos&lt;/b&gt; para &lt;b&gt;crear productos, &lt;/b&gt;o desgasta &lt;b&gt;productos como medios de producción de otros nuevos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El &lt;b&gt;proceso de trabajo&lt;/b&gt;, tal y como lo hemos estudiado, es decir, fijándonos solamente en sus elementos simples y &lt;b&gt;abstractos&lt;/b&gt;, es la actividad racional encaminada a la producción de valores de uso, la asimilación de las materias naturales al servicio de las necesidades humanas, la condición natural eterna de la vida humana... independiente de las formas y modalidades de esta vida y común a todas las formas sociales por igual. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Por eso, para exponerla, no hemos tenido necesidad de presentar al trabajador en relación con otros. Nos bastaba con presentar al hombre y su trabajo de una parte, y de otra la naturaleza y sus materias.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Retornemos a nuestro &lt;b&gt;capitalista in spe&lt;/b&gt;. Le habíamos dejado en el mercado de mercancías, comprando todos los elementos necesarios para un proceso de trabajo: los &lt;b&gt;elementos materiales&lt;/b&gt; o &lt;b&gt;medios de producción&lt;/b&gt; y los &lt;b&gt;elementos personales&lt;/b&gt;, o sea la &lt;b&gt;fuerza de trabajo&lt;/b&gt;.&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.136)&lt;/span&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Claro está que el carácter &lt;b&gt;general&lt;/b&gt; del proceso de trabajo no varía por el hecho de que el obrero lo ejecute para el capitalista, en vez de ejecutarlo para sí. Tampoco cambia...porque en este proceso venga a deslizarse el capitalista, la &lt;b&gt;manera concreta&lt;/b&gt; de hacer botas o de hilar hebra. El capitalista empieza... tomando la fuerza de trabajo tal y como se la brinda el mercado, y lo mismo, naturalmente, su trabajo, fruto de una época en que no existían capitalistas. Tiene que pasar todavía algún tiempo para que &lt;b&gt;el sistema de producción se transforme&lt;/b&gt; por efecto de la sumisión del trabajo al capital; por eso no habremos de estudiar aquí, sino en su lugar, esta transformación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Ahora bien, el proceso de trabajo, considerado como &lt;b&gt;proceso de consumo de la fuerza de trabajo por el capitalista&lt;/b&gt;, presenta&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;dos fenómenos característicos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El obrero trabaja &lt;b&gt;bajo el control del capitalista&lt;/b&gt;, a quien su trabajo pertenece. El capitalista se cuida de vigilar que este trabajo se ejecute como es debido y que los medios de producción se empleen convenientemente...sin desgastarse más que en aquella parte en que lo exija su empleo racional. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Pero hay algo más, y es que &lt;b&gt;el producto es propiedad del capitalista&lt;/b&gt; y no del productor directo, es decir, del obrero.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El capitalista paga, por ejemplo, el &lt;b&gt;valor de un día de fuerza de trabajo&lt;/b&gt;. Es, por tanto, dueño de utilizar como le convenga, durante un día, el uso de esa fuerza de trabajo, ni más ni menos que el de otra mercancía cualquiera, &lt;b&gt;v,gr&lt;/b&gt;. el de un caballo que alquilase durante un día.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El uso de la mercancía pertenece a su comprador, y el poseedor de la fuerza de trabajo sólo puede entregar a éste el valor de uso que le ha &lt;b&gt;vendido&lt;/b&gt; entregándole &lt;b&gt;su trabajo&lt;/b&gt;. Desde el instante en que pisa el taller del capitalista, el &lt;b&gt;valor de uso&lt;/b&gt; de su fuerza de trabajo, y por tanto su uso, o sea, &lt;b&gt;el trabajo&lt;/b&gt;, le pertenece a éste. Al&lt;b&gt; comprar la fuerza de trabajo&lt;/b&gt;, el capitalista &lt;b&gt;incorpora&lt;/b&gt; el trabajo del obrero, como fermento vivo, a los elementos muertos de creación del producto, propiedad suya también. Desde su punto de vista, el &lt;b&gt;proceso de trabajo&lt;/b&gt; no es más que el &lt;b&gt;consumo&lt;/b&gt; de la mercancía fuerza de trabajo comprada por él, si bien sólo la puede consumir &lt;b&gt;facilitándole medios de producción&lt;/b&gt;. El proceso de trabajo es un proceso entre objetos &lt;b&gt;comprados&lt;/b&gt; por el capitalista, &lt;b&gt;entre objetos pertenecientes &lt;/b&gt;a &lt;b&gt;él&lt;/b&gt;. Y el &lt;b&gt;producto de este proceso &lt;/b&gt;le pertenece, por tanto, a él, al capitalista, ni más ni menos que el producto del proceso de fermentación de los vinos de su bodega.&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.137)&lt;/span&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8686114783822675042-7245579622492395756?l=elcapitaldemarx.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/feeds/7245579622492395756/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/10/resumen-primer-tomo-seccion-tercera.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/7245579622492395756'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/7245579622492395756'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/10/resumen-primer-tomo-seccion-tercera.html' title='Resumen Primer tomo, sección tercera, Capitulo 5 (I parte)'/><author><name>El capital de Marx</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10633261992113283749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-J6dN8OcYxkA/TkSvK8zV6aI/AAAAAAAAAAY/tnXYU0wFrOM/s220/marx.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8686114783822675042.post-4342626083287526840</id><published>2011-10-23T14:18:00.000-07:00</published><updated>2011-10-23T14:18:00.911-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='AVISOS.'/><title type='text'>AVISO SUSPENSIÓN SESIÓN SÁBADO 29 DE OCTUBRE.</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white; font-family: arial, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Compañeros y compañeras:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La sesión del 29 de octubre del curso de "El Capital de Marx" se suspende para el sábado 5 de Noviembre a las 16:30 en la casa FECH.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8686114783822675042-4342626083287526840?l=elcapitaldemarx.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/feeds/4342626083287526840/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/10/aviso-suspension-sesion-sabado-29-de.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/4342626083287526840'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8686114783822675042/posts/default/4342626083287526840'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcapitaldemarx.blogspot.com/2011/10/aviso-suspension-sesion-sabado-29-de.html' title='AVISO SUSPENSIÓN SESIÓN SÁBADO 29 DE OCTUBRE.'/><author><name>El capital de Marx</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10633261992113283749</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-J6dN8OcYxkA/TkSvK8zV6aI/AAAAAAAAAAY/tnXYU0wFrOM/s220/marx.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8686114783822675042.post-4045121732014218980</id><published>2011-10-23T14:16:00.000-07:00</published><updated>2011-10-23T14:16:05.670-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='texto resumen.'/><title type='text'>Resumen Primer tomo, sección segunda, Capitulo 4 (III parte, final)</title><content type='html'>&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: center; text-autospace: none;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;3. Compra y venta de la fuerza de trabajo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;La &lt;b&gt;transformación de valor&lt;/b&gt; del dinero llamado a convertirse en &lt;b&gt;capital&lt;/b&gt; no puede operarse en este mismo dinero, pues el dinero, como medio de compra y medio de pago, no hace más que &lt;b&gt;realizar&lt;/b&gt; el precio de la mercancía que compra o paga, manteniéndose inalterable en su forma genuina, como cristalización de una magnitud permanente de valor. La transformación del dinero en capital no puede brotar tampoco de la segunda fase de la circulación, de la reventa de la mercancía, pues este acto se limita a convertir nuevamente la mercancía de su forma natural &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.120) &lt;/span&gt;en la forma dinero.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Por tanto, la transformación tiene necesariamente que operarse en la &lt;b&gt;mercancía&lt;/b&gt; comprada en la primera fase, &lt;b&gt;D – M, &lt;/b&gt;pero no en su valor, puesto que el cambio versa sobre equivalentes y la mercancía se paga por lo que vale.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;La transformación a que nos referimos sólo puede, pues, brotar de su &lt;b&gt;valor de uso como tal&lt;/b&gt;, es decir, de su &lt;b&gt;consumo&lt;/b&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Pero, para poder obtener valor del consumo de una mercancía, nuestro poseedor de dinero tiene que ser tan afortunado que, &lt;b&gt;dentro de la órbita de la circulación&lt;/b&gt;, en el mercado descubra una mercancía cuyo &lt;b&gt;valor de uso&lt;/b&gt; posea la peregrina cualidad de ser &lt;b&gt;fuente de valor&lt;/b&gt;, cuyo consumo efectivo fuese, pues, al propio tiempo, &lt;b&gt;materialización de trabajo&lt;/b&gt; y, por tanto, &lt;b&gt;creación de valor&lt;/b&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Y, en efecto, el poseedor de dinero encuentra en el mercado esta mercancía &lt;b&gt;específica&lt;/b&gt;: &lt;b&gt;la capacidad de trabajo&lt;/b&gt; o &lt;b&gt;la fuerza de trabajo&lt;/b&gt;.&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Entendemos por &lt;b&gt;capacidad&lt;/b&gt; o &lt;b&gt;fuerza de trabajo&lt;/b&gt; el conjunto de las condiciones físicas y espirituales que se dan en la corporeidad, en la personalidad viviente de un hombre y que este pone en acción al producir valores de uso de cualquier clase. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Sin embargo, para que el poseedor de dinero pueda encontrar en el mercado, como una &lt;b&gt;mercancía,&lt;/b&gt; la fuerza de trabajo, tienen que concurrir diversas condiciones. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El cambio de mercancías no implica, de suyo, más &lt;b&gt;relaciones de dependencia&lt;/b&gt; que las que se desprenden de su propio carácter. Arrancando de esta premisa, la &lt;b&gt;fuerza de trabajo&lt;/b&gt; sólo puede aparecer en el mercado, como una &lt;b&gt;mercancía&lt;/b&gt;, siempre y cuando que sea ofrecida y vendida &lt;b&gt;como una mercancía por su propio poseedor&lt;/b&gt;, es decir, por la persona a quien pertenece. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Para que éste, su poseedor, pueda venderla como una mercancía, es necesario que disponga de ella, es decir, que sea &lt;b&gt;libre propietario&lt;/b&gt; de su capacidad de trabajo, de su persona.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El poseedor de la fuerza de trabajo y el poseedor del dinero se enfrentan en el mercado y contratan de igual a igual como poseedores de mercancías, sin más distinción ni diferencia que la de que uno es comprador y el otro vendedor: ambos son, por tanto, &lt;b&gt;personas jurídicamente iguales&lt;/b&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Para que esta relación se mantenga a lo largo del tiempo es, pues, necesario que el dueño de la fuerza de trabajo sólo la venda por un &lt;b&gt;cierto tiempo&lt;/b&gt;, pues si la vende en bloque y para siempre, lo que hace es venderse a sí mismo, convertirse de libre en esclavo, de poseedor de una mercancía en mercancía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Es necesario que el dueño de la fuerza de trabajo, &lt;b&gt;considerado como persona&lt;/b&gt;, se comporte constantemente respecto a su fuerza de trabajo como respecto a algo que le pertenece y que es, por tanto, su mercancía, y el único camino para conseguirlo es que sólo la ponga a disposición y sólo la ceda a éste para su consumo pasajeramente, por un determinado tiempo, sin renunciar, por tanto, a &lt;b&gt;su propiedad&lt;/b&gt;, aunque ceda a otro su disfrute.&lt;span style="color: red;"&gt; (pag.121)&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;La segunda condición esencial que ha de darse para que el poseedor de dinero encuentre en el mercado la &lt;b&gt;fuerza de trabajo&lt;/b&gt; &lt;b&gt;como una mercancía&lt;/b&gt;, es que su poseedor, no pudiendo vender &lt;b&gt;mercancías &lt;/b&gt;en que su trabajo se materialice, &lt;b&gt;se vea&lt;/b&gt; &lt;b&gt;obligado&lt;/b&gt; a vender &lt;b&gt;como una mercancía su propia fuerza de trabajo&lt;/b&gt;, identificada con su corporeidad viva.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Para poder vender &lt;b&gt;mercancías distintas&lt;/b&gt; de su fuerza de trabajo, el hombre necesita poseer, evidentemente, &lt;b&gt;medios de producción&lt;/b&gt;, materias primas, instrumentos de trabajo, etc. No puede hacer botas sin cuero. Además, necesita &lt;b&gt;medios de vida&lt;/b&gt;. Nadie, por muy optimista que sea, puede vivir de los productos del porvenir, ni por tanto de valores de uso aún no producidos por completo, y, desde el día en que pisa la escena de la tierra, el hombre consume antes de producir y mientras produce.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Si sus productos se crean con el carácter de &lt;b&gt;mercancías&lt;/b&gt;, necesariamente tienen que venderse después de su producción, y por tanto, sólo pueden satisfacer las necesidades del productor &lt;b&gt;después de vendidos&lt;/b&gt;. Al tiempo necesario para la producción hay que añadir el tiempo necesario para la venta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Para convertir el &lt;b&gt;dinero &lt;/b&gt;en &lt;b&gt;capital&lt;/b&gt;, el poseedor de dinero tiene, pues, que encontrarse en el &lt;b&gt;mercado&lt;/b&gt;, &lt;b&gt;entre las mercancías&lt;/b&gt;, con &lt;b&gt;el obrero libre&lt;/b&gt;; &lt;b&gt;libre &lt;/b&gt;en un doble sentido, pues de una parte ha de poder disponer libremente de su fuerza de trabajo como de &lt;b&gt;su&lt;/b&gt; propia mercancía, y, de otra parte, no ha de tener otras mercancías que ofrecer en venta; ha de hallarse, pues, suelto, escotero y libre de todos los &lt;b&gt;objetos&lt;/b&gt; necesarios para realizar por cuenta propia su fuerza de trabajo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Pero, hay algo indiscutible, y es que la naturaleza no produce, de una parte, poseedores de dinero o de mercancías, y de otra parte simples poseedores de sus fuerzas personales &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.122) &lt;/span&gt;de trabajo. Este estado de cosas no es, evidentemente, obra de la &lt;b&gt;historia natural&lt;/b&gt;, ni es tampoco un estado de cosas &lt;b&gt;social&lt;/b&gt; común a todas las épocas de la historia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Es, indudablemente, el fruto de un desarrollo histórico precedente, el producto de una larga serie de transformaciones económicas, de la destrucción de toda una serie de formaciones más antiguas en el campo de la producción social.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Si hubiéramos seguido investigando hasta averiguar bajo qué condiciones los productos &lt;b&gt;todos&lt;/b&gt; o la mayoría de ellos revisten la forma de &lt;b&gt;mercancías&lt;/b&gt;, habríamos descubierto que esto sólo acontece a base de un régimen de producción específico y concreto, el &lt;b&gt;régimen de producción capitalista&lt;/b&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Las diversas &lt;b&gt;formas especiales del dinero&lt;/b&gt;: simple equivalente de mercancías, medio de circulación, medio de pago, atesoramiento y dinero mundial, apuntan, según el alcance y la primacía relativa de una u otra función, a fases muy diversas del proceso de produc&lt;/span&gt;ción social. Sin embargo, la experiencia enseña que, para que todas estas formas existan, basta con una circulación de mercancías relativamente poco desarrollada.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;No acontece así con el &lt;b&gt;capital&lt;/b&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El capital sólo surge allí donde el poseedor de medios de producción y de vida encuentra en el mercado al &lt;b&gt;obrero libre&lt;/b&gt; como vendedor de su fuerza de trabajo, y &lt;b&gt;esta condición histórica&lt;/b&gt; envuelve toda una historia universal. Por eso el &lt;b&gt;capital &lt;/b&gt;marca desde su aparición, una &lt;b&gt;época &lt;/b&gt;en el proceso de la producción social. &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.123)&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Detengámonos a analizar...que es &lt;b&gt;la fuerza de trabajo&lt;/b&gt;. Posee, como todas las demás mercancías, un &lt;b&gt;valor&lt;/b&gt;. ¿ &lt;b&gt;Cómo &lt;/b&gt;se determina ese&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;valor ?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El valor de la fuerza de trabajo, como el de toda otra mercancía, lo determina &lt;b&gt;el tiempo de trabajo necesario&lt;/b&gt; para la producción, incluyendo, por tanto, la reproducción de este&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;artículo específico. Considerada como valor, la fuerza de trabajo no representa más que una determinada cantidad de trabajo social medio &lt;b&gt;materializado&lt;/b&gt; en ella. La fuerza de trabajo sólo existe como actitud del ser viviente. Su producción presupone, por tanto, la existencia de éste. Y, partiendo del supuesto de la existencia del individuo, la producción de la fuerza de trabajo consiste en la reproducción o conservación de aquél.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Ahora bien, para su conservación, el ser viviente necesita una cierta suma de medios de vida. Por tanto, el tiempo de trabajo necesario para producir la fuerza de trabajo viene a reducirse al tiempo de trabajo necesario para la producción de estos medios de vida;&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;o, lo que es lo mismo, &lt;b&gt;el valor de la fuerza de trabajo &lt;/b&gt;&lt;span&gt;es el &lt;/span&gt;&lt;b&gt;valor &lt;/b&gt;&lt;span&gt;de los&lt;/span&gt;&lt;b&gt; medios de vida necesarios&lt;/b&gt; para asegurar la subsistencia de su poseedor. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Sin embargo, la fuerza de trabajo sólo se realiza ejercitándose, y sólo se ejercita &lt;b&gt;trabajando&lt;/b&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Al ejercitarse, al trabajar, se gasta una determinada cantidad de músculos, de nervios, de cerebro humano, etc, que es necesario reponer. Al intensificarse este gasto, tiene que intensificarse también, forzosamente, el ingreso. Después de haber trabajado hoy, el propietario de la fuerza de trabajo tiene que volver a repetir mañana el mismo proceso, en idénticas condiciones de fuerza y salud. Por tanto, la suma de víveres y medios de vida habrá de ser, por fuerza, suficiente para mantener al individuo trabajador en su estado normal de vida y trabajo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Las necesidades naturales, el alimento, el vestido, la calefacción, la vivienda, etc, varían con arreglo a las condiciones del clima y a las demás condiciones naturales de cada país.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Además, &lt;b&gt;el volumen de las llamadas necesidades naturales&lt;/b&gt;, así como el modo de satisfacerlas, son de suyo un &lt;b&gt;producto histórico&lt;/b&gt; que depende, por tanto, en gran parte, del nivel de cultura de un país y, sobre todo,…de las condiciones, los hábitos y las exigencias&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;con que se haya formado la clase de los obreros libres.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;A diferencia de las otras mercancías, la valorización de la fuerza de trabajo encierra,&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;pues, un elemento histórico moral. Sin embargo, en su país y en una época determinados, la suma media de los &lt;b&gt;medios de vida necesarios&lt;/b&gt; constituye un factor fijo.&lt;span style="color: red;"&gt;(pag.124)&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El poseedor de la fuerza de trabajo es un ser mortal. Por tanto, para que su presencia en el mercado sea continua, como lo requiere la transformación continua de dinero en capital,&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;es necesario que el vendedor de la fuerza de trabajo se perpetúe, "como se perpetúa todo ser viviente, por la &lt;b&gt;procreación&lt;/b&gt;."&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;La suma de los medios de vida necesarios para la producción de la fuerza de trabajo incluye, por tanto, los medios de vida de los sustitutos, es decir, de los hijos de los obreros, para que esta raza especial de poseedores de mercancías pueda perpetuarse en el mercado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Para modificar la naturaleza humana corriente y desarrollar la habilidad y destreza del hombre para un trabajo determinado, desarrollando y especializando su fuerza de trabajo, hácese necesaria una determinada cultura o instrucción, que, a su vez, exige una suma mayor o menor de equivalentes de mercancías. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Los gastos de educación de la fuerza de trabajo varían según el carácter más o menos calificado de esta. Por tanto, estos gastos de aprendizaje, que son insignificantes tratándose de la fuerza de trabajo corriente, entran en la suma de los valores invertidos en su producción. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;El&lt;b&gt; valor de la fuerza de trabajo &lt;/b&gt;&lt;span&gt;se reduce&lt;/span&gt;&lt;b&gt; al valor de una determinada suma de medios de vida&lt;/b&gt;. &lt;b&gt;Cambia&lt;/b&gt;, por tanto, al cambiar el valor de estos, es decir, al aumentar o disminuir el tiempo de trabajo necesario para su producción.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Una parte de los medios de vida, &lt;b&gt;v.gr&lt;/b&gt;. los víveres, el combustible, etc, se consume diariamente y tiene que reponerse día tras día. Otros medios de vida, tales como los vestidos, los muebles, etc, duran más, y por tanto sólo hay que reponerlos más de tarde en tarde. Unas mercancías hay que comprarlas o pagarlas diariamente, otras semanalmente, trimestralmente, etc. Pero, cualquiera sea el modo como estos gastos se distribuyen durante el año, por ejemplo, lo cierto es&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;que han de cubrirse día tras día con los ingresos medios.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 5.0pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 5.0pt; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;Supongamos que en esta masa de mercancías indispensables para cubrir las necesidades medias de cada día se contengan &lt;b&gt;6 horas de trabajo social&lt;/b&gt;; según esto, &lt;b&gt;la fuerza de trabajo de un día&lt;/b&gt; vendrá a representar &lt;b&gt;medio día de trabajo&lt;/b&gt; &lt;span style="color: red;"&gt;(pag.125)&lt;/span&gt; &lt;b&gt;social medio&lt;/b&gt;; o, dicho de otro modo, la producción diaria de la fuerza de trabajo exigirá medio día de trabajo.&lt;o:p&g
